Mientras aumenta el número de nuevas infecciones notificadas en todo el mundo, este gráfico muestra la rapidez con la que el virus se propaga en distintos países.
Las infecciones en China ya han alcanzado su punto máximo; sin embargo, otros 39 países han superado hace poco el umbral de 100 casos confirmados, y se prevén más.
A comienzos de 2020, el mundo observaba cómo China lidiaba con un brote que parecía salirse de control.
Dos meses después, la situación es notablemente distinta. Tras intensos esfuerzos de pruebas y cuarentena, el brote de nuevo coronavirus (COVID-19) en China parece estar estabilizándose.
Ahora, numerosos países de todo el mundo se encuentran en las primeras etapas de gestión de sus propios brotes. El 15 de marzo de 2020 marcó un hito estadístico significativo al respecto, ya que los casos confirmados de COVID-19 fuera de China superaron el total de China.
El rastreador anterior, elaborado por Our World in Data, muestra la trayectoria del creciente número de países con más de 100 casos confirmados de COVID-19. Mientras aumenta el número de nuevas infecciones notificadas en todo el mundo, ¿qué países están ganando la batalla contra el COVID-19 y cuáles siguen teniendo dificultades para frenar la tasa de infección?
¿Cuál es la trayectoria de infección de su país?
En el momento de la publicación, 39 países han superado el umbral de 100 casos confirmados, y muchos más están a punto de hacerlo. Al comparar las trayectorias de infección desde la marca de 100 casos, podemos observar con mayor claridad la rapidez con la que el virus se propaga en distintos países.
Una rápida “tasa de duplicación” puede traducirse en graves problemas, ya que incluso los países con sistemas sanitarios avanzados pueden verse desbordados por el simple volumen de casos. Así ocurrió en la región italiana de Lombardía, donde los hospitales se vieron sobrecargados y un número cada vez mayor de personal médico se encuentra en cuarentena tras dar positivo por el virus. Casi el 10 % de los pacientes de COVID-19 en Lombardía requirieron cuidados intensivos, lo que llevó los recursos al límite.
Otros países buscan evitar esta situación “aplanando la curva” de la pandemia. En otras palabras, prevenir y retrasar la propagación del virus para que grandes sectores de la población no enfermen al mismo tiempo.
Todo está cancelado
Aunque todos los países de este rastreador están unidos en torno a un objetivo común –erradicar el COVID-19 lo antes posible–, cada país tiene su propio enfoque y sus propios desafíos a la hora de proteger a su población. Por supuesto, los países que apenas comienzan a experimentar un crecimiento exponencial en el número de casos tienen la ventaja de aprender de los errores cometidos en otros lugares y de adoptar ideas que están demostrando ser eficaces para frenar la tasa de infección.
Muchas jurisdicciones están aplicando algunas o todas estas medidas para ayudar a aplanar la curva:
Cuarentena
Fomento del distanciamiento social
Fomento del teletrabajo
Cierre de escuelas y otras instituciones
Imposición de límites estrictos al tamaño de las multitudes en eventos
El siguiente gráfico explica por qué esta última medida es fundamental para limitar la propagación del virus.
En el escenario B anterior, que supone solo 20.000 casos activos de COVID-19 en EE. UU., existe casi un 50 % de probabilidad de que una persona infectada asista a una conferencia o evento deportivo de 10.000 personas. Esta es precisamente la razón por la que se están imponiendo límites temporales al tamaño de las multitudes en muchas jurisdicciones de todo el mundo.
Solo las pérdidas directas por la cancelación de conferencias tecnológicas, como SXSW y la Electronic Entertainment Expo, ya han superado la marca de los 1.000 millones de dólares; pero, a pesar de la dolorosa situación económica que provocan las cancelaciones y la reducción del gasto en entretenimiento, los costos de seguir con la actividad habitual podrían ser incalculables.



