Las personas experimentan los problemas de salud propios de alguien de 65 años en distintas etapas de la vida según el país; en algunos, sus habitantes los padecen 30 años antes que en otros.
Japón y Suiza tienen a las poblaciones que envejecen con mejor salud: en ambos países, la persona promedio llega a los 76 años antes de padecer los problemas de salud propios de alguien de 65 años en el conjunto del mundo. En cambio, en Papúa Nueva Guinea la gente solo llega a los 46 años.
Los estadounidenses llegan a los 68,5 años, lo que sitúa al país más rico del mundo en el puesto 54 de la clasificación, entre Irán (69) y Antigua y Barbados (68). China ocupa el puesto 77, con una edad de 66 años, mientras que en India las personas experimentan los problemas de salud cinco años antes que el promedio, a los 60 años.

El estudio de 2017, Medición del envejecimiento de la población: un análisis de la carga mundial de morbilidad, publicado en The Lancet, también concluyó que, en todas las regiones del mundo, las muertes y enfermedades relacionadas con el envejecimiento disminuyeron entre 1990 y 2017.
Para calcular sus resultados, los investigadores se centraron en 92 enfermedades relacionadas con la edad, entre ellas 13 cardiovasculares, 35 tipos de cáncer, seis enfermedades respiratorias crónicas, tres enfermedades de diabetes y riñón, y seis lesiones. Midieron cuántos años de vida saludable restaba cada enfermedad a las personas en 195 países y determinaron también un estado de salud de referencia para la persona promedio de 65 años en el mundo.
«Los problemas de salud relacionados con la edad pueden provocar jubilaciones anticipadas, reducir la fuerza laboral y aumentar el gasto sanitario», afirmó la Dra. Angela Y. Chang, autora principal e investigadora posdoctoral del Centro de Tendencias y Pronósticos de Salud de la Universidad de Washington.
«Los dirigentes gubernamentales y otras partes interesadas que influyen en los sistemas de salud deben tener en cuenta cuándo empiezan las personas a sufrir los efectos negativos del envejecimiento. Estos resultados dispares muestran que el aumento de la esperanza de vida a edades avanzadas puede ser una oportunidad o una amenaza para el bienestar general de las poblaciones, según los problemas de salud relacionados con el envejecimiento que experimente la población, independientemente de la edad cronológica».
Según sus autores, este estudio es el primero de su tipo, pues tiene en cuenta no solo la edad cronológica, sino también la velocidad a la que el envejecimiento afecta a la salud. En el mundo, las enfermedades relacionadas con la edad que tuvieron mayor impacto fueron la cardiopatía isquémica, la hemorragia cerebral y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

La población mundial está envejeciendo y en casi todos los países aumenta la proporción y el número de personas mayores. En Estados Unidos, la esperanza de vida al nacer ha aumentado más de 30 años en poco más de un siglo, hasta llegar a 78,6 años. En India, ha aumentado 11 años desde 1990. Para 2050, una de cada cinco personas en el mundo tendrá más de 60 años. Y ya, por primera vez, hay más personas mayores de 65 años que menores de cinco.
Los problemas de salud asociados al envejecimiento —«una pérdida progresiva de la integridad física, mental y cognitiva»— pueden suponer una pesada carga económica para los gobiernos. Comprender cuándo y dónde aparecen estos problemas puede ayudarles a diseñar políticas que mantengan a las personas sanas durante tantos años como sea posible de su mayor esperanza de vida.

