La OMS prevé que para 2030 habrá una escasez de 18 millones de trabajadores de la salud.
Una nueva encuesta revela los «mayores problemas» que afectan a estos trabajadores: el uso cada vez mayor de la tecnología puede añadir aún más capas de documentación.
El personal sanitario quiere dedicar más tiempo a atender directamente a los pacientes y menos a la burocracia. El procesamiento del lenguaje natural (PLN) supone un cambio radical. Puede encargarse de gran parte de este trabajo y permitir que el personal sanitario dedique más tiempo a la atención directa.
En todo el mundo crece la preocupación por la falta de enfermeros, médicos y técnicos sanitarios en los próximos años. La Organización Mundial de la Salud prevé una escasez de 18 millones de trabajadores de la salud para 2030.
Ya había escasez antes de la pandemia de COVID-19, pero los últimos años han agravado el problema. A causa del agotamiento, el cansancio y el maltrato, muchas personas del sector, especialmente enfermeros, han dejado sus empleos. Pero también hay otras razones para la escasez. Por ejemplo, en Estados Unidos, muchos médicos están llegando a la edad de jubilación justo cuando aumenta la población de adultos mayores, lo que significa que más personas necesitarán atención sanitaria de un número menor de profesionales.
Además de atraer a jóvenes a las carreras de medicina, hacen falta otras soluciones. Una de ellas es aprovechar las nuevas tecnologías emergentes. Sin embargo, este es un reto muy difícil en el ámbito de la salud. Por desgracia, el sector tiene un historial de incorporar tecnologías que están pensadas para ayudar, pero que acaban complicando las cosas.
La tecnología como alivio y carga
Una nueva encuesta mundial entre el personal sanitario muestra su preocupación al respecto. Una amplia mayoría (70 %) afirma creer que la tecnología digital para la salud permitirá una transformación positiva. Pero prácticamente la misma proporción (69 %) dice que estas tecnologías supondrán una «carga difícil de afrontar».
Llevo años viendo este problema en la práctica. El ejemplo más destacado son las historias clínicas electrónicas (HCE). Se suponía que mejorarían la atención y harían que todo fuera mucho más eficiente. Y, aunque han aportado beneficios, también han aumentado el tiempo que el personal sanitario debe dedicar a la documentación.
Un estudio concluyó que el tiempo dedicado a la atención directa de los pacientes disminuyó más de un 8 % en un centro. Otro estudio reveló que los enfermeros perciben una carga de trabajo elevada debido a toda la documentación. En una encuesta publicada en marzo, se preguntó a médicos de Estados Unidos sobre la «carga de documentación» que suponen las HCE. La mayoría dijo que dedica demasiado tiempo a la documentación y que esto reduce el tiempo disponible para atender a los pacientes. Además, un tercio afirmó que dedica dos horas o más cada día a completar documentación fuera del horario laboral.
Las cosas no deberían ser así. Las tecnologías pueden diseñarse para hacerse cargo de más tareas administrativas, de modo que el personal sanitario dedique más tiempo a la atención directa de los pacientes. Cuanto más aliviemos la carga de la documentación, más atención podrán recibir los pacientes.
El potencial del procesamiento del lenguaje natural (PLN)
El procesamiento del lenguaje natural es una tecnología centrada en ayudar a las máquinas a procesar información como lo hacen los seres humanos. Varias empresas trabajan para aplicar esta tecnología al campo de la medicina.
Cuando médicos y enfermeros necesitan información pertinente de las historias clínicas de un paciente, no deberían tener que buscarla entre largas listas de datos recopilados a lo largo de los años. En cambio, la tecnología debería poder leer todo el texto y mostrar automáticamente la información pertinente para el tratamiento del paciente. Un estudio publicado en 2020 concluyó que unos algoritmos diseñados específicamente podían hacerlo con una precisión del 96 %.
Del mismo modo, los profesionales sanitarios deberían poder dictar información en sus teléfonos u otros dispositivos y hacer que esta se incorpore automáticamente a las historias clínicas mediante el procesamiento del lenguaje natural. Cuando un paciente acude a urgencias con determinados síntomas, el PLN puede ayudar a recuperar información pertinente de su historial clínico; por ejemplo, antecedentes familiares que podrían indicar que el paciente tiene un riesgo elevado de sufrir un infarto. Así, médicos y enfermeros verían aparecer automáticamente esa información al abrir el expediente del paciente.
Por supuesto, siempre existe la posibilidad de que se produzcan errores de las máquinas, al igual que puede haber errores humanos. Es importante que el personal sanitario revise la información y la compruebe. Pero no hace falta que dedique tiempo adicional a buscarla, del mismo modo que tampoco debería tener que desplazarse por formularios largos con numerosos campos de texto para introducir datos. La tecnología debería encargarse de todo eso.
También hay otras formas de utilizar el procesamiento del lenguaje natural. Por ejemplo, esta tecnología se ha integrado en AskSophie, una herramienta en la que las personas pueden describir los síntomas que tienen para conocer casos de pacientes con dolencias similares y sus causas.
Atender las necesidades del personal sanitario mediante la tecnología
El procesamiento del lenguaje natural es solo una herramienta que puede aliviar la carga de médicos y enfermeros y fortalecer la atención sanitaria mundial del futuro. La inteligencia artificial puede contribuir a un enfoque más integral de la salud al mostrar a los dirigentes gubernamentales y sanitarios los determinantes sociales de la salud que deben abordarse en distintas áreas. Los algoritmos pueden ayudar a predecir el flujo de pacientes para que los hospitales calculen mejor cuánto personal necesitarán en cada momento. Además, las empresas están desarrollando nuevas formas de monitorizar a los pacientes que necesitan atención desde la distancia. Las posibilidades son infinitas.
La clave está en incorporar las necesidades del personal sanitario al desarrollo de nuevas tecnologías. Cuantas más personas puedan dedicar tiempo a atender a los pacientes y evitar la carga de la documentación, más se incorporarán al sector sanitario y permanecerán en él. Esto fortalecerá las perspectivas de salud mundial.

