Según una nueva investigación de Duke University’s Fuqua School of Business.
Un equipo integrado por el profesor Aaron Kay descubrió que la creatividad y la innovación se asocian más estrechamente con rasgos estereotípicamente masculinos, y que esta creencia puede llevar a juzgar a los hombres como más creativos que a las mujeres. Los hallazgos sugieren que las mujeres podrían encontrarse en desventaja profesional en los entornos laborales donde más se valora el pensamiento creativo, como el sector tecnológico en auge.
“Vivimos en un mundo empresarial en el que la creatividad se está convirtiendo en el capital personal dominante”, afirmó Kay, quien estudia las formas sutiles en que funcionan los estereotipos.
Un equipo formado por Kay y los doctorandos Devon Proudfoot y Christy Zhou Koval analizó datos de acceso público y realizó varios estudios de laboratorio. Sus hallazgos, “A Gender Bias in the Attribution of Creativity: Archival and Experimental Evidence for the Perceived Association between Masculinity and Creative Thinking”, se publicaron en líneaen la revista Psychological Science.
En un estudio en línea, los investigadores asignaron aleatoriamente a 80 participantes a leer una descripción de la creatividad, ya sea como pensamiento fuera de lo convencional, ya sea como un enfoque de unir puntos. Después se les pidió que valoraran en qué medida cada uno de los 16 rasgos de carácter es central para la creatividad.
Los participantes calificaron las cualidades estereotípicamente masculinas (entre ellas la decisión, el valor y la competitividad) como más importantes para la creatividad que los rasgos asociados con más frecuencia a las mujeres (como la sensibilidad, la simpatía y la capacidad de cuidar a otros).
En otro estudio, 169 participantes debían valorar la creatividad de diseñadores de moda y arquitectos, tanto hombres como mujeres. Aunque no hubo diferencias de género en las valoraciones de creatividad de los diseñadores de moda, una profesión estereotípicamente asociada a las mujeres, los arquitectos hombres fueron juzgados como más creativos que las mujeres, a pesar de que su trabajo era idéntico.
“Descubrimos que la gente considera más creativo un trabajo si lo hizo un hombre que si lo hizo una mujer”, afirmó Kay.
En un último estudio, 125 participantes leyeron sobre un directivo con un plan de negocio que era más o menos arriesgado, una cualidad estereotípicamente masculina. Cuando el directivo era un hombre y el plan se describía como arriesgado, se le calificó como más creativo que a un hombre con un plan menos arriesgado. Los hombres con planes arriesgados también fueron calificados como más creativos que las mujeres con los mismos planes. No hubo diferencias significativas entre las mujeres, independientemente de lo arriesgados que fueran sus planes.
Los investigadores también analizaron las evaluaciones profesionales de 134 altos ejecutivos, 100 de ellos hombres, matriculados en un programa de MBA. Aunque sus subordinados calificaron a hombres y mujeres como igualmente innovadores de media, sus superiores juzgaron a los hombres como más innovadores que a las mujeres. Según concluyeron los investigadores, esto puede limitar las oportunidades de las mujeres en el lugar de trabajo.
“A medida que nuestra economía se basa cada vez más en la innovación, este sesgo va a tener cada vez más importancia”, afirmó Kay. “Si consideramos que el comportamiento creativo es más deseable, entonces es aún más importante ser conscientes de los estereotipos sobre la creatividad.
Este artículo se publica en colaboración con Duke University.The Fuqua School of Business. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.
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Autor: Gregory Phillips escribe para Duke University. Erin Medlyn escribe para Duke University.
Imagen: Artistas llevan sus creaciones en una escalera mecánica. REUTERS/Nacho Doce.
