Cinco películas clásicas sobre el aislamiento, recomendadas por un experto en cine

The New Beverly Cinema is closed as the global outbreak of the coronavirus disease (COVID-19) continues, in Los Angeles, California, U.S., April 15, 2020. REUTERS/Lucy Nicholson - RC2A5G9LETQ1
Restrictions have seen cinemas shut around the world.Image: REUTERS/Lucy Nicholson
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  • Un profesor titular de Estudios Cinematográficos recomienda cinco películas sobre el aislamiento o sobre estar encerrado en casa.

  • La lista abarca seis décadas e incluye películas de todo el mundo.

Como experto en cine, me preguntan constantemente si disfruto del confinamiento porque me ha dado más tiempo para ver películas. Mi respuesta no es sencilla. Sí, está bien ponerme al día con algunas películas que me perdí en el cine o, por fin, volver a ver Berlín Alexanderplatz.

Pero, para alguien como yo, a quien le resulta muy difícil el aislamiento social, ver películas a solas puede recordarme dolorosamente lo que suele ser ir al cine: una actividad colectiva, como ha demostrado esta investigación de la Universidad de Essex.

Así que he empezado a ver películas que me consuelan al recordarme que no soy el único que se siente solo y está a punto de volverse loco. Aquí van, pues, cinco grandes películas sobre estar encerrado en casa o aislado a la fuerza. Puede que algunas no sean aptas para personas sensibles, pero todas merecen mucho la pena.

La ventana indiscreta (Alfred Hitchcock, 1954)

La ventana indiscretapodría ser la película definitiva sobre el confinamiento. La historia es sencilla: el fotógrafo aventurero de Jimmy Stewart se queda atrapado en su apartamento con una pierna rota. Empieza a espiar a sus vecinos con cierta inocencia, hasta convencerse de que uno de ellos podría haber asesinado a su esposa.

La película es tanto un análisis travieso del voyeur que todos llevamos dentro como una historia aleccionadora sobre cómo el diablo encuentra trabajo para las manos ociosas. También es un testimonio del poder de la imaginación. Quizá no podamos recibir en casa comidas con champán incluidas, como las que nos enviaría Grace Kelly, pero sí podemos inventar historias sobre lo que hace ese hombre extraño al otro lado de la calle. Así se pasa el tiempo. Y sabes que él está haciendo lo mismo contigo.

La ventana indiscreta de HitchcockImage: Con derechos de autor de Paramount International. Artista(s) desconocido(s). / Dominio público

El ángel exterminador (Luis Buñuel, 1962)

La obra maestra surrealistade Buñuel sigue siendo el retrato definitivo del colapso social en el cine, y el 90 % de la película transcurre en una sola habitación. Tras una lujosa cena en casa de uno de ellos, un numeroso grupo de aristócratas se descubre inexplicablemente incapaz de abandonar el salón. Cuanto más tiempo permanecen juntos allí, más se resquebraja la fina capa de civilización.

Primero se marchan los sirvientes y los invitados acaban usando jarrones antiguos como retretes. Pronto se agotan la comida y el agua, y alguien roba medicamentos indispensables. Los ancianos y los más débiles empiezan a morir. Algunos responden dando rienda suelta a sus deseos hedonistas; otros recurren a la oración y piden sacrificios; otros se suicidan desesperados. Puede sonar insoportablemente desolador, pero Buñuel lo convierte todo en una comedia de humor de lo más mordaz. Seis décadas no le han quitado los colmillos a esta película.

Esto no es una película (Jafar Panahi, 2011)

A finales de 2010, el Gobierno iraní condenó a Jafar Panahi, uno de los cineastas más importantes de Irán, a seis años de prisión y a una prohibición de 20 años para hacer películas, por supuestamente conspirar para producir «propaganda contra la República Islámica». Mientras esperaba el veredicto final bajo arresto domiciliario, Panahi hizo lo que habría hecho cualquier buen disidente: rodó una película.

Rodada con un iPhone y una videocámara digital, Esto no es una películamuestra a Panahi en su rutina cotidiana: habla con sus abogados, interpreta escenas de una película que cree que nunca rodará, comenta sus trabajos anteriores e interactúa con algunos vecinos y obreros.

El resultado es una contundente réplica a la censura estatal y una obra de metacine, astuta y característica de su autor. Pero la película también transmite una urgencia extraordinaria. Es como si Panahi hubiera tenido que rodarla simplemente para conservar la cordura. Un oportuno recordatorio de que no hacen falta equipos caros ni dinero para crear gran arte, y de que, a veces, las mejores obras surgen de las crisis y las restricciones.

Housebound (Gerard Johnstone, 2014)

Es fácil entender por qué Peter Jackson se esforzó tanto por promocionaresta película de bajo presupuesto del debutante Gerard Johnstone como guionista y director (el célebre director neozelandés la calificó de «jodidamente brillante»). Como las primeras películas del propio Jackson, Housebound busca un difícil equilibrio entre la comedia irreverente, el suspense y el gore, y de algún modo lo consigue.

La historia gira en torno a Kylie, una joven de veintitantos años bastante díscola, a quien ponen bajo arresto domiciliario en la casa de su infancia, que su madre insiste despreocupadamente en que está encantada. Al principio, Kylie cree que su madre está un poco chiflada, pero cuando también se encuentra con puertas que se abren misteriosamente, objetos que desaparecen y ruidos nocturnos, empieza a tener dudas.

Imprescindible para quienes viven en casas antiguas y ruidosas. Puntos extra para el agente de libertad condicional que resulta ser cazafantasmas aficionado, y para la intrépida protagonista, cuya respuesta al encontrarse con una muñeca espeluznante es hacerle añicos la cara.

Crowhurst (Simon Rumley, 2017)

El cineasta independiente británico Simon Rumley vuelve a contarla desastrosa tentativade Donald Crowhurst de dar la vuelta al mundo en solitario y sin escalas en 1968, que terminó con su desaparición y su probable suicidio. El resultado es una lección magistral de cine de bajo presupuesto. Buena parte de la película muestra a Crowhurst (interpretado por el excelente Justin Salinger) solo en un trimarán muy pequeño. Sin embargo, Rumley sitúa al espectador directamente en la mente de Crowhurst, mientras la soledad, el aislamiento y el miedo al fracaso lo llevan poco a poco al límite.

No es una película para todo el mundo. Es intensa, por decirlo suavemente, y cuanto más desequilibrado se vuelve Crowhurst, más deliberadamente descarnada se hace la película. El hecho de que la alabara Nicolas Roeg, el gran maestro del cine británico que desafiaba la mente, ya fallecido, será la recomendación definitiva para quienes busquen algo más atrevido.

Esta lista dista mucho de ser exhaustiva. Hay muchas más películas sobre el aislamiento para ver mientras estamos aislados: desde Persona hasta Safe, desde Repulsión hasta A tu puerta. Solo quería recomendar algunas películas menos conocidas, junto con un par de clásicos que merece la pena volver a ver ahora más que nunca.

Cuídense y disfruten de la película.

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