El cáncer es la segunda causa principal de muerte en Estados Unidos y, actualmente, el lugar donde vive determina su experiencia como paciente.
El presidente Biden ha relanzado el proyecto Cancer Moonshot con el compromiso de reducir las tasas de mortalidad por cáncer en al menos un 50 % para 2047.
La innovación tecnológica en la atención oncológica seguirá reduciendo la mortalidad y mejorando los resultados para los pacientes, pero la ampliación del acceso a la atención también será fundamental.
En los últimos 20 años, las tasas de mortalidad por cáncer en Estados Unidos se han reducido un 27 %, pero casi 600 000 personas siguen muriendo por cáncer, lo que lo convierte en la segunda causa principal de muerte en Estados Unidos. Esta semana, la Administración Biden-Harris anunció el relanzamiento del proyecto Cancer Moonshot del país, que tiene como objetivo reducir la tasa de mortalidad por cáncer en al menos un 50 % para 2047 y mejorar la experiencia de las personas y sus familias que conviven con el cáncer y lo superan.
Existen más de 200 tipos diferentes de cáncer, cada uno de los cuales puede someter al paciente a un largo y arduo recorrido. Para muchos pacientes, familias y cuidadores, el lugar donde viven determina el tipo de recorrido que experimentan. A diferencia de iniciativas anteriores, el nuevo proyecto Cancer Moonshot no elude la desigual carga del cáncer en las comunidades vulnerables, una realidad que debe abordarse tanto dentro como fuera de Estados Unidos. Mientras Estados Unidos invierte en nuevas tecnologías para reducir la mortalidad por cáncer, las cuestiones de acceso deben seguir ocupando un lugar prioritario.
Iniciativa Cancer Moonshot: el impacto de la innovación
Sobre la base de los avances logrados durante la iniciativa Cancer Moonshot anterior, la innovación tecnológica en la prevención, el diagnóstico y el tratamiento del cáncer seguirá contribuyendo a reducir la mortalidad y a mejorar los resultados para los pacientes.
Cuando se diagnostica a tiempo, los pacientes con cáncer tienen más probabilidades de responder bien al tratamiento y evitar retrasos en la atención. Desafortunadamente, las células cancerosas tienen diversas formas de ocultarse y evitar su detección. Los científicos están identificando nuevos biomarcadores –moléculas que indican la presencia de cáncer– y desarrollando diagnósticos más sencillos y económicos. Se está llevando a cabo un nuevo ensayo para probar una “Caja de Cribado de Próstata” de autoevaluación en el hogar, diseñada para diagnosticar el cáncer de próstata agresivo mediante una muestra de orina. Encontrar nuevas formas no invasivas de detectar el cáncer y eliminar barreras, como desplazarse al consultorio médico, será valioso para diagnosticar el cáncer con mayor rapidez.
Avanzar en la medicina de precisión es un objetivo clave del Cancer Moonshot relanzado. Asignar el tratamiento adecuado al paciente adecuado depende de comprender las particularidades del cáncer concreto de cada persona. La secuenciación del ADN se ha convertido en un procedimiento estándar en la medicina de precisión y puede ayudar a los médicos a personalizar un régimen de tratamiento eficaz. Hoy en día, los genomas humanos completos pueden secuenciarse en aproximadamente cinco horas, lo que anticipa un futuro en el que las mutaciones raras que causan cáncer podrían detectarse rápidamente para preparar una terapia personalizada.
La personalización es parte del atractivo para desarrollar vacunas de ARNm contra el cáncer. La misma tecnología que está detrás de las vacunas de ARNm contra la COVID-19 se aplica para tratar cánceres, enseñando a las células inmunitarias a localizar y destruir específicamente las células cancerosas. De manera similar, la terapia con linfocitos T con receptor de antígeno quimérico (CAR) utiliza células inmunitarias modificadas para atacar selectivamente las células cancerosas. Aunque la terapia CAR-T lleva varios años en uso, la investigación está ampliando su aplicación a una gama más amplia de tipos de cáncer.
La inteligencia artificial (IA) está incidiendo en casi todos los aspectos de la atención sanitaria, y el cáncer no es una excepción. Al entrenar a los ordenadores para detectar patrones entre miles de imágenes de ecografía, los investigadores están utilizando la IA para identificar el cáncer de mama maligno. En lugar de sustituir a los médicos, la IA podría convertirse pronto en valiosa asistente que mejore la rapidez y la precisión de los diagnósticos.
Cerrar la brecha en la atención
El tema del Día Mundial contra el Cáncer 2022 es “Cerrar la brecha en la atención”, un llamado a mejorar el acceso de los pacientes a servicios oportunos, eficaces y asequibles de prevención, diagnóstico y tratamiento del cáncer. El proyecto Cancer Moonshot pretende abordar las desigualdades dentro de Estados Unidos mejorando el acceso a la detección del cáncer mediante programas de cribado en el hogar y servicios de cribado móviles. Mientras Estados Unidos aborda la brecha de atención nacional, la inminente crisis mundial del cáncer es una brecha que sigue ampliándose.
El cáncer es la principal causa de muerte en el mundo, y representa casi una de cada seis muertes. En 2020, unos 10 millones de personas murieron por cáncer, el 70 % de las cuales vivían en países de ingresos bajos y medianos (PIBM). Aunque los impresionantes avances tecnológicos en el diagnóstico y el tratamiento del cáncer han salvado innumerables vidas, la aplicación de estas herramientas en entornos con recursos limitados se ve obstaculizada por problemas sistémicos en la adquisición de medicamentos, el desarrollo de la fuerza laboral y las políticas.
Las alianzas público-privadas internacionales e intersectoriales son fundamentales para fortalecer la infraestructura sanitaria y desarrollar la capacidad de oncología clínica en los PIBM. Por ejemplo, la African Access Initiative (AAI) de BIO Ventures for Global Health acelera el acceso al tratamiento del cáncer mediante la facilitación de acuerdos entre empresas farmacéuticas y ministerios de salud para reducir los costos de los medicamentos. La AAI también aborda las limitaciones de personal formando a patólogos en toda África para mejorar su capacidad de diagnóstico del cáncer. La demanda de patólogos africanos para realizar diagnósticos rápidos y precisos está aumentando, ya que el número medio de patólogos por ciudadano en África es de aproximadamente 1 por cada millón, una proporción 50 veces inferior a la de Estados Unidos.
La estandarización es una forma eficaz de promover el uso de una atención basada en la evidencia en contextos diversos, desde clínicas rurales hasta hospitales urbanos. La Red Nacional Integral del Cáncer publicó recientemente las Directrices Armonizadas para el África subsahariana, con el fin de orientar la toma de decisiones clínicas y ofrecer enfoques pragmáticos para mejorar la disponibilidad de opciones de tratamiento eficaces.
La información es probablemente una herramienta eficaz, aunque poco utilizada, para revertir el aumento de casos de cáncer en los PIBM. La Organización Mundial de la Salud estima que “alrededor de un tercio de las muertes por cáncer se deben al consumo de tabaco, al índice de masa corporal elevado, al consumo de alcohol, al bajo consumo de frutas y verduras y a la falta de actividad física”. Aproximadamente el 80 % de los 1100 millones de fumadores actuales viven en los PIBM. Solo siete de estos países cuentan con políticas activas de cesación del consumo de tabaco diseñadas para desalentar el tabaquismo, lo que significa que el cáncer de pulmón podría seguir siendo la causa común de muerte por cáncer en el mundo en el futuro previsible. Fomentar estilos de vida saludables es un paso inmediato que los países pueden dar para cerrar la brecha mundial en la atención.