Más de 1 de cada 4 adultos no hace suficiente ejercicio

A jogger runs past the Federal Reserve building in Washington, DC, U.S., August 22, 2018. REUTERS/Chris Wattie
And there's been no improvement since 2001.Image: REUTERS/Chris Wattie
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Más de una cuarta parte de los adultos del mundo —o 1.400 millones de personas— hace muy poco ejercicio, lo que aumenta su riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, demencia y cánceres, según un estudio dirigido por la Organización Mundial de la Salud.

En 2016, alrededor de una de cada tres mujeres y uno de cada cuatro hombres de todo el mundo no alcanzaban los niveles recomendados de actividad física para mantenerse sanos: al menos 150 minutos de ejercicio moderado o 75 minutos de ejercicio intenso a la semana.

Según el estudio, no ha habido mejoras en los niveles mundiales de actividad física desde 2001. La investigación fue realizada por investigadores de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y publicada el martes en la revista The Lancet Global Health.

En 2016, las tasas más altas de falta de ejercicio entre los adultos se registraron en Kuwait, Samoa Americana, Arabia Saudita e Irak, donde más de la mitad de los adultos no eran suficientemente activos para proteger su salud.

En comparación, alrededor del 40 % de los adultos de Estados Unidos, el 36 % de los de Gran Bretaña y el 14 % de los de China hacían muy poco ejercicio para mantenerse sanos.

«A diferencia de otros grandes riesgos para la salud mundial, los niveles de actividad física insuficiente no están disminuyendo en el mundo, en promedio, y más de una cuarta parte de los adultos no alcanza los niveles de actividad física recomendados para gozar de buena salud», afirmó Regina Guthold, de la OMS, quien codirigió la investigación.

Image: The Lancet

La OMS afirma que la actividad física insuficiente es uno de los principales factores de riesgo de muerte prematura en todo el mundo. Aumenta el riesgo de enfermedades no transmisibles (ENT), como las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y la diabetes.

Según la OMS, al volverse más activas, las personas pueden obtener fácilmente beneficios como mejorar la aptitud muscular y cardiorrespiratoria, fortalecer los huesos, controlar el peso y reducir el riesgo de hipertensión, enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares, diabetes, depresión y diversos tipos de cáncer.

El estudio concluyó que los niveles de baja actividad física eran más del doble en los países de ingresos altos que en las naciones más pobres, y que habían aumentado un 5,0 % en los países más ricos entre 2001 y 2016.

Según los investigadores, en los países más ricos, la transición hacia empleos más sedentarios, así como hacia formas sedentarias de ocio y transporte, podría explicar los mayores niveles de inactividad. En los países menos prósperos, las personas tienden a ser más activas en el trabajo y al desplazarse, señalaron.

Instaron a los gobiernos a tener en cuenta estos cambios y a establecer infraestructuras que promuevan caminar y desplazarse en bicicleta, así como la práctica de deportes y actividades recreativas.

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