Los hechos son claros: los viajes y el turismo están en auge. El sector representa más del 9,5 % del PIB, es decir, 7 billones de dólares, y uno de cada once empleos en todo el mundo. Según el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), se prevé que el sector de los viajes y el turismo siga creciendo a un ritmo del 4 % anual. Crece más deprisa que los servicios financieros, el transporte e incluso la industria manufacturera. El crecimiento del sector parece imparable y merece la pena invertir en él. Sin embargo, mientras que algunos países parecen tener sectores turísticos en auge, en otros, los viajes y el turismo se ven gravemente afectados por las tensiones geopolíticas y las amenazas a la seguridad.
La seguridad es uno de los principales criterios para elegir un destino vacacional. La mayoría de las personas quiere sentirse en un entorno seguro y estable. En los últimos meses, las tensiones geopolíticas y los problemas de seguridad en varios países, desde Ucrania hasta Siria y de Egipto a Tailandia, han dominado los titulares de las noticias y han disuadido a los turistas de viajar a determinados destinos. Tanto si se debe al miedo como a la protesta, el impacto para los destinos afectados es el mismo: una disminución significativa del número de turistas que los visitan y la pérdida de ingresos.
Se trata de un problema importante para los numerosos países que dependen en gran medida del turismo como fuente de ingresos. Por citar un ejemplo, el sector turístico de Egipto representa el 11 % de su PIB, pero registró una caída del 30 % en las visitas de turistas en marzo de 2014 en comparación con el año anterior.
¿Cómo pueden los países superar el contexto geoeconómico para atraer turistas e inversiones? Aunque esperamos que el contexto geopolítico mejore, algunos países también deberán promover la inversión y relanzar su imagen de marca como destinos atractivos. Un gran caso de éxito es Colombia: asociado en otro tiempo a las drogas y a los cárteles, el país se ha convertido desde entonces en un destino de «visita obligada». Desde 2002, el número de visitantes ha aumentado un 300 %.
Turquía es otro país que espera un número récord de 33 millones de turistas y ha logrado atraer inversiones significativas. Esto se debe, en gran medida, a la notable mejora de las políticas nacionales de facilitación de viajes y a la implantación de un sistema electrónico de visados en 2013. Turquía y Rusia introdujeron un régimen de exención de visados en 2011, lo que dio lugar a un aumento del 300 % de los visitantes rusos a Turquía.
Mejorar el proceso de concesión de visados facilita los viajes y puede marcar una gran diferencia, como demuestra la experiencia. Debemos analizar detenidamente las barreras existentes, eliminar las innecesarias y aplicar tecnologías avanzadas para reducir los tiempos de viaje y, al mismo tiempo, reforzar la seguridad. Recientemente, el Foro Económico Mundial presentó el informe Smart Travel , en el que se insta a todas las partes interesadas públicas y privadas a emprender esfuerzos colaborativos y se propone un modelo totalmente integrado para facilitar los viajes. Entre las propuestas concretas figura considerar la facilitación de viajes como un pilar de los acuerdos y las negociaciones comerciales bilaterales y regionales, así como revisar y simplificar los actuales procesos de visado y de control fronterizo.
En el ámbito nacional, los países trabajan para desarrollar sus destinos de viajes y turismo con el fin de cosechar los beneficios asociados al crecimiento y a la creación de empleo y, ojalá, facilitar los viajes mediante la implantación de visados electrónicos. En el ámbito internacional, los responsables políticos deberían adoptar una actitud proactiva para garantizar que un contexto geopolítico tenso no frene los avances que el sector ha logrado en la última década para facilitar tanto los viajes como el comercio.
Se insta a los responsables políticos a seguir colaborando en el desarrollo de acuerdos regionales de visado. Para el éxito de este proceso es clave seguir cooperando a escala mundial, a fin de garantizar un control de seguridad y fronterizo eficaz y resiliente.
Autora: Tiffany Misrahi es gestora de comunidad del equipo de Industrias de Movilidad del Foro Económico Mundial.
Imagen: Un avión de Hop, filial regional francesa de Air France-KLM, aterriza al atardecer en el aeropuerto de Orly, cerca de París, el 15 de septiembre de 2014. REUTERS/Christian Hartmann
