¿Cómo ha afectado la política al empleo en las pequeñas empresas de Estados Unidos?

People queue to enter Payomatic, a business that offers check cashing, as unemployment claim figures were released, during the coronavirus disease (COVID-19) outbreak in Manhattan, New York City, New York, U.S., April 2, 2020. REUTERS/Andrew Kelly - RC2IWF9MM1UY
Employment fell 22% in the first month of the pandemic in the US.Image: REUTERS/Andrew Kelly
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  • El Gobierno de Estados Unidos asignó 700.000 millones de dólares al Programa de Protección de Nóminas (PPP), destinado a las pequeñas empresas.

  • El empleo terminó siendo alrededor de un 2 % mayor en las empresas que cumplían los requisitos para acceder al PPP (y probablemente lo solicitaron).

  • Las pequeñas empresas son esenciales para el mercado laboral y la recuperación económica en general.

Cuando la COVID-19 se propagó por todo el mundo, provocó un impacto repentino y alarmante en la actividad económica. El impacto fue distinto en cada país y para cada Gobierno. La velocidad y la magnitud de las pérdidas de empleo superaron las de cualquier recesión que hayamos vivido en la historia moderna. Solo en Estados Unidos, el empleo cayó un asombroso 22 % durante el primer mes de la pandemia. El Gobierno federal estadounidense respondió con rapidez con el mayor paquete de estímulo fiscal de su historia, necesario para frenar el desplome económico.

Como economista que estudia los efectos de la pandemia, me fascinaron la magnitud de la contracción, la rapidez con que intervino el Gobierno y el tamaño del paquete de estímulo.

A finales de marzo de 2020, el Gobierno de Estados Unidos aprobó la Ley de Ayuda, Alivio y Seguridad Económica por el Coronavirus (CARES), un paquete de estímulo de 2 billones de dólares. Eso fue apenas dos meses después de que se notificara el primer caso de COVID-19 en Estados Unidos y solo unas semanas después de que la Organización Mundial de la Salud declarara que el brote era una pandemia. El importe del paquete supera el de las medidas de recuperación fiscal adoptadas durante la Gran Depresión y la Gran Recesión. Y es posible que aún no hayamos terminado. El Congreso sigue debatiendo cómo ampliar la Ley CARES para continuar con las medidas de ayuda.

De los 2 billones de dólares, se asignaron 700.000 millones al Programa de Protección de Nóminas (PPP), destinado a las pequeñas empresas. El PPP, un programa de préstamos condonables creado para ayudar a mantener el empleo y los salarios, ha recibido algunas críticas. Por ejemplo, algunos observadores sostienen que la falta de claridad en las normas de condonación ha obstaculizado la solicitud de préstamos. Otros señalan una afluencia de préstamos en zonas que no fueron las más afectadas por la crisis financiera.

Sin embargo, hay pruebas de que el PPP ha sido eficaz para sostener el empleo en las pequeñas empresas. Como trabajo con datos reales, tuve la oportunidad de participar en una evaluación temprana de los resultados del PPP.

Para empezar, a fin de entender el PPP, veamos sus criterios. Las empresas debían cumplir el criterio de tamaño de la Administración de Pequeñas Empresas, que en la mayoría de los sectores establece un máximo de 500 empleados. En el sector de alojamiento y servicios de comidas, el umbral de 500 empleados se aplica a cada establecimiento, en lugar de a la empresa. Por lo tanto, todas las empresas de este sector, especialmente afectado, podían acceder al programa. El PPP también incluía a propietarios únicos, contratistas independientes y trabajadores por cuenta propia.

El beneficio potencial para las empresas es considerable. El importe máximo del préstamo cubre hasta 10 semanas de costes de nómina y puede llegar a 10 millones de dólares. Para calcular los costes de nómina, las empresas pueden tener en cuenta salarios y sueldos de hasta 100.000 dólares anuales por empleado, los costes de prestaciones y los impuestos estatales y locales. Para determinar los niveles de empleo y salarios anteriores a la pandemia, las empresas podían calcular el empleo medio (incluidos los trabajadores a tiempo completo y a tiempo parcial) de los 12 meses anteriores o del año natural 2019.

En nuestro documento de trabajo publicado recientemente, titulado «Una evaluación del Programa de Protección de Nóminas mediante microdatos administrativos de nóminas», utilizamos datos de panel anónimos que vinculaban a empleadores y empleados para realizar una evaluación preliminar del efecto del PPP en el empleo de las pequeñas empresas. En concreto, analizamos, desde el 2 de febrero hasta la primera semana de junio, empresas situadas a ambos lados del umbral de elegibilidad por tamaño del PPP (500 empleados para la mayoría de las empresas).

El análisis utilizó datos administrativos de ADP, una de las mayores empresas de procesamiento de nóminas del mundo, para evaluar el verdadero impacto del PPP en el empleo. La figura de abajo muestra el empleo en empresas con entre 251 y 500 empleados y entre 501 y 750 empleados. Sus niveles de empleo están indexados al nivel medio de empleo de una empresa en febrero.

Al comienzo de la crisis pandémica, ambas categorías de tamaño empresarial registraron caídas del empleo de alrededor del 14 %. Una vez que entró en vigor el PPP, las trayectorias de estas dos categorías divergieron. Los resultados indican que el empleo se estabilizó más rápidamente y terminó siendo alrededor de un 2 % mayor en las empresas que probablemente cumplían los requisitos para acceder al PPP. En otras palabras, el programa PPP elevó en promedio alrededor de un 2 % el nivel de empleo de estas empresas. Estos resultados se basan en la comparación entre empresas elegibles y no elegibles, independientemente de si solicitaron el préstamo.

Image: Autor et al., «Una evaluación del Programa de Protección de Nóminas mediante microdatos administrativos de nóminas»

Los resultados dejan claro que el PPP tuvo un impacto en el empleo de las empresas elegibles. Los hallazgos preliminares sugieren que el empleo en Estados Unidos aumentó entre 1,4 y 3,2 millones de puestos de trabajo entre febrero y la primera semana de junio. Nuestras estimaciones agregadas del empleo implican que cada puesto de trabajo respaldado por el PPP hasta finales de mayo costó entre 135.000 y 365.000 dólares. Aunque los costes parecen significativos, aún está por determinarse el valor total del programa.

El siguiente paso de nuestro proceso de investigación es verificar estos hallazgos cotejando los datos administrativos de las empresas elegibles con la base de datos de las empresas que recibieron préstamos. Con los datos de nóminas de ADP, podemos analizar más a fondo los efectos del PPP en los niveles de empleo de las pequeñas empresas para determinar su verdadero impacto.

Aunque todavía está por verse la influencia total de estas intervenciones políticas, el énfasis en las pequeñas empresas pone de relieve la importancia de este sector para el mercado laboral y la recuperación económica en general. Los datos preliminares demuestran que el estímulo fiscal fue fundamental y oportuno. Es importante examinar la eficacia de estos programas para orientar mejor las futuras intervenciones políticas. De hecho, el Congreso de Estados Unidos está debatiendo actualmente la continuación del programa de estímulo. Puede que este sea un momento novedoso en la historia económica, pero aún queda mucho por aprender.

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