Fantasear es una de las grandes alegrías de la vida. Puede entregarse a ello cuando está atrapado en una reunión aburrida o en una larga cola. Este pasatiempo, aparentemente inofensivo, es sin embargo un arma de doble filo. Algunas investigaciones han descubierto que potencia la creatividad, pero otros estudios sugieren que es perjudicial para la salud mental y que podría reducir la inteligencia.
Antes de analizar el lado negativo de fantasear, veamos primero el lado positivo. En un estudio realizado por psicólogos de la Universidad de California en Santa Bárbara, se pidió a estudiantes universitarios que propusieran tantos usos como pudieran para objetos cotidianos –como palillos de dientes, perchas y ladrillos– en dos minutos, que se tomaran un descanso de 12 minutos y que después repitieran el ejercicio.
Los estudiantes fueron capaces de generar usos más creativos para los objetos la segunda vez si su descanso consistía en completar una tarea poco exigente, que se sabe que favorece más la fantasía, en comparación con un descanso con una tarea más exigente para la atención, que se sabe que reduce la fantasía.
Fantasear también se ha relacionado con sentirse socialmente conectado. En un estudio realizado por la Universidad de Sheffield, a un grupo de participantes se les provocó sentimientos de soledad. Después, se les indicó que fantasearan con alguien especial, que fantasearan con una situación no social o que realizaran una tarea que exigiera mucho esfuerzo mental.
Quienes fantasearon con alguien especial mostraron un aumento significativo de los sentimientos de conexión, amor y pertenencia en comparación con los otros dos grupos, lo que indica que fantasear sirve para mantenernos conectados con nuestros seres queridos, incluso en su ausencia.
Desventajas
Una de las desventajas de fantasear es que puede interferir con el aprendizaje. Cuando las personas fantasean durante las pruebas de lectura, tienden a obtener malos resultados en las pruebas de comprensión posteriores. Si la atención se desvía de las palabras de la página y se dirige al contenido de la fantasía, la recuperación de información puede verse gravemente afectada.
Teniendo en cuenta que la lectura y la comprensión son una de las principales formas de medir el éxito educativo, fantasear puede tener un coste elevado.
Otros estudios han descubierto que fantasear se asocia con un peor rendimiento en pruebas de inteligencia general y capacidad de memoria. Los jóvenes de Estados Unidos deberían tener en cuenta esto, ya que fantasear durante las pruebas de inteligencia general y de capacidad de memoria puede predecir las puntuaciones en el SAT, una prueba que puede influir en el acceso a la universidad.
No solo fantasear puede perjudicar sus posibilidades de obtener buenos resultados en los exámenes, sino que también puede afectar a su salud mental.
Investigadores de la Universidad de Harvard utilizaron una aplicación para monitorizar los pensamientos, sentimientos y actividad de 2.250 adultos en Estados Unidos. Descubrieron que fantasear sobre temas agradables no aportaba nada a los niveles de felicidad de los participantes y que, cuando fantaseaban sobre temas neutros o negativos, se volvían más infelices. También parece que una mente errante provoca infelicidad, y no que la infelicidad lleve a una mente errante.
Algunos psicólogos han sugerido que la forma en que las personas evalúan sus fantasías puede ayudar a explicar la relación con la infelicidad. Cuando las personas creen que sus fantasías son incontrolables o perjudiciales para ellas, estas creencias parecen influir significativamente en la relación entre fantasear e infelicidad.
Recupere el control
La capacidad de recuperar el control del pensamiento y de mantener la concentración en el presente se considera el antídoto contra la fantasía problemática. La atención plena es una técnica que algunas personas consideran útil. Ayuda a las personas a devolver su mente al momento presente y se asocia con la mejora de la comprensión lectora y capacidad de memoria.
A pesar de algunas de las ventajas de fantasear, las pruebas de sus beneficios son relativamente escasas en comparación con los inconvenientes. Quizá todos deberíamos intentar estar un poco más en el momento presente – podríamos ser mucho más felices como consecuencia.
