Para seguir mejor el impacto de las perturbaciones globales, el FMI ha actualizado su Índice Mundial de Incertidumbre para ofrecer mediciones más frecuentes.
Ahora son mensuales en lugar de trimestrales e incorporan datos de 71 economías desde 2008, señala el FMI.
Actualmente, el índice muestra un alto nivel de incertidumbre en la economía mundial como resultado de múltiples perturbaciones, como las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, la pandemia y la guerra.
Las perturbaciones que han sacudido la economía mundial en los últimos años han instaurado una nueva normalidad de turbulencia, impulsada en algunos casos por la fragmentación política entre países. Estos episodios también han elevado la incertidumbre a niveles excepcionalmente altos, lo que a su vez perjudica el crecimiento económico, como muestra nuestra investigación muestra.
Para seguir mejor la evolución de estas condiciones, actualizamos nuestro Índice Mundial de Incertidumbre para ofrecer mediciones más frecuentes, mensuales en lugar de trimestrales, e incorporar datos de 71 economías desde 2008.
Como muestra el Gráfico de la semana, el índice cayó en diciembre, la medición más reciente, pero ha seguido registrando niveles elevados en los últimos tiempos a raíz de perturbaciones sucesivas, incluida, más recientemente, la invasión rusa de Ucrania y la consiguiente crisis del coste de la vida.
Nuestro enfoque analiza el texto de los informes de Economist Intelligence Unit, lo que nos permite clasificar las fuentes de incertidumbre examinando qué palabras aparecen publicadas cerca de las menciones de incertidumbre. Creemos que es el primer esfuerzo por construir una medida mensual de la incertidumbre basada en textos, que abarque muchos países en desarrollo y permita compararlos entre sí.
La segunda diapositiva del gráfico interactivo desglosa la composición de las menciones de incertidumbre vinculadas al comercio, la pandemia, los efectos indirectos de las principales economías y la guerra de Rusia en Ucrania.
Esto muestra cómo han evolucionado los factores impulsores. La incertidumbre se disparó tras el inesperado voto del Reino Unido a favor de abandonar la Unión Europea y aumentó aún más después del sorpresivo resultado de las elecciones presidenciales de 2016 en Estados Unidos. A continuación, las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China generaron una gran incertidumbre en el mundo.
A principios de 2020 se produjo otro gran repunte con el inicio de la pandemia de coronavirus; menos de dos años después llegó otra perturbación, causada por la invasión rusa de Ucrania, y se renovó la incertidumbre comercial asociada al riesgo de fragmentación geoeconómica.



