Aunque la atención sanitaria es mejor que nunca, hoy más pacientes que nunca necesitan atención, con menos recursos y más sobrecargados.
Cerrar esa brecha no es tarea fácil, pero la inteligencia artificial puede contribuir enormemente.
Para ofrecer una atención sanitaria equitativa, será clave la tríada de colaboración entre las personas, la IA y los sistemas.
Hoy la atención sanitaria es mejor —más precisa, más predictiva y más preventiva— que ayer, y mucho más que hace un año o una década. Sin embargo, pese a los innumerables avances que la hacen más eficiente, no se prevé que ninguna región alcance la meta de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de mortalidad por enfermedades no transmisibles para 2030.
No hace falta profundizar demasiado para entender por qué. Aunque avanzamos considerablemente en la atención sanitaria, o más bien en la innovación de la atención a los enfermos , cada vez más pacientes necesitan atención, con menos recursos y más sobrecargados.
Para ofrecer atención sanitaria de calidad a todos, debemos abordar simultáneamente las condiciones previas, previniendo enfermedades y gestionando los riesgos para la salud con los recursos disponibles. En esencia, debemos hacer más con menos.
Ese es el futuro de la atención sanitaria: un esfuerzo colaborativo en el que la inteligencia artificial (IA) puede superar barreras de larga data. Un futuro en el que los profesionales cuentan con más capacidades, se protege el medio ambiente y todos tienen acceso a la atención que necesitan cuando la necesitan.
Esta es la revolución que estamos construyendo. Una transformación impulsada por la tríada de la atención sanitaria equitativa: el ingenio humano, el diseño de los sistemas y la IA.
IA: colaboración entre sistemas para proteger a la población de las enfermedades
La Organización Mundial de la Salud ha señalado que el cambio climático es la mayor amenaza para la salud de la humanidad y prevé que causará aproximadamente 250.000 muertes adicionales al año entre 2030 y 2050.
Pero no es una preocupación que ataña solo al futuro. En todo el mundo, las personas ya sufren los efectos del cambio climático: lesiones y muertes prematuras relacionadas con fenómenos meteorológicos extremos, un aumento de las enfermedades respiratorias y cardiovasculares y cambios en los patrones de las enfermedades infecciosas, todo ello con un impacto incalculable en la salud mental.
Paradójicamente, los sistemas sanitarios mundiales representan el 4,4 % de las emisiones netas globales de CO₂, más que las industrias de la aviación o el transporte marítimo, y además generan niveles excesivos de residuos.
Las innovaciones de tecnología sanitaria, como la atención asistida por IA y el diagnóstico a distancia, pueden y deben ayudarnos a reducir nuestro impacto en el medio ambiente, condición previa para afrontar muchos de estos desafíos.
Por eso es tan importante aprovechar el potencial de la tecnología de nueva generación para reducir el impacto negativo en el medio ambiente y, al mismo tiempo, prevenir enfermedades. Por ejemplo, la incorporación de la IA autónoma en el sistema sanitario puede limitar las emisiones de gases de efecto invernadero, sobre todo al reducir los desplazamientos y evitar pruebas de imagen e intervenciones duplicadas.
Un requisito previo importante es contar con acceso a datos poblacionales de salud completos y de calidad. Malaffi es un excelente ejemplo: ofrece la primera plataforma de intercambio de información sanitaria (HIE) de los Emiratos Árabes Unidos, que conecta de forma segura a proveedores de atención sanitaria públicos y privados del emirato de Abu Dabi. La plataforma garantiza un método fiable y estandarizado para intercambiar datos de pacientes y datos clínicos, y es un catalizador para revolucionar la interoperabilidad sanitaria: permite a los proveedores compartir información e imágenes médicas de forma fluida y segura y, en última instancia, mejorar la atención a los pacientes del futuro.
