Las conexiones sociales facilitan que el conocimiento viaje más lejos y más rápido, pero la proximidad también es crucial para la innovación
Un estudio de las citas de patentes, que muestran en qué ideas se han basado, reveló que es más probable que citen influencias locales
Hoy en día, las economías se basan cada vez más en las ideas. Tomemos como ejemplo la aviación comercial. Después de un vuelo, Southwest Airlines puede desembarcar y embarcar pasajeros para que el mismo avión vuelva a estar en el aire en unos 10 minutos, lo que equivale a la mitad del tiempo que requería este mismo proceso en la década de 1970. Como explica el economista John Cochrane explica, este logro se debe tanto a las ideas y al saber hacer como a la tecnología. Southwest Airlines, y muchas otras aerolíneas que le siguieron, han podido ampliar su producción porque ahora disponen de protocolos más eficientes para «preparar los aviones» entre vuelos.
En 2018, Paul Romer obtuvo el Premio Nobel de Economía «por integrar las innovaciones tecnológicas en el análisis macroeconómico a largo plazo». Romer expuso por primera vez esta observación en su influyente artículo de 1990, titulado «Cambio tecnológico endógeno». En el centro de sus aportaciones estaba precisamente esta observación: la difusión de las ideas fomenta el crecimiento económico y de la productividad.1
La teoría del «crecimiento endógeno» de Romer, que sitúa las ideas en el centro de las tecnologías económicas, llevó a los economistas a plantearse preguntas completamente nuevas sobre los impulsores del crecimiento. ¿De dónde surgen las ideas? ¿Cómo se difunden?
Los economistas han planteado estas preguntas a partir de los datos, y sus conclusiones sugieren que las redes sociales desempeñan un papel clave. Los vínculos de amistad y profesionales importan para el crecimiento económico porque las personas tienden a desarrollar nuevas ideas interactuando y aprendiendo de quienes están cerca de ellas.
En pocas palabras, las redes sociales facilitan la difusión de ideas entre personas y empresas y, por ello, desempeñan un papel importante en el crecimiento de la productividad. Veamos cómo funciona.
Desbordamientos de conocimiento, redes sociales y citas de patentes
La teoría económica sugiere que cabe esperar que las conexiones sociales tengan un efecto sobre la productividad a través de los «desbordamientos de conocimiento».
La idea básica es que las conexiones sociales facilitan que el conocimiento viaje más lejos y más rápido. El conocimiento es diferente de muchos activos físicos, ya que puede ser utilizado por muchas personas al mismo tiempo; así, la difusión del conocimiento genera ganancias de productividad que se extienden por toda la sociedad. Como dijo en su día Thomas Jefferson: «Quien recibe una idea de mí recibe instrucción sin disminuir la mía; del mismo modo que quien enciende su vela con la mía recibe luz sin oscurecerme».2
¿Cuál es el valor empírico de esta teoría? ¿Qué aspecto tienen en el mundo real los «desbordamientos de conocimiento»? ¿Dependen realmente los científicos y los ingenieros de las conexiones sociales para difundir sus nuevas ideas e invenciones?
Para responder a estas preguntas, los economistas han analizado datos históricos de patentes.
Las patentes son licencias gubernamentales que se utilizan para registrar la propiedad intelectual de nuevas invenciones, desde máquinas hasta fármacos. Al presentar una solicitud de patente, los inventores deben incluir una lista de citas, en la que describen cómo su desarrollo tecnológico se basa en los resultados de patentes anteriores. Estos registros históricos de citas de patentes nos ofrecen una visión general de cómo fluye el conocimiento: las citas de patentes son la «pista de papel» que dejan las ideas a medida que viajan, evolucionan y hacen posibles nuevas ideas.desde máquinas hasta fármacos.
Uno de los primeros análisis de citas de patentes en el contexto de los desbordamientos de conocimiento fue realizado por Adam Jaffe, Manuel Trajtenberg y Rebecca Henderson, en un artículo muy citado publicado en el Quarterly Journal of Economics en 1993.3
Jaffe y sus coautores estudiaron, en particular, la distribución geográfica de los patrones de citas en Estados Unidos.
