Han surgido dos nuevas variantes de Omicron en América, el Reino Unido y partes de Europa: ¿qué sabemos hasta ahora?
BQ.1 y BQ.1.1 están ganando terreno rápidamente y actualmente representan el 27 % de las infecciones en Estados Unidos, según datos de los CDC.
Si bien ambas variantes se han asociado con una importante evasión inmunitaria y evasión de los anticuerpos, las vacunas seguirán ofreciendo una fuerte protección frente a la enfermedad grave y la muerte.
La aparición continua de nuevas variantes del COVID-19 indica que el virus sigue muy presente entre nosotros y evoluciona rápidamente.
Dos nuevas subvariantes de ómicron, BQ.1 y BQ.1.1, están ganando terreno rápidamente en Estados Unidos y, en conjunto, representan el 27 % de las infecciones a fecha del 29 de octubre. Ambas son descendientes de BA.5, la variante de ómicron que ha dominado en todo el mundo durante algunos meses.
Aunque parecen ser más comunes en Estados Unidos en esta etapa, BQ.1 y BQ.1.1 también se han identificado en el Reino Unido y varios países de Europa, donde el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) ha clasificado BQ.1 como una variante de interés.
Sobre la base de estimaciones de modelización, el ECDC prevé que para mediados de noviembre o principios de diciembre de 2022, más del 50 % de las infecciones por COVID se deberán a BQ.1 y BQ.1.1. A comienzos de 2023, podrían representar más del 80 % de los casos.
Cuando oímos hablar de nuevas variantes del COVID, tres preguntas clave vienen a la mente: ¿es más transmisible que las variantes anteriores? ¿Puede causar una enfermedad más grave? ¿Y puede escapar a nuestra respuesta inmunitaria? Veamos qué sabemos hasta ahora.
1. ¿Son estas variantes más transmisibles?
La transmisibilidad se refiere a la capacidad de un patógeno para transmitirse de una persona a otra. Esta característica está determinada por muchos factores relacionados con el patógeno, su huésped y el entorno.
En esta etapa, disponemos de datos limitados sobre la transmisibilidad de estas dos nuevas variantes. Pero BQ.1.1 parece ser altamente transmisible, con informes en redes sociales que calculan que solo tardó 19 días en multiplicarse por ocho, pasando de cinco secuencias a 200 secuencias.
Aunque BQ.1 y BQ.1.1 representan actualmente una pequeña proporción de todos los casos de COVID a nivel mundial, en algunos países la proporción de casos aumenta a un ritmo que sugiere que son más transmisibles que otras variantes en circulación.
2. ¿Pueden escapar a nuestro sistema inmunitario?
El ECDC sugiere que el aumento observado en la tasa de crecimiento de BQ.1 se debe probablemente, sobre todo, a la evasión inmunitaria. Esto se refiere a la capacidad del virus para eludir nuestra respuesta inmunitaria derivada de una infección previa o de la vacunación.
BQ.1 y BQ.1.1 contienen mutaciones en la proteína de espiga, una proteína situada en la superficie del SARS-CoV-2 (el virus que causa la COVID-19) que le permite adherirse e infectar nuestras células. Estas mutaciones incluyen K444T, N460K, L452R y F486V. BQ.1.1 contiene una mutación adicional, R346T, también presente en la variante BA.5.
Estas mutaciones se han asociado con una importante evasión inmunitaria y evasión de anticuerpos.
Un estudio indica que es probable que la inmunidad inducida por infecciones de sublinajes previos de ómicron y por la vacunación no proporcione una protección amplia frente a la infección por BQ.1.1. Sin embargo, este estudio es un preprint, lo que significa que aún no ha sido revisado por pares.
Aunque las vacunas contra la COVID actuales y las infecciones previas ofrecen una buena protección frente a la enfermedad grave, no proporcionan una protección total frente a la infección ni a la reinfección. Asimismo, aunque reducen la transmisión de la COVID, no la impiden por completo. Además, estas nuevas variantes parecen tener la mayor capacidad de evasión inmunitaria registrada hasta la fecha. Dicho esto, las vacunas contra la COVID seguirán ofreciendo una fuerte protección frente a la enfermedad grave y la muerte.
3. ¿Pueden causar una enfermedad más grave?
Todavía sabemos poco sobre la gravedad de la enfermedad asociada a BQ.1 o BQ.1.1. Pero, sobre la base de los datos limitados disponibles, las noticias son buenas en este aspecto. No hay ninguna evidencia de que BQ.1 esté asociada a una enfermedad más grave que BA.4 y BA.5.
Sin embargo, preocupa que un reciente estudio en forma de preprint sugiera que BQ.1.1 podría ser resistente a Evusheld, un tratamiento con anticuerpos diseñado para proteger a personas inmunodeprimidas que no responden tan bien a las vacunas contra la COVID.
La pandemia aún no ha terminado
Más allá de Estados Unidos y Europa, BQ.1 y BQ.1.1 también se han identificado en otros países del mundo, entre ellos Nueva Zelanda, Tailandia, Singapur y Canadá, donde se han detectado en aguas residuales. Las muestras de aguas residuales suelen ofrecer una buena indicación de posibles repuntes de COVID.
La aparición continua de nuevas variantes del COVID indica que el virus sigue muy presente entre nosotros y evoluciona rápidamente. A medida que nos enfrentamos a repuntes al acercarse el invierno en el hemisferio norte, debemos seguir de cerca estas y cualquier otra nueva variante, y observar con atención cómo se comportan.
También necesitamos estudios que evalúen la eficacia de las nuevas vacunas bivalentes –las que se dirigen a ómicron junto con la cepa original del SARS-CoV-2– frente a BQ.1 y BQ.1.1.

