Cómo ha ayudado la COVID-19 a que Gran Bretaña deje de usar electricidad procedente de centrales de carbón

A view of the slopes of the Banks Group Shotton open cast mine in Northumberland, Britain, November 11, 2016. Picture taken November 11, 2016. REUTERS/Barbara Lewis - RC1621F44E30
June 8th 2020 marked two months since the Britain has generated any electricity using coal.Image: REUTERS/Barbara Lewis
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  • Han pasado dos meses desde que Gran Bretaña generó electricidad por última vez a partir del carbón; es la primera vez que ocurre desde el siglo XIX.

  • Los bajos precios de la electricidad, en un contexto de menor demanda debido a las medidas de confinamiento, han hecho cada vez menos rentable mantener en funcionamiento las centrales de carbón.

  • En su lugar, Gran Bretaña ha generado electricidad a partir de fuentes de energía renovables.

  • Para 2024, Gran Bretaña tiene previsto cerrar todas sus centrales de carbón, en un esfuerzo por contribuir a alcanzar las cero emisiones netas para 2050.

El 8 de junio, Gran Bretaña cumplirá dos meses consecutivos sin utilizar electricidad procedente de centrales de carbón, por primera vez desde la Revolución Industrial del siglo XIX, según National Grid, el operador de la red eléctrica del país.

Gran Bretaña albergó la primera central eléctrica del mundo alimentada con carbón en la década de 1880, y el carbón fue su principal fuente de electricidad y un importante motor económico durante el siglo siguiente.

Sin embargo, las centrales de carbón emiten casi el doble de dióxido de carbono (CO2) —un gas que retiene el calor y al que se atribuye el calentamiento global— que las centrales alimentadas con gas.

Gran Bretaña tiene previsto cerrar sus centrales de carbón para 2024 como parte de sus esfuerzos por alcanzar el objetivo de cero emisiones netas para 2050.

El uso del carbón en el Reino Unido ha disminuido drásticamente.Image: Our World in Data

«El momento exacto en que se cumplen los dos meses es esta noche a medianoche (00:00 del miércoles 10 de junio), cuando habrán transcurrido 61 días (o 1.464 horas) desde que el último generador de carbón dejó de funcionar en el sistema», dijo el martes por correo electrónico un portavoz de ESO (Operador del Sistema Eléctrico) de National Grid.

Los bajos precios de la electricidad, en un contexto de débil demanda industrial debido a las medidas para contener el nuevo coronavirus, y los gravámenes sobre las emisiones de carbono han hecho cada vez menos rentable mantener en funcionamiento las centrales de carbón.

El uso de energía renovable, como la eólica y la solar, se ha disparado durante el confinamiento, favorecido por unos costes de funcionamiento inferiores a los de los productores de combustibles fósiles y por las condiciones meteorológicas favorables.

Mayo fue el mes más ecológico de la historia para la producción de electricidad en Gran Bretaña, con la intensidad de carbono media más baja registrada: 143 gramos de CO2 por kilovatio hora, según National Grid.

La intensidad de carbono mide cuánto dióxido de carbono se emite por cada kilovatio hora de electricidad producido.

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