La recuperación de la crisis del coronavirus es una oportunidad para rediseñar una economía sostenible e inclusiva, revitalizar la industria, preservar los sistemas de biodiversidad vitales y hacer frente al cambio climático.
Los paquetes de estímulo europeos configurarán las economías y las sociedades de Europa durante las próximas décadas: debemos asegurarnos de que estos conduzcan a un futuro más verde, resiliente e inclusivo.
Los líderes empresariales y de la industria se están uniendo para que la recuperación tras el coronavirus sea una oportunidad para un nuevo comienzo, con el fin de construir una economía sostenible e inclusiva, revitalizar la industria, preservar los sistemas de biodiversidad vitales y aumentar el crecimiento económico en Europa.
Este iba a ser un año crucial para abordar el cambio climático. Es el año en que los países deben presentar sus planes nacionales de acción climática nuevos o revisados, un paso clave para hacer realidad el Acuerdo de París. Además, también da inicio a una década en la que el mundo debe reducir las emisiones más de un 45 % si se quiere limitar el calentamiento global a 1,5 grados Celsius.
Un pacto con una doble ambición
Después llegó la crisis del coronavirus, que obligó a los gobiernos y a las empresas a esforzarse por salvar los medios de vida, las compañías y los empleos. Sin embargo, cada vez más líderes empresariales y de la industria piden que el Pacto Verde Europeo se utilice como marco para abordar las necesidades económicas a corto plazo con objetivos de sostenibilidad a largo plazo.
Tenemos una oportunidad única de construir una Europa más verde y resiliente mediante la inversión y la innovación.
Thomas Buberl, director ejecutivo de AXA y presidente del nuevo Grupo de Acción de Directores Ejecutivos para el Pacto Verde Europeo
La iniciativa surge a raíz de una nueva previsión de expertos en clima del Global Carbon Project prevé que las emisiones de dióxido de carbono podrían caer en la mayor cuantía desde la Segunda Guerra Mundial debido al impacto de la COVID-19 en la actividad económica. Esto significa que las emisiones de carbono podrían disminuir más de un 5 % interanual, lo que supondría la primera caída desde una reducción del 1,4 % tras la crisis financiera de 2008.
Sin embargo, a medida que la actividad económica se reanuda y que los países y las empresas desarrollan estrategias de recuperación, debemos acelerar los cambios estructurales hacia una economía libre de combustibles fósiles. El Pacto Verde Europeo podría ser la oportunidad de dar un salto adelante en esta ambición.
El Pacto Verde Europeo debe convertirse en la piedra angular de la recuperación de Europa tras la pandemia. En lugar de reconstruir la economía del siglo XX, debemos centrarnos en gastar el dinero de los estímulos con sensatez y en preparar a Europa para un futuro competitivo e inclusivo en el siglo XXI, neutro en carbono.
Frans Timmermans, vicepresidente ejecutivo para el Pacto Verde Europeo, Comisión Europea
El Pacto Verde Europeo, puesto en marcha por la Comisión Europea en diciembre de 2019, establece un marco integral de normativas y legislación destinado a alcanzar los objetivos de la UE de emisiones netas de carbono cero para 2050 y de una reducción de entre el 50 % y el 55 % de las emisiones con respecto a los niveles de 1990 para 2030.
Movilización de inversiones público-privadas
Alcanzar esta agenda transformadora y convertir a Europa en líder de la transición climática mundial exige una movilización masiva de inversiones públicas y privadas. La Comisión calcula que alcanzar el objetivo de emisiones netas nulas para 2050 requiere al menos 1 billón de euros de inversión pública y privada durante la próxima década.
Mientras los gobiernos e instituciones europeos responden a la crisis del coronavirus con los mayores paquetes de estímulo desde la Gran Depresión, existe una oportunidad real de desplegar este estímulo de forma estratégica para acelerar una economía europea competitiva y libre de combustibles fósiles. Alemania ha acordado un paquete de hasta 750 000 millones de € (US$ 808 000 millones) para mitigar los daños del virus, y en España e Italia se estima que el tamaño de los paquetes de estímulo equivale al 7,3 % y al 5,7 % del PIB, respectivamente.
En última instancia, estas enormes medidas de apoyo europeas configurarán las economías y las sociedades de Europa durante las próximas décadas: debemos asegurarnos de que conduzcan a un futuro más verde, resiliente e inclusivo. También es cada vez más evidente que ningún gobierno ni empresa puede afrontarlo en solitario: las alianzas sólidas y una cooperación más profunda con el sector empresarial son fundamentales para que Europa tenga éxito.
Las empresas desempeñan un papel fundamental para acelerar las inversiones y las acciones que permitan llevar a cabo este ambicioso plan. Por ello, el Foro Económico Mundial ha creado el Grupo de Acción de Directores Ejecutivos para el Pacto Verde Europeo como vehículo para que los responsables políticos y las instituciones colaboren con representantes de los gobiernos, la industria y el sector empresarial.
Leer más sobre la labor del Foro Económico Mundial en apoyo del papel de las empresas en una recuperación verde.




