¿Qué tipo de durmiente eres? Los científicos han identificado 16 categorías

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We may need more sleep than we think.Image: Unsplash/Andisheh A
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  • Las influencias ambientales y genéticas se combinan para determinar qué tipo de durmiente eres.

  • Los científicos han clasificado a las personas que duermen en 16 tipos tras estudiar los datos de actividad de más de 100.000 personas registrados por monitores de actividad.

  • Dormir mal está relacionado con diversos problemas de salud.

  • También tiene un impacto negativo en la economía.

No son solo los vecinos ruidosos, los bebés que lloran o la afición a las discotecas lo que determina si eres madrugador o noctámbulo: la genética también desempeña un papel importante. La combinación de estas características ambientales y heredadas genera una gran diversidad en nuestros patrones de sueño.

A partir de datos recopilados por monitores de actividad física, los científicos han identificado 16 categorías de personas según sus patrones de sueño. Esta información podría contribuir a comprender mejor problemas comunes del sueño, como el insomnio.

El panorama del sueño

Los investigadores clasificaron a las personas desde quienes duermen toda la noche y no hacen siesta durante el día hasta quienes pasan largos períodos despiertas durante la noche.

Los datos se obtuvieron de mediciones de los movimientos de la muñeca de más de 100.000 personas que duermen, tomadas del Biobanco del Reino Unido, y dieron lugar a lo que los investigadores denominan un «panorama del sueño en condiciones reales».

Los investigadores clasificaron siete tipos de insomnio, que, según los científicos, ofrecen información valiosa. Por ejemplo, el insomnio con una duración corta del sueño se ha asociado con un deterioro del funcionamiento neurocognitivo, mientras que el insomnio con una duración media del sueño se ha vinculado con perfiles ansiosos y rumiativos.

Necesitamos distintas cantidades de sueño en las diferentes etapas de la vida.Image: Sleepfoundation.org

El impacto del trabajo por turnos

Los monitores de actividad también mostraron cómo cambiar los horarios de trabajo afecta los patrones de sueño de quienes trabajan por turnos. A menudo, sus ritmos circadianos —el proceso natural que regula el ciclo de sueño y vigilia— no están sincronizados con su horario de sueño, lo que da lugar a un sueño más corto y de menor calidad.

Los investigadores señalan que comprender mejor el impacto de dormir durante el día y pasar períodos despiertos por la noche podría ayudar a proteger la salud de quienes trabajan por turnos.

El mercado de las ayudas para dormir está creciendo.Image: Sleepadvisor.org

¿Te cuesta dormir? No eres la única persona

La mayoría de los adultos necesitan entre siete y nueve horas de sueño por noche, pero muchos dormimos bastante menos. Por ejemplo, las estadísticas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) indican que casi un tercio de los adultos afirma dormir menos de siete horas por noche.

El insomnio es común, y diversos estudios sitúan su prevalencia entre la población adulta entre el 10% y el 30%. Esta falta de sueño afecta a la salud en general. Algunos estudios han relacionado la falta de sueño con las enfermedades cardiovasculares, la diabetes y la obesidad y con problemas de salud mental, como la ansiedad y la depresión, entre otros.

La falta de sueño tiene un impacto significativo en la economíaImage: NCBI

La falta de sueño también afecta a la economía y a la productividad de los trabajadores. Los CDC han llegado a declarar que dormir lo suficiente es un problema de salud pública, con un coste estimado para la economía estadounidense de 411.000 millones de dólares, o el 2,3% del PIB. El problema es aún más grave en Japón, donde supone para el país un coste cercano al 3% del PIB, según la organización de investigación Rand.

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