Es un choque de titanes. El partido que millones llevan esperando. El domingo 15 de julio, en el estadio de Moscú Luzhniki a las 18:00, hora local, Croacia se enfrenta a Francia en la final de la Copa Mundial de la FIFA 2018.
En la cancha, ambos equipos parecen estar en plena forma: Francia derrotó a Bélgica para alcanzar su tercera final en 20 años, y Croacia eliminó a Inglaterra en la prórroga. A diferencia de su rival, esta será la primera final del equipo croata, aunque logró un meritorio tercer puesto en el Mundial de 1998, su debut en el torneo.
A solo tres días de que alguien levante la icónica Copa Jules Rimet, así se comparan las naciones fuera de la cancha.

Poderío económico
Puede que ahora sea un pez gordo en el mundo del fútbol, pero Croacia es un peso ligero económico en comparación con su rival. Con un PIB de 2,93 billones de dólares, Francia es la sexta economía más grande del mundo, mientras que Croacia ocupa apenas el puesto 78, con un PIB de 61.060 millones de dólares.
La economía francesa creció un 1,8 % en 2017 y el Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé que siga creciendo: un 2,1 % en 2018 y un 2 % en 2019. La economía croata ha atravesado varios períodos de turbulencia desde la creación del país en 1990, pero en los últimos años ha registrado un crecimiento sostenido: aumentó un 2,8 % el año pasado. El FMI prevé que mantendrá ese ritmo de crecimiento en 2018, antes de bajar ligeramente al 2,6 % en 2019.
Competitividad
Pese a situarse entre las diez primeras economías del mundo por PIB, Francia ocupa apenas el puesto 22 en el Índice de Competitividad Global, mientras que Croacia ocupa el puesto 74 entre los 137 países evaluados.
Las debilidades competitivas relativas de Francia están relacionadas con muchas de sus rígidas regulaciones del mercado laboral y con la percepción de que tiene dificultades para atraer talento. Está claro que eso no se ha notado hasta ahora en la cancha durante el Mundial de este año. Como democracia y economía mucho más joven, Croacia ha tenido que desmantelar muchas de sus antiguas instituciones y adaptarse a un modelo más orientado al mercado, al igual que muchos países exsoviéticos. Por ello, aún queda trabajo por hacer en ámbitos como la innovación y la madurez de sus mercados financieros.
Igualdad de género
Francia es la clara ganadora en este ámbito, según el Informe Global sobre la Brecha de Género. Ocupa el puesto 11 entre 144 países por sus avances hacia la paridad. Francia obtiene puntuaciones altas en nivel educativo y empoderamiento político, y es el país del G20 que más ha avanzado hacia la paridad de género.
Croacia ocupa el puesto 54 entre 144 países. Aunque sus resultados se ajustan en términos generales a los promedios en cuanto al acceso equilibrado a la atención sanitaria, el nivel educativo y las oportunidades económicas, obtiene peores resultados en la participación de las mujeres en la vida política.
Islandia encabeza la clasificación del Informe sobre la Brecha de Género por noveno año consecutivo, pero no logró superar la fase de grupos del Mundial y terminó última en el Grupo D. Según el informe del Foro, la brecha de género del país se ha reducido rápidamente desde 2006, y es el país con mejor desempeño en empoderamiento político.
Energía sostenible
Francia vuelve a superar a Croacia en sistemas energéticos sostenibles, asequibles y seguros, según el Índice de Desempeño de la Arquitectura Energética Global (EAPI) del Foro. Francia ocupa el quinto puesto entre 127 países. El uso extendido de la energía nuclear en Francia —que representa el 75 % del suministro eléctrico del país— explica en gran medida este sólido desempeño.
Además, como el costo de generar electricidad es bajo, Francia es el mayor exportador neto de electricidad del mundo, lo que aporta más de 3.000 millones de euros anuales a la economía. El país busca reducir su dependencia de la energía nuclear y ampliar las fuentes renovables para que representen el 32 % del consumo de aquí a 2030, según el informe del Foro.
Croacia ocupa el puesto 18 en la clasificación general, por delante de Alemania, que está en el 19, y mostró un sólido desempeño durante el período 2009-2017: ascendió 12 puestos. Suiza encabeza la clasificación en desempeño de arquitectura energética, seguida por los países escandinavos: Noruega, Suecia y Dinamarca.



