Cómo podrían contribuir los datos personales a una solución contra la COVID-19

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  • Las empresas recurren a la tecnología para combatir la pandemia de COVID-19.

  • Los datos personales podrían ayudar a identificar tendencias y formular recomendaciones.

  • Esto podría crear un nuevo tipo de mercado de datos.

Todo el estado de California acaba de sumarse a San Francisco y Silicon Valley al acatar una orden de «confinamiento en casa» del gobernador del estado. Los restaurantes, los cines y las escuelas son solo algunos de los aspectos de nuestra vida cotidiana que deben interrumpirse temporalmente para frenar la propagación de la COVID-19.

Aunque muchas empresas de Silicon Valley ya habían institucionalizado las políticas de trabajo desde casa, este cierre afectará especialmente a quienes trabajan en la economía de plataformas y a los trabajadores a tiempo parcial. Empresas de toda el área de la bahía están colaborando para ver cómo puede usarse la tecnología para combatir la crisis y garantizar que los estadounidenses estén preparados para volver al trabajo.

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Una tendencia que ha estado causando sensación en todo el valle es cómo monetizar los datos personales. Esto plantea la importante cuestión de la propiedad, el acceso y la privacidad de los datos. Pero también ofrece muchas oportunidades.

Nuestros teléfonos registran nuestros pasos y muchas personas —no solo las adineradas— llevan dispositivos portátiles asequibles que pueden recopilar datos sobre nuestras constantes vitales y nuestro estilo de vida. ¿Cómo podríamos usar estos datos de manera más eficiente? ¿Podrían los usuarios definir de forma proactiva para qué pueden utilizarse sus datos, por ejemplo, para acelerar la cura de la COVID-19, la demencia o el cáncer?

En un escenario en el que se lancen aplicaciones certificadas para estos fines, los datos personales de los dispositivos portátiles o teléfonos inteligentes de las personas podrían transmitirse automáticamente. Estos datos estarían cifrados y anonimizados en origen; solo se compartirían las partes pertinentes, junto con las reglas de gestión de derechos digitales correspondientes, de forma muy similar a como se compra y vende música actualmente en línea.

Propagación mundial de la COVID-19. Image: Foro Económico Mundial

Esto podría hacerse cumplir mediante contratos inteligentes de cadena de bloques que garanticen que los datos no puedan utilizarse con otros fines. Podríamos encontrarnos fácilmente en una situación en la que las personas acepten participar y proporcionen datos anonimizados de forma gratuita para acelerar la cura de ciertas enfermedades, y luego permitan que las empresas accedan a algunos de nuestros datos a cambio de una tarifa.

Con estos datos disponibles de todo el mundo, los algoritmos inteligentes de aprendizaje automático podrían identificar tendencias que los expertos humanos pasarían por alto y formular recomendaciones para que los profesionales las revisen y validen. El proceso podría acelerar la detección en el caso de la COVID-19.

Si alguien quiere utilizar los datos con fines comerciales, su aplicación debe estar certificada, de forma similar al modelo de la App Store de Apple. Las empresas podrían anunciar qué tipo de datos necesitan y, entonces, los propietarios (o los fideicomisos de datos que actúen en su nombre) podrían aceptar participar explícitamente y recibir una remuneración.

Podríamos ver el valor de los datos definido por una bolsa de materias primas, de manera similar a lo que ocurre en los mercados petroleros, estableciendo el valor de los datos para casos de uso específicos, de modo que los propietarios reciban un pago en el momento del consumo y las autoridades financieras puedan gravarlo en ese mismo momento. Los datos se convertirán en tokens para garantizar el anonimato de su propietario.

La posibilidad de crear este mercado de datos podría hacerse realidad antes de lo que pensamos. Esta crisis ha llevado a muchas personas a conectarse. Aunque muchas aún sienten sus efectos más graves, hay quienes miran hacia nuestro futuro más digital y plantean preguntas importantes.

Avanzar requerirá la cooperación entre los sectores público y privado. Los gobiernos, los ciudadanos, las empresas y las ONG deben participar para garantizar que toda la sociedad pueda beneficiarse de estos avances.

Este artículo apareció originalmente en the National.

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