Un informe de PwC prevé que la economía mundial crecerá un 5% este año.
El valor de las emisiones de bonos verdes superará los 500.000 millones de dólares.
La deuda pública de los países del G7 superará los 57 billones de dólares.
La economía mundial está a punto de experimentar un «gran repunte» y crecerá alrededor de un 5% este año.
Esa es una de las previsiones del informe de PwC Global economy watch: Predictions for 2021.
El estudio también prevé que algunas de las mayores economías del mundo podrían tener dificultades para volver a los niveles anteriores a la pandemia antes de que acabe el año, lo que indica que el crecimiento y la recuperación que podamos ver probablemente no se distribuirán de manera uniforme.
Impulso a la transición ecológica
El informe también prevé que el regreso de Estados Unidos al Acuerdo de París sobre el cambio climático ayudará a centrar los esfuerzos mundiales en equilibrar el crecimiento económico con la protección del medio ambiente.
«2021 será el primer año en que las tres principales economías o bloques comerciales del mundo —Estados Unidos, la Unión Europea (UE) y China— volverán a centrar sus esfuerzos en combatir el cambio climático», afirman los autores del informe.
Combinar el crecimiento económico con un desarrollo respetuoso con el clima es uno de los temas del plan quinquenal más reciente de China, y se prevé que la UE libere el primer tramo de subvenciones y préstamos, equivalente a alrededor del 5% del PIB de la eurozona a lo largo de cinco años, señala PwC.
Según el informe, se prevé que los bonos verdes susciten cada vez más interés. Actualmente, los bonos destinados a financiar actividades ecológicas representan alrededor del 5% del mercado mundial de renta fija. Este año, señala PwC, el valor de las emisiones de bonos verdes podría superar por primera vez los 500.000 millones de dólares.
Crecimiento rápido y desigual
A escala mundial, PwC prevé un crecimiento de aproximadamente el 5%, que describe como «la tasa más alta registrada en el siglo XXI».
Sin embargo, advierte de dos motivos de preocupación.
En primer lugar, como explica el informe, esa proyección se basa en una serie de supuestos sobre la respuesta mundial a la pandemia. La disponibilidad de vacunas y los esfuerzos continuos de los organismos gubernamentales nacionales y regionales para proporcionar apoyo financiero cuando sea necesario influirán considerablemente en la recuperación.
En ese sentido, PwC prevé confinamientos más prolongados, especialmente en los países del hemisferio norte, que podrían hacer que la producción económica de algunas economías se contraiga a principios de 2021.
En segundo lugar, señalan los autores del informe, el posible crecimiento mundial del 5% no se distribuirá de manera uniforme. En algunos lugares el crecimiento será notablemente mayor y en otros no habrá crecimiento. PwC considera que China está especialmente bien posicionada, pues desde el punto de vista económico ya está por delante del nivel anterior a la COVID.
Esto contrasta con lo que probablemente experimentarán varias economías desarrolladas basadas en los servicios. Es «poco probable que el Reino Unido, Francia y España recuperen sus niveles anteriores a la crisis antes de que acabe el año». Lo mismo probablemente ocurrirá en economías donde la exportación de bienes de capital es una actividad importante; Alemania y Japón son dos ejemplos.
Otras previsiones del informe de PwC incluyen:
Se prevé que el PIB de Italia supere los 2 billones de dólares
La deuda pública de las economías del G7 superará los 57 billones de dólares
Los precios del petróleo se mantendrán bajos durante el primer semestre del año
La producción de electricidad renovable seguirá creciendo
Francia ganará la Eurocopa reprogramada.

