A menudo se afirma que la legislación sobre derechos de autor debería ser más restrictiva y que los plazos de protección deberían ampliarse para incentivar a los creadores de contenido.
Pero, ante el uso cada vez mayor de obras que han pasado al dominio público o que se publican con licencias libres y permisivas, como Creative Commons o la GPL y sus derivados, cabe sostener lo contrario: que las obras de libre acceso también generan valor.
Las obras de dominio público —aquellas cuyo uso no está restringido, ya sea porque ha expirado su plazo de protección por derechos de autor o porque quedan fuera del ámbito de dicha protección— generan importantes beneficios económicos, según una investigación que mis colegas y yo hemos llevado a cabo y que ahora se ha publicado en un informe para la Oficina de Propiedad Intelectual del Gobierno del Reino Unido.
Encontramos una cantidad sorprendente de reutilización transformadora de materiales de dominio público por parte de usuarios comerciales, un valor económico que no habría sido posible sin acceso a un dominio público floreciente. Intentamos determinar con precisión cómo y dónde se genera valor económico a partir de las obras de dominio público, para establecer en qué aspectos cabe mejorar.
Fijar el plazo de protección por derechos de autor
En el Reino Unido, las obras literarias y artísticas están protegidas por derechos de autor durante 70 años después de la muerte de su autor. En ese momento, los derechos de autor expiran y cualquier persona puede copiar la obra y ponerla a disposición de otros. Así, los consumidores pueden disfrutar de la obra a un precio menor y, en algunos casos, gratis. Por ejemplo, Project Gutenberg publica versiones digitales de textos literarios clásicos que son de dominio público. El proyecto Mechanical Curator de la Biblioteca Británica digitaliza ilustraciones de libros impresos y las pone a disposición en Flickr.
Por el contrario, esto significa que los titulares de derechos ya no podrán restringir la copia de sus obras y posiblemente perderán ingresos. Por esa razón, algunos titulares de derechos han presionado a los gobiernos para ampliar el alcance de la protección por derechos de autor y así poder seguir obteniendo ingresos de un pequeño número de obras antiguas y populares. La Corporación Disney es un ejemplo: algunas obras protagonizadas por Mickey Mouse habrían quedado fuera de la protección por derechos de autor en 2003 si el Congreso de Estados Unidos no hubiera aprobado en 1998 la Ley de Extensión del Plazo de los Derechos de Autor (que algunos ridiculizaron como la Ley de Protección de Mickey Mouse), que amplió la protección estadounidense por derechos de autor de 50 a 75 años (95 años en el caso de obras corporativas).
¿Protección u obstáculo?
Algunos teóricos económicos sostienen que una protección por derechos de autor prolongada o renovable indefinidamente es una solución óptima porque incentiva a los titulares de derechos a mantener las obras disponibles. Sin embargo, incluso las obras protegidas por derechos de autor pueden desaparecer del mercado si sus titulares deciden que no vale la pena el esfuerzo de imprimirlas o publicarlas.
Otro problema, quizá más importante, es que resulta difícil basarse en obras protegidas por derechos de autor para crear productos nuevos. Obtener permiso para usar una obra es costoso y lleva tiempo, y a veces no se puede localizar al creador original (o a quienes hayan adquirido los derechos) o este no desea autorizar un uso derivado.
Por ejemplo, David y Stephen Dewaele, los hermanos belgas detrás de 2ManyDJs, tuvieron que obtener la aprobación de 187 muestras para publicar su álbum de 2002 As Heard on Radio Soulwax Pt. 2. Los titulares de derechos rechazaron 62, no se pudo localizar a los titulares de 11 y se autorizó el uso de 114; el proceso llevó casi tres años.
Las licencias de Creative Commons se crearon para ayudar a resolver este problema. Al establecer las condiciones de atribución y uso de una obra, pero liberarla desde el principio de las restricciones de los derechos de autor, una obra con licencia Creative Commons reduce los costos para quienes desean utilizarla y les permite hacerlo dentro de los límites de la licencia.
Uso y reutilización
Entrevistamos a empresas británicas de medios de comunicación y descubrimos que aquellas que habían trabajado con materiales de dominio público no se veían disuadidas por el hecho de que otros también pudieran usar sus materiales de origen. Muchas empresas indicaron que consideraban sus aportaciones parte de un ecosistema en el que los esfuerzos conjuntos de creadores, fans y públicos enriquecían un producto narrativo que no pertenecía a un único colaborador.
Con datos de la plataforma de financiación colectiva Kickstarter, analizamos el desempeño de productos basados en obras de dominio público frente a productos totalmente originales o protegidos por derechos de autor. Descubrimos que las obras inspiradas en el dominio público tenían más probabilidades de éxito y recaudaban más fondos (56 %) que los proyectos inéditos y totalmente originales. También descubrimos que un tercio de todas las propuestas de financiación colectiva incorporaban diversas fuentes de propiedad intelectual y obras derivadas al producto final.
Por último, analizamos cómo la disponibilidad de materiales de dominio público podía aportar valor a productos o servicios no comerciales, lo que a su vez podría generar un beneficio comercial. Por ejemplo, Wikipedia se apoya en imágenes de dominio público y con licencia Creative Commons para ilustrar sus páginas. A partir de una muestra de 1.700 páginas biográficas de autores, compositores musicales y letristas destacados, calculamos el valor estimado de las imágenes de dominio público en toda la Wikipedia en inglés.
Según los costos de proporcionar imágenes sustitutas de fuentes comerciales, estimamos que el material de dominio público aporta 138 millones de libras esterlinas al año a las 1.983.609 páginas de Wikipedia en inglés. Tras controlar por la notoriedad de determinadas personas o temas en Wikipedia, también resulta evidente que las páginas con imágenes de dominio público (en lugar de ninguna) reciben entre un 17 y un 19 % más de visitantes. Si Wikipedia fuera un sitio web comercial con publicidad, el aumento del tráfico generaría 22,6 millones de libras esterlinas adicionales al año.
La creatividad y la innovación digitales son componentes esenciales de la economía actual. Las políticas que fomenten el crecimiento de las industrias creativas no deberían tener en cuenta únicamente el valor representado por el comercio de obras protegidas por derechos de autor, sino también la variedad de materiales de dominio público que inspiran o sirven de base para nuevos productos, así como la importancia de proteger y promover un dominio público floreciente.
Este artículo se publica en colaboración con The Conversation. Lee el artículo original.
La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.
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Autor: Kristofer Erickson es becario Lord Kelvin Adam Smith de Ciencias Sociales en la Universidad de Glasgow.
Imagen: Una mujer utiliza un teclado de computadora. REUTERS/Tim Wimborne.
