En EE. UU., las mujeres negras tienen más probabilidades de sufrir eventos adversos relacionados con el embarazo que las mujeres de otras razas.
En consecuencia, las mujeres negras afrontan el embarazo con una mayor conciencia de los peligros específicos que este podría suponer para ellas y para sus bebés.
Se necesitan intervenciones multinivel para mejorar los resultados de salud materna de las mujeres negras en Estados Unidos y más allá.
Estados Unidos atraviesa una crisis de salud materna, en la que las mujeres negras tienen más probabilidades de morir y de sufrir eventos adversos durante el embarazo que las mujeres de otras razas. Investigaciones recientes muestran que las mujeres negras tienen 2,6 veces más probabilidades de morir por causas relacionadas con el embarazo que las mujeres blancas, y que su experiencia en la atención sanitaria está marcada en gran medida por el racismo obstétrico, una forma de racismo específica de la atención obstétrica.
Como consecuencia de la crisis actual y de la creciente atención que recibe, muchas mujeres negras afrontan el embarazo con una mayor conciencia de los peligros específicos que este podría suponer para ellas y para sus bebés. Una tesis doctoral de la Universidad de Purdue exploró recientemente de qué manera la comunicación da forma a las percepciones de las mujeres negras sobre los riesgos del embarazo y a sus respuestas ante ellos. En este estudio, se entrevistó a 28 mujeres negras que se identifican como tales sobre sus actitudes hacia el embarazo y la influencia de la comunicación relacionada con el embarazo con los miembros de sus redes sociales y con los profesionales sanitarios.
Varias mujeres negras participantes en el estudio sentían una profunda aprensión ante el embarazo. El racismo de género moldeó sus percepciones sobre el riesgo del embarazo a través de los discursos y las estadísticas predominantes relacionados con la crisis de salud materna de las mujeres negras, de los relatos de las mujeres negras de su entorno y de los sesgos experimentados o previstos.
Esta aprensión influyó en su toma de decisiones en torno al embarazo, incluido el entorno en el que preferían dar a luz, sus preferencias demográficas en cuanto a los profesionales y la forma en que participaban en los encuentros clínicos con los profesionales sanitarios. Otro hallazgo importante de este estudio fue que la aprensión de las mujeres negras ante el embarazo se ve influida por la comunicación con los profesionales sanitarios, que pueden amplificar o atenuar las percepciones del riesgo del embarazo. Examinar de cerca las preocupaciones que las mujeres negras sienten ante el embarazo es importante, porque tiene implicaciones más amplias para el comportamiento y guarda relación con formas históricas y contemporáneas de racismo.
¿Qué hace el Foro Económico Mundial para mejorar los sistemas sanitarios?
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A través del diálogo basado en la confianza y la colaboración público-privada, el Centro permite a los socios alinearse en torno a prioridades compartidas y avanzar en la acción colectiva para mejorar los resultados en salud.
El miedo está impregnado de desconfianza, con importantes implicaciones para la salud pública y de la población
La larga historia del racismo obstétrico y la vulneración de los cuerpos de las mujeres negras contribuyen a su desconfianza hacia el sistema sanitario. Las mujeres negras tienen en cuenta no solo sus propias experiencias, sino también las de otras mujeres negras de su entorno y las de mujeres negras con visibilidad pública, como Serena Williams (quien compartió públicamente su propia experiencia de maltrato durante el embarazo).
Estas realidades se consideran en el contexto de la brutalización histórica de los cuerpos de las mujeres negras a manos de los profesionales sanitarios. El miedo que experimentan actualmente las mujeres negras está, por tanto, inextricablemente ligado a una desconfianza más amplia y generalizada que las comunidades marginadas sienten hacia el sistema sanitario. Como demostró la pandemia de COVID-19, los sistemas sanitarios y los actores que los integran deben demostrar fiabilidad para avanzar hacia resultados de salud equitativos. Es, por tanto, importante comprender el miedo y la aprensión que caracterizan la forma en que muchas mujeres negras se acercan al sistema sanitario, especialmente en el contexto del embarazo, para adoptar las medidas necesarias que permitan subsanar los factores que generan desconfianza.
El miedo es perjudicial para el bienestar general durante el embarazo
La salud mental es un componente importante del bienestar general durante el embarazo. Las mujeres negras que sienten miedo y desconfianza hacia el sistema sanitario soportan la carga adicional de la autogestión y de la investigación personal exhaustiva, impulsadas por un deseo natural de protegerse a sí mismas y a sus bebés. Esta labor adicional es injusta, pues aumenta la carga física y emocional del embarazo. Además, puede ser perjudicial para la salud mental y/o física de las mujeres durante el embarazo. Una participante indicó que su respuesta al embarazo incluía el temor a perder la vida. Este testimonio, junto con los relatos de otras mujeres, revela el estrés que la crisis actual añade a las experiencias de embarazo de las mujeres. La investigación demuestra que el estrés puede ser perjudicial para las mujeres embarazadas y puede provocar complicaciones durante el embarazo.
El miedo influye en la toma de decisiones críticas, y los profesionales sanitarios y los responsables de políticas desempeñan un papel clave
Las mujeres negras se ven obligadas a tomar decisiones críticas en interés propio y de sus bebés, porque la seguridad no les parece la situación predeterminada. Esto parecía ser un medio eficaz de autoprotección para las mujeres negras con altos niveles de alfabetización en salud, así como para aquellas que podían recurrir a miembros de su red social que son profesionales sanitarios para obtener asesoramiento informal. Sin embargo, en el caso de las mujeres negras marginadas con bajos niveles de alfabetización en salud, estas decisiones parecían resultar involuntariamente poco útiles.
Aunque muchas de las participantes en este estudio de tesis tomaron decisiones bien fundamentadas y basadas en la evidencia para protegerse a sí mismas y a sus bebés, algunas con niveles más bajos de alfabetización en salud declararon que ocultaban información a sus profesionales sanitarios o que optaban por no seguir sus indicaciones. Estas decisiones, y sus posibles consecuencias, subrayan el hecho de que el sistema sanitario debe trabajar para garantizar la seguridad de todas las mujeres, adoptando medidas proactivas para subsanar los agravios históricos y actuales que han erosionado la confianza. Los profesionales sanitarios desempeñan un papel especialmente crítico, ya que este estudio reveló que, cuando comunican con claridad, fomentan la capacidad de decisión de los pacientes mediante una comunicación que los empodera y muestran empatía, pueden atenuar las percepciones de las mujeres negras sobre el riesgo del embarazo.
Del mismo modo, los responsables de políticas pueden mitigar las preocupaciones de las mujeres negras sobre el embarazo facilitando el acceso a recursos que mejoren su bienestar durante el embarazo. Los líderes comunitarios entrevistados en el marco de un análisis del entorno para este estudio destacaron el reembolso de Medicaid y la calidad del servicio, las políticas de seguros y reembolsos más amplias, y las políticas de transporte, como factores relevantes para los resultados actuales de salud materna.
El estudio de las percepciones y experiencias de las mujeres negras sobre el riesgo del embarazo revela las dimensiones individuales y sistémicas de la crisis actual, y contribuye a las pruebas de la necesidad de intervenciones multinivel para mejorar los resultados de salud materna de las mujeres negras. Además, escuchar con atención las preocupaciones de las mujeres negras también demuestra el papel que los profesionales sanitarios y los responsables de políticas pueden desempeñar para reducir los peligros del embarazo para las mujeres negras y atenuar sus percepciones del riesgo.


