Puede que la economía italiana no esté en buena forma, pero los italianos sí lo están, según una clasificación de las naciones más sanas del mundo.
El Índice Global de Salud de Bloomberg sitúa a Italia en el primer puesto entre 163 países, seguida de Islandia, Suiza, Singapur y Australia.

Mientras que los bebés italianos pueden esperar vivir hasta los ochenta y tantos años, en el otro extremo de la escala, en Sierra Leona, la esperanza de vida es de apenas 52 años.
El índice asignó a los países una «puntuación de salud» basada en indicadores como la esperanza de vida y las causas de muerte, y luego tuvo en cuenta las «penalizaciones por riesgos para la salud». Estas incluían la presión arterial alta, la glucosa en sangre y el colesterol, así como la prevalencia de la obesidad, el alcoholismo, el tabaquismo y la desnutrición infantil. También tuvo en cuenta factores ambientales, como las emisiones de carbono y el acceso al agua potable.
Estados Unidos, que tiene una de las tasas de obesidad más altas del mundo, ocupa el puesto 34, con una calificación de salud de 73,05 sobre 100.

¿Cuál es la clave de la buena salud de Italia?
Pese a una economía en dificultades, con bajo crecimiento y alto desempleo, sobre todo entre los jóvenes, los italianos están en mucho mejor estado de salud que los estadounidenses, canadienses y británicos, que tienen la presión arterial y el colesterol más altos y una salud mental peor.
¿Podría ser la dieta mediterránea un factor decisivo? Bloomberg señala que los italianos disfrutan de una dieta rica en verduras frescas, pescado, carnes magras y aceite de oliva, y que en el país hay un «exceso de médicos» .
Cuando se trata de vivir una vida muy larga y activa, los científicos creen que un lugar de Italia podría guardar el secreto. La península del Cilento, al sur de Nápoles y de la Costa Amalfitana, tiene un número inusualmente alto de centenarios llenos de vitalidad.
Los investigadores descubrieron que los habitantes de un pueblo, Acciaroli, donde más de una de cada diez personas tiene más de 100 años, tenían una circulación sanguínea extraordinariamente buena. Aunque todavía no se ha determinado la causa exacta, los científicos creen que podría deberse a una combinación de la dieta saludable de sus habitantes, basada en verduras, hierbas y pescado, la actividad física y factores genéticos que se han desarrollado a lo largo de los siglos.