Si las conexiones sociales no importaran para las nuevas ideas y el crecimiento, cabría esperar que las nuevas invenciones tuvieran la misma probabilidad de citar patentes lejanas que de citar el trabajo de sus vecinos. En cambio, Jaffe y sus coautores constataron que las nuevas patentes tenían una probabilidad desproporcionadamente mayor de citar patentes anteriores locales. En otras palabras, comprobaron que las citas de patentes estaban fuertemente concentradas geográficamente. Según sus estimaciones, era tres a cuatro veces más probable que las citas procedieran del mismo estado que la patente de origen, lo que es coherente con la idea de que las conexiones sociales y la proximidad sí importan para la innovación.
Tras este estudio inicial, otros varios artículos han utilizado las citas de patentes para explorar los determinantes de los desbordamientos de conocimiento, con una perspectiva más amplia sobre la «proximidad».
Ajay Agrawal, Devesh Kapur y John McHale utilizaron la etnia de los investigadores como indicador aproximado de la conectividad social y constataron que tanto la coubicación como la coetnicidad aumentan la probabilidad de flujo de conocimiento entre inventores. La coubicación aumenta la probabilidad de un flujo de conocimiento en un 24 % (suponiendo inventores no coétnicos), y la coetnicidad la aumenta en un 14 % (suponiendo inventores no coubicados). Una vez más, estos amplios patrones de concentración parecen coherentes con la idea de que la proximidad y las redes sociales importan para la innovación.4
Separar la proximidad geográfica de las interacciones sociales
La correlación entre proximidad y citas de patentes recoge en parte el efecto que los factores locales pueden tener sobre la innovación (por ejemplo, la geografía, la regulación o la infraestructura en torno a los centros industriales donde se concentran trabajadores y empresas similares). No obstante, las pruebas muestran que las conexiones sociales importan para la transmisión del conocimiento incluso después de controlar estos otros factores.
En un artículo publicado en 2018 en el Journal of Economic Perspectives, Michael Bailey, Rachel Cao, Theresa Kuchler, Johannes Stroebel y Arlene Wong combinaron registros de patentes con datos de Facebook de Estados Unidos, y constataron que la conectividad social entre condados de Estados Unidos (medida por la frecuencia de los vínculos de Facebook entre condados) predice la probabilidad de citas de patentes entre condados. Esto se cumple incluso después de tener en cuenta la clase tecnológica de las patentes y la distancia geográfica entre condados.5
Esto significa que la probabilidad de que un inventor se base en el trabajo de otro inventor de una zona distinta del país puede explicarse en parte por lo bien conectados que estén sus entornos sociales, incluso después de controlar la distancia geográfica y otros factores demográficos.6
Las implicaciones de este resultado son de gran trascendencia en la era de internet. El desarrollo de nuevas tecnologías que facilitan la comunicación, como el auge de las redes sociales, han abierto nuevas posibilidades para crear y mantener conexiones sociales, lo que probablemente haya tenido un efecto positivo en la transmisión del conocimiento.
Conexiones sociales y bienestar (material)
A escala mundial, la producción económica total por persona es hoy 4,4 veces mayor que en 1950 (incluso después de descontar la inflación). Esto se logró en un periodo en el que las personas tendieron a trabajar menos horas. Hoy producimos más trabajando menos.
Como muestra nuestro gráfico interactivo, este logro histórico se sustenta en el crecimiento de la productividad: en muchos países, los trabajadores producen hoy mucho más por hora que en 1950.
Esto se debe en parte a las nuevas máquinas y tecnologías, pero también a que disponemos de nuevos conocimientos compartidos sobre cómo trabajar de forma más eficiente.
La investigación sobre las conexiones sociales y la innovación sugiere que una forma importante de mejorar el nivel de vida material es invertir en tecnologías de comunicación digital. Esto reduce los costes de crear y mantener vínculos personales y profesionales, lo que facilita la difusión de ideas y conocimientos y genera efectos positivos de productividad.
