Los científicos han identificado 1.044 plantas infrautilizadas que podrían ser fuentes potenciales de vitamina B.
Muchas personas de países ricos y pobres tienen carencia de vitamina B, importante para ayudarnos a liberar energía de los alimentos y mantener sano el sistema nervioso.
Encontrar nuevas plantas nutritivas podría ayudar a los más de 2.000 millones de personas que sufren malnutrición en todo el mundo.
Un argumento a favor de preservar la biodiversidad es que hay muchas plantas con beneficios medicinales o para la salud que podrían extinguirse antes incluso de que lleguemos a conocerlas.
Ahora, los científicos han identificado 1.044 plantas infrautilizadas que podrían ser fuentes potenciales de vitamina B, y 63 de ellas están amenazadas en su hábitat natural.
«Debemos prestar más atención a la increíble diversidad de plantas comestibles para comprender mejor cómo pueden contribuir a la nutrición humana y qué debemos hacer para preservarlas para las generaciones futuras», afirmó en un comunicado la autora principal del estudio e investigadora doctoral del Departamento de Ciencias de la Vida del Imperial College London, Aoife Cantwell-Jones. «Nuestro estudio representa un paso importante en esa dirección».
La investigación, publicada en Nature Plants el jueves, intenta encontrar nuevas plantas nutritivas que ayuden a los más de 2.000 millones de personas que sufren malnutrición en todo el mundo. Actualmente, las personas obtienen el 60 % de sus calorías de origen vegetal solo del arroz, el maíz y el trigo.
«Para muchas personas, reducir las carencias de micronutrientes podría lograrse ampliando la dieta y aprovechando la gran diversidad de plantas comestibles», escribieron los autores del estudio.
El equipo de investigación de los Reales Jardines Botánicos de Kew, el Imperial College London y otras instituciones del Reino Unido y Estados Unidos se centró específicamente en el problema de la carencia de vitamina B, explicó el comunicado de prensa. La vitamina B es importante para ayudarnos a descomponer los alimentos y liberar su energía, así como para mantener sano el sistema nervioso; sin embargo, muchas personas de países ricos y pobres carecen de este nutriente esencial. Por ello, los investigadores analizaron los niveles de vitamina B en casi 300 plantas con perfiles nutricionales conocidos y utilizaron relaciones evolutivas para predecir el contenido de vitamina B de más de 6.000 plantas comestibles. Finalmente, seleccionaron algo más de 1.000 plantas que podrían ser fuentes de B1, B2, B3, B5 y B9.
Entre los ejemplos figuran varias especies europeas de avena y una gramínea silvestre llamada fonio que crece en África occidental. Los frutos y las semillas de algunos baobabs de Madagascar son una fuente amenazada de vitamina B, pero estos árboles emblemáticos a veces se utilizan para obtener carbón vegetal o madera, razón por la que están «En peligro crítico».
Además de las plantas que se sabe que están amenazadas, los investigadores también encontraron 358 cuyo estado de conservación se desconocía.
«La pérdida de esta diversidad de plantas comestibles limitaría las opciones para identificar futuras fuentes de alimentos y mantener la diversidad genética, dos aspectos esenciales para la seguridad alimentaria frente a desafíos como el cambio climático», escribieron los autores del estudio.
Además de promover la conservación y resolver los problemas de malnutrición, la investigación también podría contribuir a dietas más respetuosas con el medio ambiente. Esto se debe a que algunas de las principales fuentes de vitamina B son actualmente la carne de vacuno, las aves de corral y los productos del mar, según Euronews Green. Por eso, las personas que siguen dietas vegetarianas o veganas suelen necesitar tomar suplementos de vitamina B.
«Si pensamos en un futuro más sostenible y queremos adoptar una dieta más sostenible, quizá debamos diversificar un poco más nuestras posibles fuentes de vitamina B», declaró a Euronews Green el coautor del estudio e investigador de Kew, el Dr. Samuel Pironon.