Qué significa la economía de plataformas para la atención sanitaria

'Machines aren't going to bypass the need for human interaction'Image: REUTERS/Shaun Best
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Ahora que la revolución de la información ha comenzado a perder fuerza, asistimos a la siguiente ola de innovación en forma de la Cuarta Revolución Industrial, llamada así por la velocidad, la escala y la fuerza con que está transformando sistemas enteros de producción, distribución y consumo.

Esta revolución, como las anteriores, trae consigo inquietudes, obstáculos y consecuencias imprevistas. Uno de los grandes retos es garantizar que, en un mundo de conectividad constante, se mantenga el valor del contacto humano y la interacción social —tan fundamentales para nuestra salud y bienestar—. Curiosamente, las tecnologías adecuadas, aplicadas de la manera correcta, podrían ser la mejor forma de lograrlo.

La industria de la atención sanitaria se enfrenta a desafíos en sus modelos de negocio y en la forma en que adopta la regulación. Necesita nuevas competencias y tendrá que encontrar maneras de hacer que las implementaciones sean escalables. Cambiar viejos hábitos y alinear a las partes interesadas para apoyar a los pacientes a lo largo de todo el continuo de atención sanitaria requiere un cambio de mentalidad. Es necesario incorporar tecnologías como la móvil, la social, el Internet de las cosas, la nube y los macrodatos en sistemas completos, con el respaldo de nuevos modelos, capacidades, procesos, funciones y responsabilidades. Ante esta disrupción, el Foro Económico Mundial ha previsto que el auge de los robots y la inteligencia artificial provocará una pérdida neta de 5,1 millones de empleos en los próximos cinco años.

Sin embargo, para mí el futuro no es tan sombrío. Sí, algunos empleos podrían desaparecer, pero surgirán otros o se transformarán. Las personas tendrán que mantener la tecnología, ya que nunca será totalmente autónoma, lo que creará empleos en vez de eliminarlos. Se espera que la aparición de nuevos servicios, industrias y modelos de negocio de todo como servicio alcance un valor potencial de 100 billones de dólares.

Estos cambios generarán la necesidad de plataformas más amplias para compartir conocimientos, y las plataformas son lo que sostiene e impulsa la innovación. A partir de una infraestructura compartida, alimentadas por datos y caracterizadas por múltiples interacciones entre usuarios, las plataformas reúnen personas, procesos, políticas y tecnología en red para crear un sistema integral. En resumen, nos permiten colaborar y realizar transacciones a escala mundial. Para tener éxito en la economía de plataformas, los líderes empresariales y los responsables de formular políticas deben garantizar que tengan acceso al talento adecuado. Esto significa ampliar la reserva actual de talento mediante la recapacitación o la contratación de personas ajenas a los grupos internos aislados.

También hay inconvenientes: recientemente, la UE impuso a Google una cuantiosa multa por abusar de su posición dominante en el mercado al manipular los resultados de su motor de búsqueda para favorecer su servicio de comparación de compras. Las plataformas pueden usarse indebidamente debido a la cantidad de datos que generan y procesan, por lo que es necesario ejercer una supervisión rigurosa en ese ámbito. Creo que, tras esta audiencia en cierta medida trascendental, veremos un cambio más marcado hacia empresas más conscientes de sus obligaciones legales y más reacias al riesgo.

Ya existen productos inteligentes de uso generalizado, como Amazon Alexa y Siri de Apple, que comparten información a través de plataformas para mejorar la eficiencia y la facilidad de uso. Estas ventajas no se limitan al mercado de consumo: también pueden reproducirse en la atención sanitaria.

Tomemos como ejemplo Philips HealthSuite: es una plataforma digital para la atención sanitaria conectada dirigida a pacientes y profesionales, tanto en el hospital como en el hogar. Es una plataforma abierta basada en la nube que recopila, reúne y analiza datos clínicos y de otro tipo procedentes de una amplia gama de dispositivos y fuentes, de Philips y de muchas otras marcas. Permite pasar de soluciones aisladas a respuestas mucho más completas, significativas y personalizadas. Un gran ejemplo es cómo las plataformas pueden ayudar a enlazar la atención entre el hospital y el hogar e integrar a los distintos equipos de atención.

Estas soluciones ofrecen información práctica basada en datos y permiten que los pacientes colaboren con todo su equipo de atención, así como con los familiares que los cuidan. Proporcionan a los equipos de atención una gran cantidad de datos personales de salud que, una vez integrados con datos médicos y algoritmos predictivos, pueden revelar correlaciones y señales sutiles de deterioro de la salud en una fase temprana.

Por supuesto, la realidad hiperconectada en la que vivimos plantea inquietudes. Desde la seguridad hasta la transparencia en el uso, las cuestiones relacionadas con los datos estarán siempre en primer plano en el discurso tecnológico, y con razón, dado que atravesamos un período de crecientes ciberataques y amenazas. Nuestra estrategia no solo consiste en mantenernos al tanto de las vulnerabilidades emergentes basadas en software y de las posibles amenazas externas, sino también en colaborar con organismos reguladores, socios de la industria y proveedores de atención sanitaria para cerrar brechas de seguridad e implementar salvaguardias.

Aunque nos encaminamos hacia una época turbulenta de incertidumbre tecnológica, también avanzamos hacia un período de grandes oportunidades. Estoy convencido de que las máquinas no eliminarán la necesidad de interacción humana. Nos ayudarán a mejorar el acceso a los servicios de salud y atención al permitir que se presten en cualquier lugar y momento, y al garantizar que el profesional de atención adecuado esté disponible cuando se le necesite.

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