En un nuevo informe, la Agencia Internacional de la Energía presenta 10 recomendaciones para descarbonizar la industria pesada.
La industria química, siderúrgica, cementera y otras industrias pesadas producen artículos cotidianos de los que dependemos, como vehículos, edificios y suministros quirúrgicos.
Pero alcanzar las cero emisiones netas es difícil para la industria pesada, porque sus procesos suelen consumir mucha energía y calor.
La AIE afirma que las economías del G7 podrían liderar el camino para que el resto del mundo descarbonice la industria pesada.
La industria pesada de las economías más avanzadas del mundo puede llegar a ser neutra en carbono si los gobiernos aplican las políticas adecuadas en los próximos cinco años.
Esta es la conclusión de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) en su informe Lograr las cero emisiones netas en los sectores de la industria pesada de los miembros del G7.
El G7 es un grupo formado por siete de las naciones más ricas del mundo: Reino Unido, Estados Unidos, Canadá, Japón, Alemania, Francia e Italia, además de la Unión Europea.
Estas economías pueden mostrar al resto del mundo cómo reducir las emisiones de la industria pesada, afirma la AIE.
La industria química, siderúrgica, cementera y otras industrias pesadas son fundamentales para producir artículos cotidianos de los que dependemos, como vehículos, edificios y suministros quirúrgicos, explica la AIE. Sin embargo, producir estos materiales requiere enormes cantidades de energía y calor.
Por eso, a la industria pesada le resulta más difícil alcanzar las «cero emisiones netas» —la neutralidad en carbono—, ylos productores de acero y cemento afrontan desafíos particulares.
Una iniciativa mundial que trabaja para descarbonizar sectores industriales como los del aluminio, la aviación, el hormigón, el transporte marítimo y el acero es laFirst Movers Coalition.
En la Reunión Anual del Foro celebrada este año en Davos, la Coalición anunció que se había ampliado:55 empresas y nueve paísesse han comprometido a comprar a proveedores que empleen soluciones con emisiones casi nulas o nulas una parte de los materiales industriales y el transporte que necesitan.
Estas son lasrecomendaciones de la AIE para la industria pesada de las economías del G7para los próximos cinco años.
1. Marcar un rumbo claro
La AIE afirma que, a más tardar a mediados de la década de 2020, deberían elaborarse planes ambiciosos con objetivos claros para los sectores industriales del G7. Estos deberían respaldarse con políticas claras que promuevan tecnologías innovadoras y el uso eficiente de los materiales.
2. Mostrar a la industria qué funciona
Los proyectos de demostración en distintas regiones mostrarían cómo pueden operar las industrias con emisiones de CO₂ casi nulas. Los gobiernos del G7 deberían decidir en los próximos uno o dos años cómo financiarlos y reducir los riesgos. La AIE sugiere que al menos dos o tres métodos demuestren maneras de producir tanto acero como cemento con emisiones casi nulas.
3. Financiar la innovación en la industria pesada
Las subvenciones, los préstamos a bajo interés y otros tipos de financiación podrían ayudar a sufragar el despliegue de tecnologías con emisiones casi nulas, afirma la AIE. Los fondos ayudarían a las plantas industriales nuevas y existentes, así como a ámbitos relacionados, como el transporte y el almacenamiento. Los miembros del G7 deberían elaborar estas estrategias de financiación en los próximos tres años.
4. Impulsar la demanda de tecnologías con emisiones casi nulas
Los gobiernos pueden ayudar a impulsar la demanda de materiales fabricados con emisiones casi nulas. Esto podría incluir apoyo a largo plazo para las primeras plantas comerciales que utilicen distintas tecnologías. Los contratos de contratación pública que abarcan varios años son un ejemplo de apoyo gubernamental.
5. Colaborar
Este año, los gobiernos del G7 deberían «considerar la creación de una alianza internacional para descarbonizar la industria», afirma la AIE. Esto podría incluir acordar «compromisos concretos» y ampliar la membresía más allá del G7. El objetivo principal sería acelerar la transición de la industria hacia las cero emisiones netas.
6. Centrarse en la industria del cemento
La AIE sugiere que lograr un «avance sectorial» en la industria del cemento debería ser una prioridad de la Cumbre de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático COP27 de este año, celebrada en Egipto. Esto daría continuidad al éxito del trabajo realizado el año pasado en la cumbre COP26 de Glasgow, Reino Unido, para centrar los diálogos internacionales sobre el clima en la industria siderúrgica.
7. Acordar normas industriales comunes
Ya se están elaborando normas internacionales para medir las emisiones generadas en la fabricación de distintos materiales. La AIE sugiere que los gobiernos del G7 acuerden un conjunto común de normas y marcos de presentación de informes. Esto incluiría subsanar cualquier laguna de cobertura.
8. Adaptar las herramientas de medición
Las emisiones de carbono de la industria varían entre plantas, sectores y países. Por este motivo, deberían elaborarse y ampliarse según sea necesario los umbrales utilizados para medir las emisiones casi nulas de la industria. Esto tendría en cuenta «los matices específicos de cada sector», afirma la AIE.
9. Reconocer los esfuerzos existentes para reducir las emisiones
Estos umbrales de emisiones casi nulas deberían medirse por separado del trabajo que ya está en marcha para reducir considerablemente las emisiones del acero y el cemento. Parte de este trabajo existente servirá de transición o aportará soluciones temporales para alcanzar las cero emisiones netas. La AIE sugiere reconocer y medir este trabajo como «producción con bajas emisiones», para distinguirlo de la producción industrial con emisiones casi nulas.
10. Acordar definiciones y ampliarlas a otras industrias
Hace falta trabajar más para definir las emisiones casi nulas, afirma la AIE. Esto incluye establecer cómo se relaciona la producción —la fabricación de materiales— con los productos (bienes acabados) y los proyectos (un conjunto de actividades) con emisiones casi nulas. La AIE también quisiera que el trabajo sobre emisiones casi nulas se aplicara a otros materiales, como el amoníaco, el metanol y el aluminio.

