El Acuerdo de París sobre el Cambio Climático de 2015 fue un triunfo de la diplomacia internacional. Supuso un regreso a la década de 1980, cuando la comunidad internacional —liderada por un Ronald Reagan que antes se había mostrado escéptico— respaldó los esfuerzos para reducir los clorofluorocarbonos (CFC) y reparar el agujero de la capa de ozono.
Desde 2015 han cambiado muchas cosas, aunque algunos líderes vuelven a centrarse en las prioridades a corto plazo en lugar de las de largo plazo. Al público también le cuesta poner en contexto el cambio climático frente a los problemas que afronta a diario, desde la desigualdad hasta la delincuencia.
Una gran diferencia para vivir más y con mejor salud
Así que, aunque seguimos divididos sobre la seriedad con la que debemos abordar la inminente catástrofe climática, voy a probar un nuevo enfoque. Voy a destacar una forma de mejorar considerablemente nuestra sostenibilidad y aumentar tus probabilidades de vivir más tiempo y con mejor salud.
Me refiero a las proteínas alternativas. Todos sabemos que nuestro sistema alimentario tiene una enorme influencia en el medio ambiente, pero también influye enormemente en nuestra salud.
En 2010, la carne de vacuno por sí sola fue responsable del 25% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero relacionadas con los alimentos. Como se prevé que la demanda de carne se dispare en Asia y otras regiones emergentes, tenemos que encontrar una forma más sostenible de proporcionar proteínas a nuestra población en crecimiento.
Pasarse a las proteínas de pollo, cerdo e incluso insectos podría reducir las muertes relacionadas con la dieta
Es posible ofrecer dietas ricas en proteínas a diez mil millones de personas. Entre los beneficios se encuentran reducir drásticamente las emisiones de carbono, proteger los ecosistemas naturales de una mayor deforestación y tala de tierras, y reducir la presión sobre los recursos hídricos. Al mismo tiempo, esto podría mejorar nuestra salud y ayudar a los pequeños agricultores a ganarse la vida de forma sostenible. Todo esto sin que nadie tenga que renunciar por completo a su gusto por la carne roja.
Gracias a una investigación que realizamos con la Oxford Martin School a principios de este año para la Reunión Anual del Foro Económico Mundial en Davos, pudimos llegar a conclusiones sorprendentes sobre el futuro de la alimentación.
Nuestro trabajo fue único porque buscaba establecer una relación entre los efectos del consumo de carne tanto en la salud como en el medio ambiente. Descubrimos que, al sustituir la carne de vacuno —el caso de referencia del estudio— por proteínas alternativas, como cerdo cultivado, pollo, frutos secos, insectos, legumbres y, sobre todo, micoproteína, la carga mundial de muertes relacionadas con la dieta podría reducirse un 2,4%. Esta cifra aumenta al 5% en las economías de ingresos altos y medianos altos, donde la sobrenutrición es un problema más común.

La revolución de las proteínas alternativas ya ha comenzado
Depende de todos nosotros ayudar a hacer este cambio. Los consumidores no pueden hacerlo por sí solos, pero pueden desempeñar un papel fundamental para que las empresas y los gobiernos respalden las proteínas alternativas. En Davos reunimos a una coalición de líderes de la industria, el gobierno y la sociedad civil. Les entusiasmó una agenda basada en cuatro puntos clave:
1. que la industria alimentaria invierta en proteínas alternativas y ofrezca a los consumidores más opciones y de mejor sabor
2. que la industria ganadera adopte prácticas más sostenibles.
3. que la industria de los insumos para piensos reconozca la necesidad de ampliar la producción de proteínas alternativas y también innove para obtener insumos para piensos más sostenibles
4. que los gobiernos y los organismos reguladores promuevan una nueva ola de proteínas alternativas y protejan al público de posibles riesgos para la salud y de afirmaciones sin fundamento
¿Podemos lograrlo? La buena noticia es que muchos de los mayores productores del mundo ya se han sumado. En palabras del director ejecutivo de una empresa alimentaria con ingresos de miles de millones de dólares: «Nos estamos moviendo a una velocidad extraordinaria para ofrecer a los consumidores opciones de proteínas sostenibles mediante la innovación, la expansión de escala y la accesibilidad».
Este artículo apareció originalmente en la edición impresa de New Scientist y en línea en www.businessandindustry.co.uk/sustainable-business
