El ritmo de la recuperación económica mundial depende en gran medida de la evolución de la pandemia de COVID-19.
El despliegue de vacunas es un factor crucial.
Se prevé que, en un escenario de referencia, la actividad económica mundial se recuperaría hasta un 4% en 2021 y un 3,8% en 2022.
En un escenario a la baja, la economía mundial podría enfrentar otro año de crecimiento por debajo de su potencial, antes de un repunte en 2022.
Con la pandemia de COVID-19 aún latente, la actividad económica mundial podría desarrollarse de múltiples maneras este año. Según la propagación o contención de la COVID-19, el ritmo de distribución de vacunas en los próximos dos años y el nivel de tensión financiera mundial, son posibles tres resultados alternativos a la previsión de referencia de enero de 2021 del informe Perspectivas económicas mundiales son posibles.
Los distintos resultados, y los factores que los influyen, se describen en los siguientes gráficos.
Despliegue de vacunas
Los escenarios de crecimiento mundial dependen en gran medida de la evolución de la pandemia. En el escenario de referencia, las campañas de vacunación en las economías avanzadas y en las principales economías de mercados emergentes y en desarrollo (EMDE) alcanzan una cobertura generalizada en el segundo semestre de 2021. La vacunación se produciría entre dos y cuatro trimestres después en otras EMDE y en países de bajos ingresos (PBI), en parte debido a obstáculos logísticos. Los fallos en el despliegue de vacunas podrían retrasar este proceso más de un año (figura 1). Dicho esto, también es posible un despliegue de vacunas más rápido.
La evolución de la pandemia
La vacunación y las medidas de control de la pandemia, como la obligatoriedad del uso de mascarillas, pueden reducir drásticamente las infecciones. El escenario de referencia supone que una caída de los casos en la primera mitad de 2021 es posible gracias a una combinación de intervenciones no farmacéuticas, como el distanciamiento social, y la vacunación. Los retrasos en el despliegue de vacunas podrían provocar un número de casos persistentemente más alto, mientras que un despliegue acelerado podría reducir de forma significativa la propagación de la pandemia (figura 2).
Evitar la tensión financiera
En el escenario de referencia, los bancos centrales seguirán pudiendo evitar las tensiones en los mercados financieros. Si bien una pronta resolución de la pandemia podría seguir favoreciendo las condiciones financieras mundiales, la tensión financiera podría aumentar si la pandemia se prolonga y la actividad económica no logra recuperarse. En el peor de los casos, el aumento de las quiebras elevaría las primas de riesgo y los costes de endeudamiento, y desbordaría los balances bancarios, lo que provocaría un fuerte endurecimiento de las condiciones financieras mundiales (figura 3).
Resultados del crecimiento mundial
En el escenario de referencia, la actividad económica mundial se recuperaría hasta un 4% en 2021 y un 3,8% en 2022 (figura 4). Si la pandemia no se contiene con rapidez, en un escenario a la baja, la economía mundial podría enfrentar otro año de crecimiento por debajo de su potencial antes de un repunte en 2022. Y en un escenario de fuerte caída, en el que estallen crisis financieras, la economía mundial podría contraerse un segundo año consecutivo, algo que no ha ocurrido desde la Segunda Guerra Mundial. Por otro lado, en un escenario al alza, el crecimiento mundial podría promediar casi un 5% en los próximos dos años si los esfuerzos eficaces de gestión de la pandemia y una vacunación pronta y generalizada conducen a una caída drástica de la transmisión de la COVID-19.
Resultados del crecimiento de las economías de mercados emergentes y en desarrollo
Incluso en el escenario de referencia, mientras que el crecimiento de las EMDE promediaría alrededor de un 4,5% en 2021 y 2022, la producción seguiría por debajo de las tendencias previas a la pandemia en 2022 (figura 5). En un escenario a la baja, el crecimiento podría debilitarse hasta alrededor de un 3 por ciento en 2021, y en un escenario de fuerte caída, en el que estallen crisis financieras, las EMDE podrían enfrentar un año de estancamiento antes de un repunte en 2022. En cambio, si la pandemia se controla antes, el crecimiento de las EMDE podría promediar casi un 6 por ciento en los próximos dos años.


