La Organización Mundial de la Salud certificó oficialmente la erradicación del poliovirus salvaje de tipo 3 (WPV3) el Día Mundial contra la Poliomielitis. Es una gran victoria para los esfuerzos de salud mundial, incluida la vacunación masiva, y deja solo una cepa de la enfermedad que amenaza a adultos y niños.
El último caso conocido de WPV3 se confirmó en el norte de Nigeria en 2012. La cepa WPV2 fue declarada oficialmente erradicada en 2015.
La OMS afirma que la erradicación del WPV3 demuestra que un mundo sin poliomielitis es posible. El profesor David Salisbury, presidente de la Comisión Mundial para la Certificación de la Erradicación de la Poliomielitis, pidió redoblar los esfuerzos para eliminar la cepa restante, el WPV1.
La confianza es clave
El último refugio de la poliomielitis está en Pakistán y Afganistán, donde el WPV1 sigue circulando, en parte debido a la falta de confianza en las campañas de inmunización. La desinformación, los rumores perjudiciales, los conflictos armados y la inseguridad han obstaculizado los esfuerzos para proteger a adultos y niños.
Entre las preocupaciones figura el riesgo de infecciones de poliomielitis derivadas de las vacunas, que, aunque son muy poco frecuentes, siguen representando una amenaza en zonas donde persiste un saneamiento deficiente. En septiembre, Filipinas declaró un brote tras la confirmación de dos casos de poliovirus derivado de la vacuna.
La OMS afirma que los esfuerzos de desarrollo son un componente clave para erradicar las enfermedades infecciosas.
Calcula que los esfuerzos para erradicar la poliomielitis han ahorrado a la economía mundial más de 27.000 millones de dólares desde 1988. Un mundo sin poliomielitis generará otros 14.000 millones de dólares en ahorros para 2050, en comparación con el costo que supondría para los países controlar el virus.
La Alianza Mundial para las Vacunas y la Inmunización (Gavi) se puso en marcha en la reunión anual del Foro Económico Mundial de 2000. Esta organización mundial reúne a los sectores público y privado con el objetivo de garantizar un acceso equitativo a las vacunas para los niños de los países más pobres.
Gavi ha desempeñado un papel destacado en la lucha contra las enfermedades infecciosas en todo el mundo. El año pasado, las vacunas financiadas por Gavi inmunizaron a 66 millones de niños. Desde 2016, Gavi ha apoyado la vacunación de 198 millones de niños en todo el mundo.



