Mientras millones de personas en todo el mundo siguen confinadas por el coronavirus, la vida continúa...
Una pareja española enseñó a su nieto a hacer galletas por videollamada.
Otra pareja se comprometió en su balcón, animada por sus vecinos. Una enfermera que había sido miembro de la Infantería de Marina de Estados Unidos cumplió 104 años, mientras amigos y personas que acudieron a felicitarla se reunían cerca de su casa para celebrarlo.
El confinamiento ha cambiado la vida cotidiana de millones de personas en todo el mundo. Muchas están encontrando nuevas formas ingeniosas de animarse mientras se aíslan de sus amigos y familiares. La vida continúa: se siguen celebrando cumpleaños y aniversarios y, como muestran las siguientes imágenes, la gente sigue encontrando maneras de conectar pese a la distancia.

Las generaciones mayores están teniendo especial cuidado de aislarse, por lo que los nietos están temporalmente separados de sus abuelos. Pero la tecnología está acortando distancias: los abuelos de este niño de El Masnou, España, lo guiaron para hacer galletas durante una videollamada.

Pedir matrimonio desde un balcón durante el confinamiento quizá no sea lo tradicional, pero los vecinos se unieron a la celebración cuando Juan Manuel Zamorano y Elena Gonzalez se comprometieron en Ronda, España.

Mantenerse en forma y activo puede ser difícil durante el confinamiento; sin embargo, la actividad física también beneficia la salud mental. Los residentes de un distrito de Londres, Reino Unido, se reunieron en las puertas de sus casas para participar en una clase de ejercicio.

En Los Ángeles, Estados Unidos, un instructor de baile grabó un vídeo frente a un mural gigante. Los datos muestran que la gente está siguiendo en gran medida las instrucciones de quedarse en casa.

Personas que acudieron a felicitarla y amigos se reunieron frente a la casa de Ruth Gallivan en San Diego, Estados Unidos, para ayudar a celebrar su cumpleaños. La enfermera, que había sido miembro de la Infantería de Marina de Estados Unidos, cumplió 104 años durante el brote.
Un miembro de una asociación vecinal creada para apoyar a la gente durante el brote de coronavirus lleva la compra a una mujer en Niza, Francia. Los programas de apoyo comunitariohan ido surgiendo en muchos lugares y brindan ayuda fundamental a quienes la necesitan.
