Esta nueva cepa de antibióticos literalmente se desayuna a las superbacterias

Pharmaceutical tablets and capsules in foil strips are arranged on a table in this picture illustration taken in Ljubljana September 18, 2013. Picture taken September 18. REUTERS/Srdjan Zivulovic (SLOVENIA - Tags: HEALTH) - RTX15K29
Scientists have discovered a new weapon in the fight against drug-resistant bacteriaImage: REUTERS/Srdjan Zivulovic
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No es ningún secreto que el mundo se enfrenta a un apocalipsis de los antibióticos: un mundo en el que estos medicamentos antibacterianos que salvan vidas ya no funcionan.

Durante demasiados años hemos abusado de los antibióticos. Ha ocurrido en todas partes: en la agricultura, porque, entre otras cosas, ayudan a criar animales más grandes; en la medicina, para tratar infecciones que podrían haberse curado por sí solas; o para infecciones víricas, como los resfriados y la gripe, contra las que los antibióticos no sirven de nada.

El resultado ha sido una especie de movimiento de resistencia a los antimicrobianos, que ha culminado en la aparición de bacterias resistentes a los medicamentos lo bastante fuertes como para matar.

También han contribuido al aumento de los microbios resistentes a los antibióticos otros factores. Por ejemplo, la mala higiene en los hospitales ayuda a propagar infecciones, y la falta de nuevos tipos de antibióticos nos ha dejado indefensos frente a las bacterias resistentes.

Image: Organización Mundial de la Salud

Un mundo sin antibióticos

Sin antibióticos, podríamos retroceder casi cien años, a una época anterior a la invención del primer antibiótico del mundo: la penicilina. Entonces, hasta un pequeño corte en un dedo podía causar la muerte. Las cosas que hoy consideramos bastante rutinarias —las intervenciones quirúrgicas mayores, el parto y los tratamientos contra el cáncer— serían mucho más peligrosas sin antibióticos eficaces.

Un informe publicado el año pasado, la Revisión sobre la resistencia a los antimicrobianos, estimó que, para 2050, las infecciones que no se puedan tratar con antibióticos causarán 10 millones de muertes al año. Y eso no tiene en cuenta el coste económico de que las personas pasen más tiempo en el hospital. El informe, patrocinado por Wellcome Trust y el Departamento de Salud del Reino Unido, afirma que el coste para la economía mundial podría ascender a 100 billones de dólares para 2050.

Image: Revisión sobre la resistencia a los antimicrobianos

Pero algunos científicos del Reino Unido creen que quizá hayan encontrado una solución.

Un nuevo descubrimiento

Un equipo de investigadores del Imperial College de Londres y la Universidad de Nottingham podría haber descubierto una nueva arma en la lucha contra las bacterias resistentes a los medicamentos.

En Current Biology, los científicos relataron cómo inyectaron una bacteria llamada bdellovibrio bacteriovorus en larvas de pez cebra infectadas con una cepa de shigella flexneri resistente a los antibióticos. La shigella es una bacteria que causa diarrea grave en los seres humanos y es responsable de más de 160 millones de casos de enfermedad y más de un millón de muertes cada año. Descubrieron que la infección se redujo considerablemente gracias a que bdellovibrio bacteriovorus se había comido las bacterias shigella.

«Puede resultar inusual usar una bacteria para eliminar otra, pero, ante la amenaza inminente de las infecciones resistentes a los medicamentos, no debe pasarse por alto el potencial de las interacciones beneficiosas entre bacterias y animales. Cada vez dependemos más de los antibióticos de último recurso, y este innovador estudio demuestra que las bacterias depredadoras podrían ser un complemento importante de los medicamentos en la lucha contra la resistencia», afirma un comunicado de prensa de Wellcome Trust.

«Es un hito importante en la investigación sobre el uso de un antibiótico vivo que podría utilizarse en animales y seres humanos».

¿Qué más podemos hacer?

En el verano de 2016, la Revisión sobre la resistencia a los antimicrobianos, respaldada conjuntamente por el Gobierno del Reino Unido y Wellcome Trust, destacó cuatro recomendaciones clave para combatir la resistencia microbiana. En primer lugar, hacía falta una campaña mundial de concienciación pública para informar a la población sobre el problema de la resistencia a los medicamentos. En segundo lugar, había que crear nuevos fármacos que pudieran sustituir a aquellos frente a los que las bacterias se habían vuelto inmunes (llevábamos 25 años sin desarrollar nuevas clases de antibióticos). En tercer lugar, debíamos usar los antibióticos con más moderación en seres humanos y animales. Para ello, era fundamental mejorar el diagnóstico de las enfermedades y la prescripción del antibiótico adecuado. Por último, debíamos reducir el uso extensivo e innecesario de antibióticos en la agricultura.

Image: Revisión sobre la resistencia a los antimicrobianos

Un premio presentado en Davos

En un panel sobre diagnóstico y resistencia mundial a los antimicrobianos (RAM), celebrado en enero durante la Reunión Anual del Foro Económico Mundial en Davos, la directora médica del Reino Unido, la profesora Dame Sally Davies, anunció una nueva financiación inicial de 250.000 libras esterlinas para impulsar la innovación en pruebas rápidas que ayuden a reducir la resistencia a los antibióticos.

El reto consiste en crear una prueba asequible, precisa, rápida y fácil de usar para diagnosticar infecciones bacterianas, de modo que puedan administrarse los antibióticos adecuados en el momento oportuno, explicó.

Esto ocurrió un año después de que, en Davos 2016, las industrias farmacéutica, biotecnológica y de diagnóstico declararan que combatirían la resistencia a los antimicrobianos. Ochenta y cinco empresas y nueve asociaciones del sector hicieron un llamamiento conjunto a los gobiernos para que colaboraran con ellas en el desarrollo de estructuras de mercado nuevas y alternativas que ofrecieran modelos más fiables y sostenibles para los antibióticos, y se comprometieran a aportar los fondos necesarios para ponerlos en práctica.

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