La fabricación regionalizada de vacunas (RVM, por sus siglas en inglés) se encuentra en sus primeras etapas y requerirá una acción coordinada entre gobiernos, la industria y los socios.
Para que la RVM se convierta en una realidad, los compromisos políticos deben traducirse en condiciones prácticas para una fabricación sostenible.
Los inversores necesitan una demanda predecible; las políticas y la regulación deben permitir el acceso al mercado; las regiones requieren un acceso más amplio a plataformas modernas.
El panorama sanitario y geopolítico mundial está cambiando con rapidez. El poder se está dispersando, los modelos de financiación sanitaria están evolucionando y los países buscan una mayor autosuficiencia en materia de seguridad sanitaria.
La pandemia de COVID-19 puso de manifiesto cómo las regiones sin capacidad de fabricación tuvieron dificultades para acceder a las vacunas cuando más las necesitaban. Tres años después, el camino hacia la fabricación regionalizada de vacunas (RVM) sigue en sus primeras etapas. Lograr este nuevo modelo de suministro de vacunas requerirá un compromiso a largo plazo, una inversión sostenida y una acción coordinada entre gobiernos, la industria y los socios mundiales.
En relación con la Reunión de Ministros de Salud del G20 de noviembre de 2025, la Regionalized Vaccine Manufacturing Collaborative (RVMC), fundada en 2022 por el Foro Económico Mundial, la Coalición para las Innovaciones en Preparación para Epidemias y la Academia Nacional de Medicina de Estados Unidos, presentó su primer informe de situación y panel de indicadores: Hacia la fabricación regionalizada de vacunas. Esta evaluación, la primera de su tipo, ofrece una línea de base en los ocho pilares del Marco de la RVMC para seguir el progreso hacia la RVM en África, el Sudeste Asiático y América Latina y el Caribe.
A pesar del firme compromiso político y el aumento de la inversión, ninguna región ha implementado todavía todos los elementos necesarios para establecer y sostener plenamente la RVM, que aún se encuentra en una fase de formación.
Los fabricantes regionales cubren el 29 % de la demanda de vacunas en la ASEAN, el 25 % en América Latina y el Caribe y solo el 1 % en África.
Las autoridades reguladoras nacionales sólidas son esenciales, pero ninguna región ha logrado la armonización regulatoria, lo que limita el suministro transfronterizo y la integración regional.
Las capacidades tecnológicas siguen siendo desiguales, con un acceso limitado a plataformas más recientes y avances desiguales en la transferencia de tecnología.
El reciente informe de la Organización Mundial de la Salud Panorama mundial del mercado de la fabricación y adquisición de vacunas confirma este panorama. Ningún país se abastece íntegramente de producción regional, y la mayoría de los fabricantes siguen dependiendo de plataformas tradicionales, con un acceso a tecnologías modernas e innovadoras restringido principalmente a Estados Unidos y Europa. Sumado a un mercado orientado a una demanda comercialmente previsible, en lugar de a necesidades de emergencia, y dominado por un reducido número de grandes empresas, esto deja a los países, en particular a los de bajos ingresos, muy vulnerables cuando el suministro se restringe.
Condiciones prácticas para una fabricación sostenible
Para que la RVM se convierta en una realidad, los compromisos políticos deben traducirse en condiciones prácticas para una fabricación sostenible:
1. Los inversores necesitan una demanda predecible
Los países deben proteger sus presupuestos para la adquisición de vacunas a productores regionales cualificados y trabajar con sus vecinos para establecer, cuando proceda, mecanismos de compra conjunta. Los compromisos de compra claros, la legislación de apoyo y los mecanismos de financiación regionales pueden anclar la demanda, reducir el riesgo y atraer capital privado, lo que permite a las empresas planificar y escalar la producción con confianza.
2. Las políticas y los marcos regulatorios deben permitir el acceso al mercado
Pocos países ofrecen actualmente una preferencia por la compra a proveedores regionales, y los sistemas regulatorios fragmentados obligan a los fabricantes a solicitar la aprobación país por país, lo que encarece los costes y ralentiza el tiempo de llegada al mercado. Las autoridades reguladoras nacionales bien dotadas de recursos, que cumplan las normas mundiales y puedan reconocer mutuamente sus aprobaciones, reducirían la burocracia, ampliarían el tamaño del mercado regional y acelerarían el acceso sin comprometer la seguridad.
3. Las regiones requieren un acceso más amplio a plataformas modernas y a capacidades de desarrollo clínico reforzadas.
Sin acceso a plataformas avanzadas ni a ensayos clínicos locales, las regiones no pueden reorientarse con rapidez durante los brotes ni atender las necesidades rutinarias de inmunización. Las regiones deben priorizar conjuntamente las enfermedades y las plataformas, y movilizar una inversión pública y privada sostenida. Ampliar la investigación clínica local es esencial para que las nuevas vacunas puedan ensayarse, aprobarse y desplegarse rápidamente en caso de emergencia.
La historia demuestra lo que es posible. PT Bio Farma, de Indonesia, y Butantan y Bio-Manguinhos, de Brasil, se consolidaron gracias a décadas de inversión pública. El Serum Institute of India y Bharat Biotech se convirtieron en proveedores mundiales gracias al apoyo catalizador de donantes y a un diseño inteligente del mercado.
Ningún ecosistema se desarrolla por casualidad: requiere una planificación deliberada, un compromiso a largo plazo y la participación de países con poblaciones significativas, incluidos aquellos que aún no fabrican vacunas, para estimular la demanda de productos regionales.
Seguimos en las primeras etapas de un camino largo pero esencial. Las acciones que se emprendan en los próximos años determinarán si las regiones podrán establecer y sostener plenamente la RVM. La experiencia y la voluntad política existen. Ahora es el momento de actuar.

