Los anuncios cumbre de Acción Climática de la ONU compartieron una característica distintiva: cada eje temático incluyó a un director ejecutivo del sector privado que aceptó el desafío de actuar frente al clima y la contaminación del aire. Fue un mensaje claro para los líderes mundiales reunidos en la Asamblea General: para resolver la crisis climática y del aire a escala mundial, las empresas deben desempeñar un papel clave.
Esto es bienvenido: la OMS ha analizado que la contaminación del aire afecta a más del 90 % de la población mundial, lo que convierte este asunto en una prioridad sanitaria mundial que exige una acción a niveles comparables por parte de los sectores público y privado.
La mala calidad del aire puede tener un efecto muy negativo en las economías, lo que conlleva costes de billones, especialmente en la atención sanitaria y en la reducción de la productividad laboral. La mala calidad del aire hace mucho más probable que los empleados enfermen, desde tos y dolor de garganta hasta cáncer de pulmón y enfermedades cardiacas, y que el rendimiento cognitivo disminuya, junto con la productividad. Se prevé que, para 2060, se habrán perdido 3800 millones de días laborables al año debido a los efectos de la contaminación del aire.
Algunos sectores sufren más consecuencias que otros: la contaminación provoca reducción de los rendimientos agrícolas, reducción de la generación de electricidad a partir de paneles solares y la obstaculización del turismo internacional. Ciudades contaminadas como Delhi están experimentando nuevos niveles de fuga de cerebros, con personas que tienen la capacidad y los medios para migrar a ciudades con mejor calidad del aire.
Las empresas pueden liderar el cambio de rumbo de nuestra respuesta a la crisis del aire, infundiendo un sentido de urgencia. Pueden hacerlo sensibilizando a empleados y clientes y reduciendo activamente las emisiones de la producción y el transporte. El sector privado también puede apoyar la innovación en tecnologías limpias, productos sostenibles y soluciones para un aire limpio. Forbes informa de que el 88 % de los encuestados quiere marcas que sean éticas y que hagan el bien para el medio ambiente.
Un puñado de empresas progresistas ya están actuando frente a la contaminación del aire. Incluimos tres casos a continuación, y esperamos que inspiren a más líderes a pensar en cómo su empresa puede involucrarse:
IKEA: reutilizar un residuo para reducir la contaminación del aire en el norte de la India
Cada año, los agricultores del noroeste de la India queman 39 millones de toneladas de residuos de paja de arroz en sus campos para despejar el terreno para la siguiente cosecha. Esta quema a cielo abierto es una de las causas principales de la contaminación del aire en Delhi y en toda la India, país que alberga 9 de cada 10 de las ciudades más contaminadas del mundo. El Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias (IFPRI) estima que esta contaminación provoca una pérdida de 30 000 millones de dólares estadounidenses Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias (IFPRI) al año.
La nueva colección FÖRÄNDRING, que se lanzará en otoño de 2019, utiliza los residuos de paja de arroz como materia prima para sus productos. Esto ofrece a los agricultores una alternativa viable a la quema a cielo abierto y convierte un residuo en un recurso valioso, al tiempo que reduce la contaminación del aire. IKEA espera que la colección FÖRÄNDRING contribuya a sensibilizar sobre la contaminación del aire y la quema de cultivos.
Google: aumentar la conciencia pública mediante una mejor monitorización de la calidad del aire
En Londres, los altos niveles de dióxido de nitrógeno en el aire están muy extendidos y perjudican la salud pulmonar. Los grupos locales presionan para que se establezcan límites nacionales de calidad del aire conformes con la OMS y para que haya una mayor acción subnacional en todo el Reino Unido, y al mismo tiempo intentan obtener estadísticas de calidad del aire hiperlocales para ayudar a los escolares y a otros grupos vulnerables a evitar las vías más contaminadas.
El proyecto Breathe London pretende contribuir a este esfuerzo, al igual que los muchos otros proyectos similares en todo el mundo, mediante la creación de la mayor red de sensores de contaminación del aire del mundo para medir la calidad del aire a nivel de barrio y comprobar lo eficaz que podría ser esta monitorización en otras ciudades. Los datos mejorados de monitorización pueden aprovecharse para sensibilizar, impulsar la acción ciudadana y fundamentar cambios políticos basados en pruebas. También dificulta que las empresas oculten actividades contaminantes.
Como parte del proyecto, Google equipó dos vehículos Google Street View con tecnología de monitorización móvil de última generación. Los sensores midieron los niveles de contaminantes nocivos del aire a lo largo de 40 000 km en Londres.
Foro de Directores Ejecutivos de la Confederación de la Industria India (CII) sobre la contaminación del aire: reunir a gobiernos, sociedad civil y empresas
La colaboración entre empresas, sociedad civil y gobiernos es esencial, ya que necesitamos que los gobiernos y los responsables políticos ayuden a allanar el camino para que los cambios se produzcan con mayor facilidad y eficiencia, para reducir el riesgo y permitir que más empresas den con confianza pasos en la dirección correcta.
Como impulsores de la innovación, y tanto contaminadores como proveedores de soluciones, los líderes empresariales ocupan una posición clave para liderar el cambio que necesitamos ver en las políticas, mediante casos pioneros que destaquen los beneficios de abordar la contaminación del aire para un crecimiento económico sostenible.
Por esta razón, la Confederación de la Industria India está movilizando a los líderes empresariales de la India para que se comprometan a reducir la contaminación del aire. Los líderes se reunirán a través del Foro de Directores Ejecutivos sobre la Contaminación del Aire en la India para aprender unos de otros y construir alianzas multisectoriales que impulsen la acción intersectorial. La interacción periódica entre los líderes de la industria y los responsables políticos impulsará el proceso de desvincular el crecimiento económico de la contaminación del aire, lo que en última instancia contribuirá al diseño y la aplicación de nuevas normativas para controlar la contaminación del aire de sectores específicos.


