Científicos británicos han utilizado técnicas de edición genética para evitar que la gripe aviar se propague en células de pollo cultivadas en laboratorio, un paso clave hacia la creación de pollos modificados genéticamente que podrían frenar una pandemia de gripe humana.
Los virus de la gripe aviar se propagan actualmente con rapidez entre las aves silvestres y las aves de corral, y en ocasiones pueden saltar a los seres humanos. Los especialistas en salud mundial y enfermedades infecciosas citan como una de sus mayores preocupaciones la amenaza de una pandemia de gripe humana causada por una cepa de gripe aviar que da ese salto y muta hasta convertirse en una forma letal y transmisible por el aire que puede pasar fácilmente de una persona a otra.
En el estudio más reciente, al editar una sección del ADN del pollo dentro de las células cultivadas en laboratorio, investigadores del Imperial College de Londres y del Instituto Roslin de la Universidad de Edimburgo impidieron que el virus de la gripe aviar se instalara en las células y se replicara.
El siguiente paso será intentar producir pollos con el mismo cambio genético, afirmó Mike McGrew, del Instituto Roslin, que codirigió la investigación. Los resultados debían publicarse en la revista científica eLife el 4 de junio.
«Este es un avance importante que sugiere que podríamos utilizar técnicas de edición genética para producir pollos resistentes a la gripe aviar», declaró McGrew en un comunicado.
«Todavía no hemos producido ninguna ave y debemos comprobar si el cambio en el ADN tiene otros efectos en las células aviares antes de poder dar este siguiente paso».
Bloqueo del virus
En el trabajo que seguirá, el equipo espera utilizar la tecnología de edición genética conocida como CRISPR para eliminar una sección del ADN de las aves responsable de la producción de una proteína llamada ANP32, de la que dependen todos los virus de la gripe para infectar a un huésped.
Las pruebas de laboratorio realizadas en células modificadas para carecer de este gen demostraron que resisten el virus de la gripe, al bloquear su entrada y detener su replicación y propagación.
El número de muertes en la última pandemia de gripe, en 2009/10, causada por la cepa H1N1 y considerada relativamente leve, fue de unos medio millón de personas en todo el mundo. La histórica gripe española de 1918 mató a unos 50 millones de personas.
Wendy Barclay, catedrática y presidenta de virología de la influenza en el Imperial, que trabajó con McGrew, afirma que la idea detrás del desarrollo de pollos resistentes a la gripe mediante edición genética es poder «detener la próxima pandemia de gripe en su origen».
Y añadió que el trabajo realizado hasta ahora es prometedor: «Hemos identificado el cambio genético más pequeño posible que podemos introducir en los pollos y que puede ayudar a frenar la entrada del virus en el organismo».


