La contaminación atmosférica es el mayor riesgo ambiental para la salud al que se enfrenta la humanidad, según la Organización Mundial de la Salud, pero ¿qué significa eso para ti? Los investigadores han elaborado un mapa a partir de nuevos hallazgos que muestran cuántos años de vida te está quitando ese aire cargado de partículas, según el lugar donde vivas.
En China, el «apocalipsis del aire» está reduciendo la esperanza de vida de los chinos en más de tres años, mientras que en India la contaminación atmosférica puede restar, en promedio, cuatro años de vida a una persona (y casi una década a quienes viven en la capital, Nueva Delhi). La situación tampoco pinta bien en Estados Unidos si vives en California.
En un estudio revisado por pares, publicado el 11 de septiembre en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, con sede en Estados Unidos, un equipo internacional de científicos de Estados Unidos, Israel y China examinó datos de contaminación de 154 ciudades chinas entre 1982 y 2012, y los comparó con datos de mortalidad de 78 millones de personas entre 2004 y 2012. Encontraron una fuerte relación entre la reducción de la esperanza de vida y la contaminación atmosférica, medida por PM10, un tipo de partículas que puede alojarse en las profundidades de los pulmones y causar enfermedades respiratorias.
Los científicos se basaron en los efectos de la bienintencionada Política del Río Huai de China, en virtud de la cual, desde la década de 1950, el Gobierno ha proporcionado carbón gratis para la calefacción de interiores durante el invierno a los hogares de las ciudades situadas al norte del río Huai, para evaluar el impacto de la exposición prolongada a la contaminación atmosférica. Debido a esta política, con el tiempo las ciudades del norte y del sur de China han tenido niveles muy distintos de concentración de partículas, y las restricciones migratorias del país ayudaron a aislar sus efectos.
En el norte, los niveles de PM10 alcanzaron aproximadamente cinco veces el límite seguro recomendado por la OMS (20 microgramos por metro cúbico de aire, µg/m³). En comparación con el sur, la concentración en las zonas del norte —que incluyen la capital, Pekín— era alrededor de un 50 % más alta. Al controlar otros comportamientos que reducen la esperanza de vida, como fumar, los investigadores descubrieron que esto causaba una reducción promedio de 3,1 años en la esperanza de vida debido a enfermedades cardiorrespiratorias, como el cáncer de pulmón.
Los científicos concluyeron que la esperanza de vida se reduce unos siete meses por cada 10 µg/m³ adicionales de PM10 en el aire. «Los resultados refuerzan considerablemente la evidencia de que la exposición prolongada a la contaminación atmosférica por partículas provoca reducciones sustanciales de la esperanza de vida», afirmó Michael Greenstone, autor del estudio y director del Instituto de Política Energética (EPIC) de la Universidad de Chicago.
A partir de esta medida, Greenstone y sus colegas del instituto desarrollaron el Índice de Calidad del Aire y Esperanza de Vida (AQLI), una herramienta que muestra cuánto más vivirían las personas de distintos países si la calidad del aire local cumpliera la norma de la OMS para otro tipo de partículas finas, PM2.5, consideradas aún más peligrosas y que ahora constituyen un indicador mundial de la contaminación atmosférica. (Los investigadores estiman que un aumento adicional de 10 μg/m³ de PM2.5 acorta la esperanza de vida alrededor de un año, frente a los siete meses por PM10).
Según el AQLI, incluso en países desarrollados como Estados Unidos, el aumento de los niveles de concentración de PM2.5 está acortando la esperanza de vida en un mes en Nueva York y ocho meses en Los Ángeles. Greenstone dijo a Quartz que las estimaciones de contaminación del AQLI se actualizarán anualmente.
Los nuevos hallazgos coinciden con un estudio de 2013 que concluyó que la esperanza de vida era aproximadamente 5,5 años menor en las ciudades chinas incluidas en la Política del Río Huai, según Avraham Ebenstein, autor de ambos estudios y profesor del departamento de economía ambiental de la Universidad Hebrea de Jerusalén. La menor cantidad de años de vida perdidos que muestra el estudio más reciente podría ser señal de una mejora en la calidad del aire, señalaron los investigadores del estudio de 2017. China ha invertido mucho en energías renovables y está sustituyendo los combustibles fósiles, entre otras medidas, mediante subsidios para vehículos eléctricos y sanciones a las empresas que infringen las leyes sobre contaminación atmosférica.
Greenstone dijo a Quartz por correo electrónico que la contaminación también podría «haber afectado de manera importante el bienestar de las personas durante su vida, en aspectos que el estudio no recoge», por ejemplo, al influir en las tasas de enfermedad, la educación y los ingresos en la edad adulta.




