La Comisión Europea: cómo ayudamos a los ciudadanos y las empresas de la UE a hacer frente a la COVID-19

European Union flags fly outside the European Commission headquarters in Brussels, Belgium, April 10, 2019.
The European Commission has acted quickly to cushion the blow to businesses and families from coronavirus.Image: REUTERS/Yves Herman
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  • La Comisión Europea ha actuado con rapidez para amortiguar el golpe del coronavirus a las empresas y las familias.

  • La UE ha flexibilizado sus normas fiscales para ofrecer a los Estados miembros la máxima flexibilidad.

  • Se han puesto a disposición miles de millones de euros para responder a la crisis y mantener la liquidez del sector bancario.

  • La solidaridad y la unidad ayudarán a los 27 países de la UE a superar juntos esta tormenta.

Las pandemias han asolado las civilizaciones a lo largo de toda la historia de la humanidad. Esta se ha propagado a una velocidad vertiginosa, ha provocado una grave emergencia de salud pública y ha sacudido las economías europea y mundial.

El brote de coronavirus está teniendo un impacto profundamente negativo en los medios de vida de las personas, las empresas de todos los tamaños y el crecimiento económico. También acarrea graves consecuencias sociales.

En toda Europa, las empresas atraviesan dificultades. Algunas luchan por sobrevivir. Muchas se ven obligadas a reducir su plantilla o recortar las horas de trabajo, lo que a su vez disminuye los ingresos de los trabajadores.

Aunque consigamos frenar la propagación del virus —como todos deseamos fervientemente—, la actividad económica necesitará tiempo para recuperarse.

Muchos sectores están sufriendo. El transporte y el turismo, la restauración y el comercio minorista fueron de los primeros en verse afectados, pero la pérdida de confianza empresarial se observa en todos los sectores. Decenas de millones de trabajadores se han visto afectados.

Estos tiempos excepcionales exigen una solidaridad y un apoyo excepcionales.

Estamos respondiendo con rapidez para amortiguar el golpe.

Nuestras prioridades son garantizar que los sistemas sanitarios de Europa dispongan de todos los recursos que necesitan, tanto materiales como económicos; que las empresas afectadas cuenten con liquidez suficiente para mantenerse a flote; y que los trabajadores y los autónomos tengan protegidos sus empleos e ingresos.

Estamos aprovechando toda la flexibilidad de las normas fiscales de la UE para apoyar a los gobiernos nacionales y que actúen con decisión frente al impacto socioeconómico. Hemos activado la cláusula general de salvaguardia del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, de modo que las autoridades nacionales puedan hacer todo lo posible para apoyar sus sistemas sanitarios, empresas y trabajadores.

Ya están haciendo mucho: a nivel nacional, las medidas de apoyo fiscal representan ahora alrededor del 2,2 % del PIB de la UE-27. En cuanto al apoyo a la liquidez, ascienden al 13,7 % del PIB de la UE.

En el ámbito sanitario, nos centramos en hacer llegar los equipos médicos allí donde más se necesitan, mediante su adquisición conjunta y manteniendo la libre circulación de mercancías en el mercado único. También financiamos investigaciones para desarrollar una vacuna.

Además, para mantener a flote nuestras empresas, la Comisión Europea trabaja en todos los frentes para proporcionar ayuda financiera inmediata a las empresas afectadas y garantizar que conserven su capacidad productiva.

Esto implica aprovechar plenamente y con flexibilidad el presupuesto de la UE para apoyar a las empresas y los trabajadores, y abordar las dificultades de liquidez que afectan ahora, en particular, a las pequeñas y medianas empresas.

Nuestra Iniciativa de Inversión en Respuesta al Coronaviruspone a disposición 37 000 millones de euros para responder a la crisis —en favor de los sistemas sanitarios, las pequeñas y medianas empresas (pymes), los trabajadores y los sectores vulnerables de nuestras economías—, a los que se suman otros 28 000 millones de euros de fondos de la UE no asignados.

También modificamos en consecuencia las normas sobre los fondos estructurales para que los gobiernos nacionales puedan utilizarlos con flexibilidad.

Además, con la ayuda de las garantías presupuestarias de la UE, el Fondo Europeo de Inversiones podrá incentivar a los bancos para que proporcionen liquidez. Esto debería aportar unos 8 000 millones de euros de financiación a al menos 100 000 pymes y pequeñas empresas de mediana capitalización. Y el Banco Europeo de Inversiones liberará otros 20 000 millones de euros en préstamos de capital circulante para las pymes.

En total, la financiación a nivel de la UE asciende a unos 93 000 millones de euros, y estamos trabajando para conseguir aún más.

Se permitirá a los deudores actuales afectados por el brote del virus acogerse a «moratorias crediticias» para aplazar el pago de los préstamos y reducir la presión sobre sus finanzas.

Y hay más: hemos activado un marco temporal de ayudas estatales —o subvenciones nacionales— para garantizar que las empresas, sea cual sea su tamaño, obtengan la liquidez que necesitan para seguir operando y mantener a sus trabajadores en sus puestos de trabajo.

Estas ayudas pueden consistir en subvenciones directas, anticipos reembolsables o ventajas fiscales; garantías estatales para préstamos que las empresas obtengan de los bancos; y préstamos públicos subvencionados para las empresas.

Los bancos desempeñan un papel fundamental en el apoyo a la economía real al proporcionar liquidez a las empresas. El Banco Central Europeo ha tomado medidas importantes al anunciar el Programa de compras de emergencia frente a la pandemia. Este programa temporal de compra de activos, dotado con 750 000 millones de euros, ayudará a garantizar que todos los Estados miembros puedan beneficiarse de condiciones de financiación favorables que les permitan absorber este golpe.

En lo que respecta al empleo, esta pandemia demuestra la necesidad de una solidaridad europea plena, junto con una respuesta flexible pero coordinada.

Ahora contribuiremos a la labor de los ministros de Finanzas de la UE sobre nuevas medidas para guiar a nuestras economías a través de esta tormenta. Exploraremos todas las herramientas a nuestro alcance y necesitaremos pleno respaldo político para cualquier medida futura. También ayudaremos a desarrollar una estrategia coordinada de salida que nos encamine hacia la recuperación económica una vez que el virus haya alcanzado su punto máximo.

Por encima de todo, se trata de solidaridad, cooperación y unidad europeas.

Seguiremos actuando con decisión y juntos para superar la tormenta.

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