Sectores como la salud y la banca han sufrido un duro golpe, pero no han sido derrotados por las perturbaciones de la COVID-19, según un análisis de McKinsey.
La prestación digital ocupa un lugar destacado en el futuro pospandémico de seis sectores.
La «Cumbre Pioneros del Cambio» del Foro Económico Mundial presentará soluciones para un «Gran Reinicio» en todos los sectores y regiones.
Incluso con la promesa de una vacuna cada vez más cerca, la recuperación económica podría tardar años en algunos sectores.
Sin embargo, según la consultora de gestión McKinsey & Company, las empresas que reinventen sus operaciones obtendrán los mejores resultados en la nueva normalidad.
En su informe ejecutivo sobre la COVID-19, McKinsey analiza cómo podrían evolucionar las cosas en seis sectores.
1. Industria automotriz: en baja, pero no fuera de juego
McKinsey prevé que las perturbaciones causadas por la pandemia reducirán en 100.000 millones de dólares los beneficios de la industria automotriz, y que las ventas caerán entre un 20 y un 30 % en 2020. Sin embargo, los fabricantes de automóviles ya afrontaban cambios antes de la COVID, como los vehículos autónomos, las fábricas automatizadas y los servicios de viajes compartidos, y el sector puede recuperarse, afirma.
Entre las oportunidades se encuentran el enorme auge de las compras por Internet y el crecimiento de los servicios de suscripción de software, que permiten pagar por programas que desbloquean funciones como asientos calefactables o capacidades de conducción totalmente autónoma, señala McKinsey.
Industria de la restauración: la innovación sigue en el menú
Es posible que las comidas en interiores en los restaurantes no vuelvan a los niveles anteriores a la crisis durante meses, o incluso años, advierte McKinsey. Para los operadores de restaurantes con servicio completo, esto implica desarrollar un nuevo modelo económico a largo plazo.
Hay oportunidades para optimizar las operaciones de comida para llevar y de autoservicio y rediseñar los menús y los precios. Esto podría incluir encontrar el equilibrio adecuado entre las ofertas especiales y los «productos de alto margen, como aperitivos, guarniciones, postres y bebidas», sugiere McKinsey.
Industria bancaria: la toma de decisiones digitales da frutos
Para los bancos, la pandemia lo ha cambiado todo. «Los equipos de gestión de riesgos trabajan a marchas forzadas para ponerse al día con las cascadas de riesgos de crédito, entre otros desafíos», afirma McKinsey. La empresa prevé que la evaluación automatizada de solicitudes de crédito se implantará para los clientes minoristas y las pequeñas empresas, lo que reducirá las pérdidas.
Calcular la solvencia de una pequeña empresa mediante software, en lugar de dejar que el personal tome esas decisiones, podría aumentar los márgenes entre un 5 y un 10 %, señala McKinsey.
4. Industria de los seguros: los socios para fusiones tienen un precio elevado
Las fusiones y adquisiciones, especialmente en el ámbito de las insurtech (tecnología aplicada a los seguros), serán una estrategia clave para las aseguradoras tradicionales, afirma McKinsey.
Las insurtech y las fintech (empresas de tecnología financiera) han sido de las más receptivas a las necesidades de los clientes durante la crisis de la COVID-19 y fueron las primeras en lanzar productos centrados en la pandemia.
«Por ejemplo, una insurtech china lanzó una serie de productos de este tipo que, tras solo unos meses en el mercado, ya habían cubierto a casi 15 millones de personas», señala McKinsey.
5. Industria de la salud: atención a distancia
La COVID-19 ha acelerado enormemente el crecimiento de la salud digital. En 2019, el 11 % de los clientes de Estados Unidos utilizaba la telesalud. Ahora, el 46 % la utiliza para sustituir las consultas médicas canceladas, señala McKinsey.
Apollo Hospitals, de India, que cuenta con más de 7.000 médicos y otros 30.000 profesionales de la salud, lanzó a principios de 2020 una aplicación de salud digital, Apollo 24/7. En seis meses, la aplicación había registrado a cuatro millones de personas y tenía alrededor de 30.000 descargas al día.
Las alianzas público-privadas también están dando buenos resultados y tienen el potencial de «influir en el futuro de la salud», afirma McKinsey.
6. Educación: aprender a adaptarse
En la educación, la pandemia ha agravado los desafíos existentes relacionados con la inclusión, las desigualdades y las tasas de abandono. Por ejemplo, los estudiantes de menores ingresos tienen un 55 % más de probabilidades de retrasar su graduación debido a la crisis de la COVID-19 que sus compañeros de mayores ingresos, advierte McKinsey.
Ahora que la enseñanza a distancia y en línea ha llegado para quedarse, las instituciones tienen una «oportunidad única en una generación» para replantear el uso de los espacios físicos y virtuales.
«Por ejemplo, podrían reducir la cantidad de grandes aulas y convertirlas en espacios de trabajo flexibles o salas de espectáculos», sugiere McKinsey. «También podrían replantear el calendario académico y ofrecer clases durante los meses de verano».
Mirar hacia adelante
La primera edición de la Cumbre Pioneros del Cambio del Foro Económico Mundial, que se celebrará del 16 al 20 de noviembre, reunirá a líderes innovadores y emprendedores de todo el mundo para presentar sus soluciones, crear vínculos significativos e inspirar el cambio en las diversas comunidades multisectoriales del Foro.
El evento digital ofrece la oportunidad de compartir y desarrollar mecanismos para impulsar un Gran Reinicio en todos los sectores y regiones.
Las personas pueden inscribirse para seguir el evento, mientras que las empresas pueden participar en la cumbre convirtiéndose en miembros de la Comunidad de Nuevos Campeones del Foro, integrada por empresas de alto crecimiento.
