¿Podrían las ciudades ser la respuesta a los problemas de salud del mundo?

Commuters wait for the train at the Estacao da Se subway station in downtown Sao Paulo June 10, 2014. Subway workers late on Monday suspended a strike that crippled traffic in Brazil's biggest city, but warned they could resume their walkout on Thursday, when Sao Paulo hosts the first game of the soccer World Cup. Fans arriving in the city earlier Monday were met by daunting traffic jams and other delays after police used tear gas to disperse the striking workers. It was the fifth day of salary protests. Union leaders and local authorities are to renew negotiations on Wednesday. REUTERS/Nacho Doce (BRAZIL - Tags: SPORT SOCCER WORLD CUP TRANSPORT) - TB3EA6A1SRQ7P
By 2050, over 65% of the world’s population will live in urban areas.Image: REUTERS/Nacho Doce
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Según el Banco Mundial, en su reciente informe, más de la mitad de la población mundial no puede acceder a servicios básicos de salud. Se trata de un recordatorio contundente de la desigualdad persistente en todo el planeta, y reitera la urgencia de acelerar el avance hacia la cobertura sanitaria universal (CSU) como motor clave de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

Sin duda, se han logrado avances dignos de elogio en la forma en que la comunidad mundial ha abordado el desafío de las enfermedades transmisibles mediante alianzas sólidas y voluntad política. Gracias a un esfuerzo colectivo, las muertes por malaria se han reducido a la mitad, hasta 445 000 al año, desde 2000.

Sin embargo, si bien la comunidad mundial se movilizó en torno a los Objetivos de Desarrollo del Milenio, las enfermedades no transmisibles (ENT) siguen cobrando un alto precio a la salud de las personas y a los sistemas sanitarios. Lo cierto es que alrededor del 70 % de los 56 millones de muertes anuales en el mundo están asociadas a las ENT. Entre ellas, se estima que 10 millones se deben a la hipertensión, conocida como «asesino silencioso» por la falta de síntomas notables.

El desafío no atendido de las ENT debe ocupar un lugar prioritario en la agenda

Responder de manera adecuada a este desafío sigue siendo una de las tareas fundamentales de la agenda de CSU. Existe un desajuste entre las necesidades no atendidas en materia de ENT y los avances hacia la CSU en los países de ingreso bajo y mediano, donde se producen casi el 75 % de todas las muertes por ENT. Los sistemas de salud de estos países están orientados principalmente a la atención aguda centrada en las enfermedades infecciosas, y a menudo no están preparados para atender enfermedades crónicas como las cardiovasculares. Este desequilibrio en la carga mundial no solo ejerce una presión creciente sobre los servicios de salud, sino que también frena la capacidad de los países para desarrollarse económicamente y salir de un ciclo de pobreza.

Se trata de una crisis de carácter claramente moderno, impulsada en parte por el aumento acelerado de la urbanización, que trae consigo cambios en el estilo de vida, como dietas poco saludables, menor actividad física, estrés y consumo excesivo de alcohol y tabaco: todos ellos factores de riesgo para el desarrollo de las ENT.

Para 2050, más del 65 % de la población mundial vivirá en zonas urbanas, por lo que debemos buscar formas de desarrollar las ciudades como instrumentos de salud pública. Cada ciudad tiene su propia combinación de factores de estilo de vida que contribuyen a la creciente carga de las ENT, lo que convierte el problema en algo complejo de abordar.

Pero las ciudades también comparten una característica común: la alta concentración de personas y empresas, lo que representa una oportunidad única para reunir a sectores diversos y promover cambios a gran escala. En comparación con las zonas rurales, las ciudades también pueden disponer de una dotación relativamente buena de profesionales sanitarios y contar con instalaciones e infraestructuras más desarrolladas.

La tecnología suele constituir la columna vertebral de las ciudades, y aprovechar las oportunidades que de ella se derivan será fundamental para mejorar los resultados sanitarios de la población urbana. En un sentido más amplio, es esencial para que los países de ingreso bajo y mediano den un salto hacia un acceso más equitativo a la atención y una mejor salud de la población a lo largo del continuo de atención, desde la promoción de la salud y la prevención de enfermedades hasta la concienciación sobre las enfermedades, el cribado, el diagnóstico y el tratamiento.

Es importante señalar los beneficios de la tecnología como facilitadora de las alianzas mundiales. Ninguna organización puede impulsar un cambio global a la escala de la CSU por sí sola. Gracias a los avances tecnológicos, podemos comunicarnos y trabajar con socios a nivel local y en todo el mundo más fácilmente que nunca.

Aprovechar el potencial de estas oportunidades y crear cada vez más redes de socios de múltiples sectores impulsará el éxito de la próxima generación de iniciativas sanitarias mundiales. Esto es especialmente cierto en el caso de las ENT, que tienen múltiples determinantes dentro y fuera del sector sanitario, y requieren un esfuerzo multisectorial tanto de organizaciones públicas como privadas.

La colaboración multisectorial permite a los socios aportar recursos únicos, esenciales para desarrollar iniciativas que puedan escalarse. Los socios privados suelen aportar experiencia en la innovación en la prestación de servicios sanitarios, la capacidad de asumir riesgos financieros y la de reunir a todas las partes interesadas.

La implicación local también es clave para el éxito, no solo para construir una red de socios, sino también para lograr un impacto y una sostenibilidad a largo plazo, trabajando con los gobiernos locales para fortalecer los sistemas de salud.

Los desafíos que rodean a las ENT, como la hipertensión, son sistémicos y requieren una acción multisectorial en varios frentes, entre ellos:

1) Fortalecer los sistemas de salud e innovar en la prestación de la atención

2) Fomentar el ejercicio físico mediante el diseño de ciudades inteligentes y la planificación urbana

3) Crear un entorno alimentario saludable para la población urbana

4) Establecer políticas que animen a las personas a dejar de fumar y a reducir el consumo de alcohol

5) Mejorar la calidad del aire y abordar otros factores ambientales

Better Hearts Better Cities como iniciativa multisectorial

Por ejemplo, la iniciativa Better Hearts Better Cities, gestionada por la Novartis Foundation está construyendo una red multisectorial de socios de los ámbitos digital y de las telecomunicaciones, proveedores de alimentos, escuelas y empleadores, fondos de seguros, empresas sociales y la sociedad civil, con el objetivo de mejorar la salud cardiovascular de las poblaciones urbanas de bajos ingresos.

Abordar las ENT es un problema difícil, pero urgente. Si no actuamos pronto, cualquier posibilidad de alcanzar el objetivo de la ONU de lograr la CSU para 2030 se verá amenazada por el aumento de las ENT, que sobrecargan los sistemas de salud. Sin embargo, si quienes diseñan, construyen y gobiernan las ciudades reconocen su enorme potencial para las soluciones de salud pública y acuerdan planes sostenibles, existe una verdadera oportunidad de lograr mejoras y transformaciones significativas en los sistemas de salud, en los servicios sanitarios y en la calidad de vida, reimaginando así la atención sanitaria.

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