Una localidad neerlandesa ha introducido una forma inusual de intentar mantener a salvo a sus habitantes adictos a los teléfonos inteligentes: instalar semáforos en la acera.
Bodegraven, en los Países Bajos, ha colocado tiras luminosas en el suelo de un paso de peatones; así, quienes miran el móvil todo el día podrán verlas y evitarán adentrarse peligrosamente en el tráfico. (Conocimos la noticia a través de la BBC.)
Aparte de su ubicación inusual, funcionan igual que los semáforos normales: el verde indica que se puede pasar y el rojo, que hay que esperar.

Las luces las fabrica HIG Traffic Systems, una empresa con sede en la localidad que espera venderlas también a otras localidades y ciudades, informa The Guardian. Por ahora, solo se están utilizando en un cruce como parte de una prueba.
Un portavoz de la empresa declaró al sitio neerlandés OmroepWest: «El uso de teléfonos inteligentes por parte de peatones y ciclistas es un problema grave. Los tranvías de La Haya tienen que frenar de emergencia con regularidad porque alguien mira su teléfono inteligente en vez de prestar atención al tráfico».
Sin embargo, las luces también han suscitado polémica. «No es buena idea ayudar a los usuarios de teléfonos móvilesa mirar sus teléfonos», declaró, según se informa, Jose de Jong, empleado de la Asociación Neerlandesa para la Seguridad Vial.
«No queremos que la gente use el teléfono cuando se mueve por el tráfico, ni siquiera al caminar. Siempre hay que mirar alrededor para comprobar si los coches realmente se están deteniendo ante los semáforos en rojo».
