Este truco de 3 minutos de ejercicio puede ayudar a las personas que pasan sentadas en el trabajo

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Three minutes of moderate-to-vigorous exercise per hour of sitting may help you live a longer, healthier life.
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  • El estudio, de cuatro años de duración y dirigido por la Universidad Caledonian de Glasgow, fue el primero en examinar la mejor combinación de ejercicio necesaria para prolongar la vida.

  • Los investigadores descubrieron que la recomendación actual de realizar 30 minutos de actividad física moderada al día no reducía el riesgo de mortalidad en las personas con un estilo de vida muy sedentario.

  • Mejorar los niveles de actividad física en todo el mundo podría tener importantes beneficios para la salud y la economía.

Basta con realizar tres minutos de ejercicio moderado a intenso por cada hora del día que se pasa sentado para reducir en un 30 % las probabilidades de morir prematuramente, según un nuevo estudio.

Doce minutos de actividad física ligera por cada hora que se pasa en el escritorio o en el sofá tenían el mismo beneficio, según un equipo internacional de científicos dirigido por la Universidad Caledonian de Glasgow (GCU).

El estudio de cuatro años, publicado en el British Journal of Sports Medicine, analizó datos de seis estudios anteriores que incluían a más de 130 000 adultos en el Reino Unido, Estados Unidos y Suecia.

Si bien las investigaciones anteriores han analizado el impacto de un solo tipo de actividad de forma aislada, este estudio fue el primero en encontrar la mejor combinación de ejercicio necesaria para prolongar la vida.

«Queríamos averiguar cuál es el cóctel perfecto de actividad física a lo largo del día para lograr la máxima salud, teniendo en cuenta el tiempo dedicado a estar sentado, hacer ejercicio, moverse y dormir, y cómo interactúan todos estos factores», explica Sebastien Chastin, líder del estudio y catedrático de dinámica del comportamiento en materia de salud en la GCU.

El «cóctel perfecto» de actividad física

Los científicos utilizaron dispositivos de seguimiento de actividad en los participantes y un análisis composicional para determinar cómo afectan a la mortalidad las distintas combinaciones de actividades. Estas iban desde la actividad física moderada e intensa, como caminar a paso rápido o correr, hasta el ejercicio ligero, como caminar sin prisa o hacer tareas domésticas, así como el comportamiento sedentario.

Si bien la recomendación actual de realizar 30 minutos de actividad física moderada a intensa al día reduce en hasta un 80 % las probabilidades de morir prematuramente en las personas que permanecen sentadas menos de siete horas, no redujo el riesgo de mortalidad en quienes eran muy sedentarios y pasaban entre 11 y 12 horas sentados al día.

«Nuestra nueva fórmula demuestra que tres minutos de ejercicio moderado a intenso por cada hora sentado logran el equilibrio adecuado y le ayudan a vivir más tiempo y con mejor salud. El resto de las horas debería dedicarse, en general, a moverse todo lo posible y a dormir bien», afirma el profesor Chastin.

Impacto de las largas jornadas laborales

Este modelo muestra la posible relación entre las largas jornadas laborales y la cardiopatía isquémica y el ictus. Imagen: Environment International

Los resultados cobran especial relevancia en un momento en que millones de personas en todo el mundo se han visto obligadas a trabajar desde casa y a permanecer en interiores durante la pandemia de COVID-19, lo que ha fomentado un estilo de vida y una rutina laboral más sedentarios para muchas personas.

Un análisis publicado recientemente por la OMS y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) también advirtió sobre el impacto en la salud de las largas jornadas laborales, que, según indicaron, provocaron 745 000 muertes por ictus y cardiopatía isquémica en 2016 – un aumento del 29 % respecto al año 2000.

El estudio de la OMS y la OIT reveló que, en 2016, 398 000 personas murieron por ictus y 347 000 por cardiopatías como consecuencia de trabajar al menos 55 horas semanales. Esto supuso un aumento del 19 % y del 42 %, respectivamente, en comparación con las cifras de 2000.

La carga de enfermedades relacionadas con el trabajo afectó especialmente a los hombres, que representaron el 72 % de las muertes, así como a las personas de la Región de Asia Sudoriental y del Pacífico Occidental y a los trabajadores de mediana edad o mayores, según el informe.

Beneficios de la actividad física

Desde hace tiempo se reconoce ampliamente que la actividad física tiene importantes beneficios para el corazón, el cuerpo y la mente; puede ayudar a prevenir y controlar enfermedades como el cáncer; reducir los síntomas de la depresión y la ansiedad, y mejorar el bienestar general.

Directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS) establecen que los adultos de entre 18 y 64 años deben realizar al menos entre 150 y 300 minutos de actividad física aeróbica moderada, o al menos entre 75 y 150 minutos de ejercicio intenso a la semana, junto con actividades de fortalecimiento muscular en dos o más días a la semana.

También aconseja limitar el tiempo dedicado al comportamiento sedentario y señala que sustituir el tiempo sentado por actividad física de cualquier intensidad puede aportar beneficios para la salud.

Implicaciones sanitarias y económicas de la inactividad

La falta de ejercicio puede tener graves consecuencias para la salud. Una de cada cuatro personas adultas en el mundo no alcanza los niveles recomendados de actividad física a nivel mundial, y hasta 5 millones de muertes al año podrían evitarse si las personas fueran más activas, según la OMS.

Las repercusiones económicas también pueden ser considerables. El Plan de Acción Mundial sobre Actividad Física 2018-2030 de la OMS estima que, a nivel mundial, la inactividad física supuso un coste de 54 000 millones de dólares en gastos sanitarios directos en 2013, de los cuales el 57 % lo asumió el sector público, y que otros 14 000 millones de dólares se atribuyeron a la pérdida de productividad.

De hecho, el centro de estudios RAND Organization calcula que el PIB mundial podría ser entre 138 000 millones y 338 000 millones de dólares superior en 2025 gracias a un aumento de la actividad física, en comparación con los niveles de ejercicio de 2019.

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