La obesidad y los riesgos para la salud asociados a ella son uno de los principales desafíos de salud pública de nuestra época.
Los alimentos envasados se consumen cada vez más en lugar de alimentos frescos, con el crecimiento más rápido en los países de ingreso bajo y mediano.
Integrar explícitamente la nutrición en las prácticas de inversión ESG puede ayudar a combatir las dietas poco saludables.
Las dietas poco saludables representan actualmente un mayor riesgo de mortalidad y morbilidad que los efectos combinados del alcohol, las drogas, el tabaco y las relaciones sexuales sin protección.
Los fallos del sistema alimentario provocan que alrededor de 150 millones de niños menores de cinco años presenten retraso del crecimiento, que varios miles de millones carezcan de vitaminas y minerales esenciales y que más de dos mil millones de personas en todo el mundo tengan sobrepeso u obesidad.
El costo total anual estimado de la alimentación asciende a aproximadamente 20 billones de dólares, de los cuales más de la mitad está “oculta” en forma de externalidades negativas para la vida humana y el medio ambiente. Además, se prevé que, de media, los países miembros de la OCDE destinen más del 8 % de sus presupuestos sanitarios a tratar las consecuencias de tener sobrepeso entre 2020 y 2050.
¿Qué hace el Foro Económico Mundial para mejorar los sistemas sanitarios?
El Centro de Salud y Atención Sanitaria conecta a líderes para comprender los desafíos que enfrentan los sistemas de salud en todo el mundo, incluidos el acceso, la equidad, la resiliencia y la preparación.
Mediante un diálogo de confianza y una colaboración público-privada, el Centro permite a los socios alinearse en torno a prioridades compartidas y avanzar en la acción colectiva para mejorar los resultados en salud.
La mayor parte de Europa occidental y de América del Norte obtiene ahora más de la mitad de sus calorías a partir de alimentos envasados en lugar de alimentos frescos. Mientras tanto, las enfermedades prevenibles relacionadas con el consumo creciente de alimentos procesados están aumentando más rápidamente en los mercados emergentes. Los establecimientos minoristas modernos de alimentación y comestibles que venden alimentos procesados envasados en los mercados de ingreso bajo y mediano han registrado un crecimiento que va del 40 % al 300 % en los últimos cinco años, según el país.
¿Cómo pueden los inversores garantizar que los alimentos procesados envasados sean más saludables?
Los alimentos procesados envasados representan un problema importante y una oportunidad significativa. Un problema importante porque el 69 % de todas las ventas de los fabricantes de alimentos a nivel mundial procede de productos alimentarios poco saludables, lo que los convierte en una parte importante de esta pandemia. Una oportunidad significativa por el rápido crecimiento de este segmento de la industria alimentaria y su proliferación global, incluso en zonas periurbanas y rurales. Entonces, ¿qué se puede hacer para garantizar que estos alimentos envasados sean más saludables en el futuro?
Entran en juego los inversores institucionales como pieza clave de la solución. Los inversores institucionales son un grupo poderoso que ya lidera cambios transformadores en otros sectores mediante la inversión según criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG). La inversión ESG ayuda a alinear los rendimientos financieros con los beneficios para la sociedad y el planeta. El valor de los activos mundiales gestionados con criterios ESG se triplicó entre 2012 y 2020, hasta alcanzar los 40,5 billones de dólares.
Hoy en día representan casi la mitad de los activos financieros bajo gestión en el mundo. Además, un estudio reciente de Kroll muestra que las empresas líderes en la aplicación de estrategias ESG obtuvieron una rentabilidad anual media del 12,9 %, frente al 8,6 % anual medio de las empresas rezagadas. Esto supone una prima del 50 % en términos de rentabilidad relativa para las empresas con mejor calificación ESG.
El interés de los inversores por la nutrición va en aumento. Access to Nutrition Initiative (ATNI) ha creado una coalición de 84 inversores institucionales – Inversores en Nutrición y Salud de ATNI – que gestionan aproximadamente 20 billones de dólares en activos. Todos ellos han firmado las Expectativas de los inversores sobre nutrición, dietas y salud, y varios trabajan con ATNI para fijar objetivos para 2030 a los mayores fabricantes de alimentos del mundo en materia de marketing responsable y de carácter saludable de sus carteras de productos. Los diez principales inversores de esta coalición son: Amundi, PIMCO, LGIM, T. Rowe Price, UBS, Axa Investments, Schroders, Pictet Group, Aberdeen Standard Life Investments y Columbia Threadneedle Investments.
El siguiente paso crítico es integrar explícitamente la nutrición en la práctica de inversión ESG. Esto permitirá a los mercados financieros incentivar una producción de alimentos más saludable y un marketing responsable. ATNI está trabajando en esta agenda mediante la evaluación comparativa de las empresas alimentarias en materia de nutrición, ayudando a alinear al sector en la definición y medición de los alimentos saludables, organizando un compromiso colaborativo con los accionistas, completando investigaciones pioneras sobre la doble materialidad de la nutrición y ayudando a fijar objetivos para 2030 para las empresas alimentarias.
¿Está funcionando este enfoque para mejorar la nutrición?
Este enfoque ya ha registrado éxitos concretos. Por ejemplo, en 2022 y 2023, el compromiso colaborativo coordinado por ATNI modificó las prácticas de una docena de los mayores fabricantes de alimentos del mundo, lo que dio lugar a 23 actualizaciones confirmadas por parte de las empresas que mejoran la disponibilidad de alimentos saludables. Varias empresas se comprometieron a revisar y publicar su definición de «saludable» y a compararla con los modelos de perfil de nutrientes existentes y respaldados por los gobiernos. Otras empresas se comprometieron a revelar públicamente el porcentaje de ingresos procedente de productos saludables y a actualizar y publicar los avances respecto a sus objetivos de reducción de azúcar, sal y grasa en sus productos.
Un ejemplo concreto de cambio positivo derivado de este tipo de compromiso es el anuncio de marzo de 2022 de Unilever de comparar y publicar su cartera de productos frente a los modelos de perfil de nutrientes respaldados por los gobiernos. Esto fue impulsado por la acción de los accionistas y por el compromiso basado en los datos de ATNI sobre el desempeño nutricional de Unilever en los últimos años.
En resumen, la inversión institucional es una parte infrautilizada, pero fundamental, de la solución para lograr dietas mucho más saludables y sostenibles para todos. ATNI se enorgullece de colaborar con el Foro Económico Mundial y otros socios para impulsar el cambio sistémico en la industria alimentaria.