Al mismo tiempo, la predicción de enfermedades y de necesidades de cuidados críticos mediante IA ofrece grandes oportunidades para reducir la necesidad de atención sanitaria. Un avance reciente en la aplicación de la IA apunta a que se podría predecir un infarto hasta 10 años antes de que ocurra, mientras que el aprendizaje profundo automático ofrece la posibilidad de predecir el riesgo de cáncer de pulmón para los próximos uno a seis años.
Desde hace tiempo sabemos que el diagnóstico precoz es fundamental, pero imaginemos que pudiéramos corregir el rumbo de manera constante antes de que aparezca una enfermedad: cómo podría cambiar el recorrido del paciente por el tratamiento, su necesidad de intervenciones médicas y sus resultados.
Por eso, los cribados a gran escala y las soluciones automatizadas son requisitos previos para que el sistema pase de la atención a los enfermos a una atención sanitaria equitativa.
La IA podría analizar comunidades enteras, identificar factores de riesgo y facilitar medidas preventivas a gran escala. Así pasamos de tratar únicamente los síntomas a prevenir activamente las enfermedades y, en última instancia, mejorar la salud de la población.
IA y profesionales sanitarios: un trabajo en equipo
La IA seguirá transformando la prestación de atención sanitaria. Pero, para hacerlo bien, debemos ir más allá de los cambios sistémicos y llegar al núcleo de la atención: las personas que la prestan. Con el apoyo de la IA, los profesionales sanitarios pueden tomar decisiones aún más fundamentadas para sus pacientes.
Esto significa que las nuevas competencias serán cruciales para los profesionales sanitarios. Tendrán que aprender a trabajar junto a la IA, interpretar sus conclusiones y suplir sus carencias para ofrecer la mejor atención posible.
Desarrollar todo el potencial de un compañero inteligente de IA para los profesionales sanitarios requiere un cambio de mentalidad que abrace el aprendizaje continuo más allá de la especialización médica tradicional.
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial para mejorar los sistemas sanitarios?
El Centro de Salud y Atención Sanitaria conecta a líderes para comprender los desafíos que afrontan los sistemas sanitarios de todo el mundo, incluidos el acceso, la equidad, la resiliencia y la preparación.
Mediante un diálogo basado en la confianza y la colaboración público-privada, el Centro permite a sus socios ponerse de acuerdo sobre prioridades compartidas y promover la acción colectiva para mejorar los resultados de salud.
Para prepararse para la integración de la IA en la atención sanitaria, los profesionales sanitarios tendrán que desarrollar sus competencias en el manejo de datos y sus capacidades técnicas, y aprender las aplicaciones específicas de la IA en su campo de interés o especialidad. También deberán conocer las mejores prácticas y normas para usar la IA en la atención sanitaria, por ejemplo, en materia de calidad de los datos, privacidad, seguridad y ética.
Iniciativas como la colaboración de Philips con la Autoridad Saudí de Datos e Inteligencia Artificial (SDAIA), basada en un programa de intercambio científico centrado en formar a profesionales sanitarios y científicos de datos locales, desempeñan un papel crucial. Estas colaboraciones dotan a las comunidades locales de las tecnologías sanitarias más recientes y contribuyen a un futuro con acceso equitativo a la atención sanitaria.
Esta colaboración pone de relieve la importancia de mantener el pensamiento crítico. Seguirá siendo fundamental que las personas validen y cotejen las consultas de los pacientes, en lugar de confiar implícitamente en la IA, que quizá no disponga de toda la información y el contexto.
Y, por último, quizá el elemento más importante sea tener claro dónde aportan más valor los profesionales clínicos: en la interacción humana. Los profesionales sanitarios deben fortalecer sus habilidades humanas —como la empatía, la escucha, el intercambio de comentarios y la resolución de problemas— junto a sus pacientes y la IA.
El futuro de la IA en la atención sanitaria ofrece oportunidades ilimitadas para hacer realidad para todos lo que antes parecía imposible: una atención sanitaria equitativa.




