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La OMS informa de que la tuberculosis sigue figurando entre las diez principales causas de muerte en el mundo y es la principal causa entre las enfermedades infecciosas.
Se prevé que la financiación sea inferior al 50 % de los montos previstos necesarios para la investigación, la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y la atención de la TB en 2018-2022.
Con 8.4 mil millones de personas con acceso a un teléfono móvil y una cobertura de internet del 47 % en todo el mundo, la salud móvil (mHealth) podría ser un verdadero factor de cambio en la prevención, la atención y el control de la TB.
¿Prevenible y tratable? Sí, la tuberculosis es ambas cosas. Con este principio en mente, la Organización Mundial de la Salud anunció en 2014 la “Estrategia para poner fin a la TB”, que tiene como objetivo reducir las muertes por TB en un 95 % y disminuir su incidencia en un 90 % entre 2015 y 2035. Siete años después, ¿vamos encaminados a alcanzar esas metas?
Las estadísticas sugieren lo contrario. La OMS informa de que la tuberculosis sigue figurando entre las diez principales causas de muerte en el mundo y es la principal causa entre las enfermedades infecciosas. La TB se cobró unos 1,4 millones de vidas en 2019, incluidas 240.000 personas VIH positivas. En todo el mundo, la incidencia de la TB disminuyó un 9 % acumulado entre 2015 y 2019, pero esto representa menos de la mitad del hito de la “Estrategia para poner fin a la TB”, que fijaba una reducción del 20 % entre 2015 y 2020. Preocupantemente, la TB multirresistente se ha convertido en una grave amenaza para la salud mundial, con un aumento del 10 % de los casos registrados entre 2018 y 2019. Actualmente, ocho países concentran dos tercios de los nuevos casos de TB, y la India encabeza un grupo que también incluye a Indonesia, China, Filipinas, Pakistán, Nigeria, Bangladés y Sudáfrica.
Progreso lento
La financiación, principal arma con la que combatir la TB, se prevé que sea inferior al 50 % de los montos previstos necesarios para la investigación, la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y la atención de la TB en 2018-2022. ¿Cómo es posible intensificar nuestra lucha contra este flagelo de salud pública cuando consideramos que son los países de ingresos bajos y medianos los que concentran la mayoría de los casos?
La pandemia de COVID-19 amenaza aún más con revertir los avances logrados contra esta enfermedad mundial. El Informe mundial sobre la TB 2020 de la OMS señala que el impacto económico de la COVID-19 podría agravar dos determinantes principales de la incidencia de la TB: el PIB per cápita y la desnutrición. Dos estudios de modelización sugieren que, tras la COVID-19, los avances logrados para controlar la enfermedad podrían revertirse, con un aumento anual de las muertes mundiales por TB hasta niveles no vistos desde 2015 o incluso desde 2012. Los datos sugieren además que el número de personas que desarrollan TB podría aumentar en más de 1 millón al año en el período 2020–2025.


Mientras la TB amenaza con regresar con fuerza, es hora de remangarse y hacer frente a la amenaza de lleno. Las colaboraciones multisectoriales son claramente un imperativo para avanzar. Una combinación de intervenciones biomédicas, de salud pública y socioeconómicas, junto con la investigación y la innovación, creará un conjunto de medidas lo bastante sólido para hacer frente a esta amenaza. Sin embargo, dadas las limitaciones en materia de financiación, recursos humanos capacitados y disponibilidad de infraestructura para realizar pruebas y respaldar la atención de la TB y las decisiones clínicas, sobre todo en entornos con recursos limitados, la tecnología y la salud digital deberán ser la antorcha que guíe el camino.
Con 8.4 mil millones de personas que hoy tienen acceso a un teléfono móvil y una cobertura de internet del 47 % en todo el mundo, la salud móvil (mHealth) y la salud electrónica (eHealth) podrían ser verdaderos factores de cambio, al ofrecer soluciones y vías de acción en aspectos de la prevención, la atención y el control de la TB. Esto debería aliviar tanto a los pacientes con TB como a los profesionales sanitarios que los atienden.
El Grupo de Trabajo Mundial sobre salud digital para la TB ha identificado cuatro ámbitos en los que puede aplicarse la tecnología de la información y la comunicación: la atención al paciente; la vigilancia y el seguimiento; la gestión programática; y el aprendizaje electrónico. Se han registrado ejemplos notables en todo el mundo que aportan sólidas pruebas del éxito de la salud digital en cada uno de los cuatro ámbitos mencionados. En Kenia, las transferencias de efectivo se realizan a través de la banca móvil para apoyar a los pacientes con TB multirresistente durante su tratamiento. En Suazilandia, los gestores sanitarios pueden ver mapas de los centros de tratamiento y deducir cómo se relacionan con la ubicación de los pacientes con TB multirresistente y con los hogares de sus cuidadores de apoyo al tratamiento. QuanTB es un programa basado en software que crea un panel para la previsión de medicamentos y evita que se agoten los inventarios de fármacos.
Iniciativas mundiales
En todo el mundo se llevan a cabo otras muchas iniciativas para aprovechar cada oportunidad que ofrece la tecnología con el fin de empoderar a las personas afectadas por la TB y fortalecer la comunidad y los sistemas de salud que impulsan las respuestas. Teniendo presente la importancia de la salud digital, a principios de este año The Stop TB Partnership, alojada por UNOPS, lanzó un Digital Health Technology Hub (DHT Hub), una plataforma virtual unificadora que reúne la experiencia y el trabajo de la organización en el ámbito de la tecnología de salud digital.
El Centro para la Cuarta Revolución Industrial del Foro Económico Mundial en la India, en el marco de su Proyecto de Salud – Cuarta Revolución Industrial para la Transformación Sostenible de la Atención Sanitaria (FIRST), también trabajará con una coalición de socios de los gobiernos, el mundo académico, la industria y la sociedad civil para concebir marcos basados en evidencias para la implementación y la medición del impacto, con el fin de desplegar tecnologías emergentes como la IA, el aprendizaje automático y la cadena de bloques en la detección temprana, la adherencia de los pacientes y la atención de la TB en la India.
¿Qué hace el Foro Económico Mundial en relación con la Cuarta Revolución Industrial?
El Centro de Tecnologías de Frontera e Innovación reúne a científicos, responsables de políticas y líderes empresariales para comprender las tecnologías emergentes y sus implicaciones en el mundo real.
Al posibilitar la colaboración y la experimentación, el Centro ayuda a los socios a traducir la innovación de la investigación en aplicaciones prácticas que abordan desafíos globales compartidos.
Es hora de catapultar la respuesta a la TB sobre el eje de la tecnología a lo largo de toda la cascada de atención a la TB, no solo para mantener los servicios esenciales contra la TB, sino también para mejorar la detección de casos de TB, la adherencia al tratamiento y los resultados del tratamiento.
El tema del Día Mundial de la TB 2021 – “El reloj avanza” – transmite la sensación de que el mundo se está quedando sin tiempo para cumplir los compromisos de poner fin a la TB asumidos hace siete años por los líderes mundiales. La Estrategia para poner fin a la TB nos brindó una visión; ahora debemos tener la determinación de convertir nuestros compromisos en acciones.
