Esta entrada apareció por primera vez en el Research Digest Blog de la British Psychological Society.
La lógica estadística implica que es probable que tu pareja haya tenido más parejas sexuales que tú. De manera similar, en el gimnasio, la mayoría de los demás usuarios entrena con más frecuencia que tú. Y tus amigos tienen más amigos que tú: esta última observación fue denominada la «paradoja de la amistad» por el sociólogo Scott Feld. Es un hecho porque las personas populares son contabilizadas en más recuentos de cuántos amigos tienen sus amigos (aquí tienes una explicación más).
Ahora, gracias a un nuevo artículo de Nathan Hodas y sus colegas, podemos añadir a esta humillante lección estadística el hecho de que, para la mayoría de los usuarios de Twitter, nuestros seguidores y seguidos (las personas que elegimos seguir) están mejor conectados, son más activos y más interesantes que nosotros.
El equipo de Hodas analizó datos de Twitter del segundo semestre de 2009, que incluían 476 millones de tweets y 5,8 millones de usuarios, con 193,3 millones de enlaces entre ellos. En primer lugar, descubrieron que, para la mayoría de nosotros, las personas que elegimos seguir están mejor conectadas; es decir, suelen seguir a diez veces más personas que nosotros. Nuestros seguidores también están mejor conectados, por lo general en un factor de veinte.
Dado que nosotros elegimos cuántas otras personas queremos seguir, esta primera observación no supone un golpe tan duro para el ego. Sin embargo, los investigadores encontraron un resultado similar en cuanto a popularidad. Es decir, quienes nos siguen suelen ser diez veces más populares que nosotros (en términos de su número de seguidores). Menos sorprendente resulta que las personas que elegimos seguir también son más populares que nosotros. Aquí se distinguen dos grupos diferenciados: en uno, las personas a las que seguimos suelen ser diez veces más populares que nosotros; en el otro, suelen ser 10.000 veces más populares (esto se debe a las cuentas de celebridades y similares).
No solo nuestros seguidores y las personas a las que seguimos están mejor conectadas y son más populares que nosotros, sino que las personas a las que seguimos también suelen ser más activas. Se comprobó que el 88 % de los usuarios era menos activo que una persona típica a la que seguían; esta cifra aumentaba al 99 % cuando se omitían las cuentas que dejaron de tener actividad durante el periodo abarcado por los datos. Probablemente esto se debe a que es más probable que sigamos cuentas que resultan más visibles precisamente por ser más activas.
Una observación relacionada fue la vinculación entre actividad y popularidad: es decir, los usuarios más activos tendían a ser más populares, una correlación que los investigadores describieron como «especialmente fuerte». Esto sugiere que ser más activo en Twitter podría ser una forma sencilla de ganar popularidad, aunque debemos ser cautelosos, ya que aquí no hay pruebas de una relación causal. «El mecanismo detallado de esta explicación aún no está claro», admitieron los investigadores.
A la conectividad, la popularidad y la actividad podemos añadir el interés. Los investigadores analizaron la «viralidad» de los enlaces compartidos en Twitter, es decir, literalmente, cuántas veces se retuiteaban. Aquí descubrieron que el 79 % de los usuarios de Twitter publicaba contenido menos viral que las personas a las que siguen.
Otro asunto que analizaron los investigadores fue lo que denominaron «sobrecarga de información». Aquí descubrieron que, a medida que aumenta el número de personas que seguimos, la información a la que estamos expuestos aumenta «de forma superlineal»: cada nuevo usuario que seguimos equivale, por lo general, a cientos de nuevos elementos de información en nuestro flujo de Twitter. En parte, esto se debe a que, como ya vimos, las personas que seguimos suelen ser muy activas (o, al menos, más activas que nosotros). El riesgo es que terminemos suscritos a más información de la que somos capaces de consumir.
Este último punto sobre la sobrecarga es relevante para los lectores que deseen aumentar su popularidad e interés en Twitter. Al comparar a los usuarios sobrecargados de Twitter (el tercio que recibe la mayor cantidad de información) con los que tienen poca carga (el tercio inferior), Hodas y sus colegas descubrieron que los usuarios sobrecargados tendían a recibir información que se había vuelto masivamente viral, pero solían pasar por alto las «miniavalanchas», es decir, la información con potencial viral. «Parece que los usuarios sobrecargados solo son buenos detectores de información de interés intermedio», afirmaron los investigadores. «Lo más probable es que sea información que sus amigos ya conocen». Esto sugiere que, si quieres ser el tipo de usuario que ayuda a dar a conocer la próxima gran noticia en Twitter, debes tener cuidado de no seguir demasiadas cuentas en la búsqueda de este objetivo. Elige con cuidado a quién sigues.
«Si alguna vez has sentido que tus amigos son más interesantes o más activos que tú», concluyeron los investigadores, «parece que las estadísticas confirman que esto es cierto para la gran mayoría de nosotros».
Nathan O. Hodas, Farshad Kooti y Kristina Lerman (2013). Friendship Paradox Redux: Your Friends Are More Interesting Than You. arXiv arXiv: 1304.3480v1
La publicación no implica el respaldo de las opiniones expresadas por el Foro Económico Mundial.
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Autor: Christian Jarrett, neurocientífico cognitivo convertido en escritor científico, es editor y creador del blog Research Digest de la British Psychological Society. Su último libro es Great Myths of the Brain.
Imagen: Siluetas de hombres sosteniendo teléfonos frente al símbolo de Twitter. REUTERS.

