Según un estudio, los bebés negros en Estados Unidos parecen tener más probabilidades de sobrevivir cuando su médico pertenece a la misma etnia.
Los investigadores analizaron los registros de 1,8 millones de bebés nacidos en hospitales de Florida entre 1992 y 2015.
El sesgo inconsciente, el estrés de las madres, la desventaja socioeconómica y el racismo estructural pueden ser factores que influyan.
Solo el 5 % de los médicos en Estados Unidos son negros.
En Estados Unidos, los bebés negros tienen mucha más probabilidad de morir que los bebés blancos. Esta alarmante estadística se dio a conocer el año pasado en un informe sobre mortalidad infantil de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
Pero ahora un nuevo estudio ha descubierto lo que podría ser un factor importante – y parte de la solución: la etnia del médico.
Cuando los recién nacidos negros son atendidos por médicos negros, tienen la mitad de probabilidades de morir en comparación con los atendidos por médicos blancos, según afirman los investigadores en los Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).
Aunque no se puede garantizar una relación causal entre la etnia de los médicos y las tasas de mortalidad, los investigadores afirman que la «concordancia racial» merece un examen más detenido. ¿Qué está ocurriendo? ¿Y cómo puede abordarse?
Estadísticas alarmantes
Según el CDC, 2.546 bebés negros murieron en Estados Unidos en 2017 y la tasa de mortalidad (10,97 por cada 1.000) fue más del doble que la de los bebés de mujeres blancas, asiáticas e hispanas. Durante años, los clínicos y los académicos han planteado teorías y buscado respuestas.
Los investigadores del estudio de la PNAS hicieron su descubrimiento tras analizar los registros de 1,8 millones de bebés nacidos en hospitales de Florida entre 1992 y 2015.
Descubrieron que, cuando los recién nacidos negros son atendidos por médicos negros, la «desventaja en mortalidad que sufren, en comparación con los bebés blancos, se reduce a la mitad».
Los investigadores también comprobaron que, si los casos eran más complejos y si los hospitales tendían a atender a más bebés negros, estos efectos parecían «manifestarse con más fuerza».
En busca de respuestas
«Los bebés están muriendo. Esto no es una declaración política. Es lo que está ocurriendo, y es inaceptable», afirma el autor principal del estudio de Florida, profesor asociado Brad Greenwood, de la Universidad George Mason.
Sin embargo, le dice al Foro que es cauteloso a la hora de llegar a conclusiones simples: «Es especulativo. Se trata de datos secundarios, por lo que es difícil determinar con exactitud el mecanismo».
Dicho esto, espera que futuras investigaciones evalúen el impacto del racismo estructural: la discriminación integrada en las estructuras sociales y económicas.
Greenwood también ofrece algunas posibles explicaciones, basadas en otras investigaciones sobre la discriminación. «Existen pruebas de que los recién nacidos negros pueden resultar más complejos de tratar desde el punto de vista médico debido a factores de riesgo sociales y a las desventajas raciales y socioeconómicas acumuladas de las mujeres embarazadas negras», afirma.
«En consecuencia, puede que los médicos negros sean más conscientes de estos desafíos y estén más sensibilizados ante ellos que los médicos blancos».
Otros factores podrían incluir que los recién nacidos negros y blancos reciban un trato diferente debido a un «sesgo racial espontáneo», así como dificultades para evaluar y asignar los médicos que las madres negras realmente desean.
«La bibliografía también aporta pruebas de que la concordancia racial aumenta la confianza y la comunicación entre el paciente y los profesionales sanitarios. Aunque el recién nacido, evidentemente, no hablará con el pediatra, la madre sí puede hacerlo, y esto podría tener un efecto», afirma Greenwood.
«Probablemente, se trate de una combinación de todas estas cosas y, posiblemente, de otras más».
Múltiples desafíos
El estrés también podría desempeñar un papel. En 2014, Christin Farmer-Kane creó Birthing Beautiful Communities (BBC), un servicio con sede en Ohio que apoya a las madres negras durante el embarazo y después del parto.
«Las mujeres negras llevan tanto tiempo normalizando e interiorizando el estrés y el trauma», le dice a The Guardian. «Esto es muy grave en el caso de los partos prematuros, que están acabando con nuestros bebés».
La confianza también es importante. La neurocirujana Theresa Williamson ha observado relaciones tensas entre los pacientes negros de más edad y los profesionales sanitarios blancos.
«Si un médico no puede generar confianza con una familia negra que atraviesa una crisis, es posible que la familia piense de otra manera sobre las decisiones de tratamiento», afirma.
Mejorar los resultados
Entonces, ¿cuáles son las soluciones? La más evidente sería contratar y formar a más médicos negros. Pero incluso si esto se consigue, es probable que se trate de una solución a largo plazo. Solo el 5 % de los médicos en Estados Unidos son negros.
Esto significa que los programas de apoyo en el embarazo, el parto y el posparto, como los que ofrece BBC en Ohio, podrían ser una ayuda a corto plazo más accesible.
Pero el personal médico actual también debe formar parte de la solución. La formación sobre sesgos inconscientes podría ayudar. O, como sugiere el trabajo previo de Brad Greenwood, del estudio de Florida, los protocolos digitales para la atención al paciente podrían ayudar a superar el sesgo.
Los sistemas de apoyo a la toma de decisiones clínicas incitan al personal médico a «solicitar información objetiva y específica al paciente, lo que permite obtener una imagen más completa de lo que experimenta cada paciente», explica Greenwood.
«A falta de algo que incite formalmente a los médicos a revisar toda la información sobre el paciente, a veces los médicos hacen suposiciones sobre sus pacientes».
Una cosa, al menos, está clara: «Es importante centrarse en las desigualdades en la atención sanitaria para entender qué está ocurriendo e intentar averiguar cómo cambiar las cosas para mejor», afirma Greenwood.

