Oímos hablar mucho de la integridad del proceso científico y del papel de los datos para impulsar la acción frente al cambio climático, pero ¿qué papel tienen los artistas a la hora de propiciar cambios en la comprensión?
A menudo se presenta la ciencia y el arte como formas incompatibles de entender el mundo. No necesariamente es así: lo que los une es la creatividad y la curiosidad.
La creatividad está en el corazón del arte y la ciencia, y la pasión impulsa a ambos como formas de satisfacer la curiosidad y expresar nuevos hallazgos. La ciencia construye una visión del mundo basada en los hechos conocidos actualmente. El arte expresa la comprensión y la experiencia personales. Cuando una perspectiva científica coincide con la experiencia vivida, la iconografía y los relatos pueden orientarnos de manera útil hacia un futuro sostenible.
La necesidad de comprender el cambio climático es urgente. Para algunas personas, los hechos sobre el cambio climático no importan ; por eso necesitamos experiencias que despierten intensos sentimientos de conexión. Los artistas están a la vanguardia a la hora de volver a conectar los métodos de análisis y expresión de esta manera. El programa Living Data que dirijo es una de varias iniciativas que reúnen a científicos y artistas.
El reto creativo al que nos enfrentamos consiste en expresar con precisión los cambios que se están produciendo en los sistemas naturales de maneras que resuenen con los sentimientos de conexión. No basta con conocer la ciencia. Las personas procesan la información de distintas maneras, desde la mecánica hasta la sensorial, desde Skeptical Science hasta Green Porn. Por esa razón, necesitamos crear iconos con una doble resonancia, que hablen tanto a lo mecánico como a lo sensorial.
Esta práctica está evolucionando a escala mundial mediante una red de programas dirigidos por artistas. Las conversaciones entre científicos del cambio climático y artistas se desarrollan a través de Lynchpin (Hobart), Sur Polar (Buenos Aires), Cape Farewell (Londres), así como del programa Living Data.
Los programas están dirigidos por personas que conocen y se preocupan por los cambios del mundo natural y desean responder de la manera más útil posible.
Cómo funciona Living Data
Nos conectamos para compartir datos, iconografía y relatos, y ampliar nuestro alcance más allá de nuestros laboratorios y estudios. Hacemos presentaciones en línea, en congresos, exposiciones y espacios públicos, así como en medios académicos, generalistas y sociales. Como señala la científica Kirralee Baker, «no se trata de quien cuenta el relato, sino del relato que se ha de contar».
Mi papel en el impulso de la acción frente al cambio climático es el de artista. Me inspiran la danza, mi experiencia en la Antártida y 12 años de trabajo con científicos y otros artistas preocupados por el cambio climático.
Una metodología que utiliza el dibujo y la danza como herramientas de indagación es una idea radical para quienes están acostumbrados a las convenciones del método científico. Pero cuando el análisis coreográfico se integra en la investigación científica, el reconocimiento de patrones puede contribuir a algunos descubrimientos asombrosos.
Se revela un comportamiento del kril antártico que antes no se había observado mediante los patrones de las danzas de apareamiento. También se revelan los ciclos rítmicos del hielo marino antártico y la relación entre la temperatura del agua y la abundancia de algas marinas.
Mi práctica es la animación y mi enfoque es colaborativo. En el programa Living Data, científicos y artistas comparten datos, iconografía y metodología para desarrollar nuevas formas de comprender y expresar los cambios en los sistemas naturales. La danza y el dibujo son herramientas que me ayudan a crear animaciones que combinan las formas primordiales de girar en círculos, en espiral y cruzarse que reconozco en los datos científicos y las respuestas subjetivas.
La iconografía desarrollada mediante distintas formas artísticas puede encarnar la conexión sensorial con los datos científicos. Los científicos y artistas que participan en las conversaciones de Living Data crean nuevos materiales para presentaciones y publicaciones.
Las presentaciones presenciales y en línea, las revisiones por pares y los comentarios garantizan que el material compartido se utilice de manera ética y permiten que todos vean cómo evolucionan las colaboraciones y qué repercusiones tienen.
Trabajar juntos
Esta práctica ejemplifica el giro hacia la producción colectiva de conocimiento que es esencial para avanzar en la comprensión del cambio climático.
Mi trabajo se guía por metodologías biológicas e indígenas que reconocen cómo funciona y se mantiene el mundo natural. El relato que presento no me pertenece, ni siquiera pertenece a la asociación de participantes en la investigación. Siguiendo la orientación del académico indígena canadiense Shawn Wilson , reconozco que el relato forma parte de las relaciones que existen entre nosotros y el mundo natural.
Reconozco la iconografía que usamos en el arte, la ciencia y los sistemas de creencias como formas primordiales de conexión al alcance de todos.
En Australia he observado que nosotros, como científicos y artistas, tendemos a expresar el conocimiento sobre el cambio climático con más discreción en los últimos años que nuestros colegas internacionales. En el clima político actual, es vital que sigamos creando y presentando una conversación mundial mediante obras contundentes de patetismo, belleza, misterio, ingenio, pragmatismo, interferencia humana, virtuosismo tecnológico, ritmos atemporales y gran formato sinfónico.
Esta variedad de expresiones es vital para inspirar y dar energía a nuevas generaciones de artistas y científicos y para comprender mejor nuestro planeta cambiante.
Este artículo se publicó originalmente en The Conversation. Lee el artículo original.
La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde estas opiniones.
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Autora: Lisa Roberts es artista visual, autora interactiva y directora del programa independiente Living Data en la University of Technology, Sydney
Imagen: Ocean Experience en el Foro Económico Mundial – AMNC 14, Reunión Anual de los Nuevos Campeones en Tianjin, República Popular China, 2014. Derechos de autor del Foro Económico Mundial / Benedikt von Loebell
