Los niños pequeños estadounidenses consumen más azúcar de la recomendada incluso para los adultos

A boy sells ice creams at Agua Dulce beach in Lima's district of Chorrillos February 26, 2011. Agua Dulce (Sweet Water) is one of the most popular beaches in Lima's Green Coast. REUTERS/Enrique Castro-Mendivil (PERU - Tags: SOCIETY)
A study has found toddlers between 19 - 23 months intake 7 teaspoons of sugar per day.Image: REUTERS/Enrique Castro-Mendivil
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Desde hace tiempo sabemos que el azúcar procesado es malo para los niños. Y, sin embargo, nuevos datos presentados esta semana (10 de junio) en la reunión anual de la Sociedad Estadounidense de Nutrición muestran que los bebés estadounidenses consumen cantidades excesivas de azúcares añadidos en su dieta, muy superiores a las cantidades actualmente recomendadas por la Asociación Estadounidense del Corazón (AHA) y otras organizaciones médicas.

El estudio, realizado por investigadores de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, analizó el consumo de azúcares añadidos: azúcares de la dieta que no están presentes de forma natural, como los de la fruta y la leche, sino que se agregan a los alimentos durante su preparación o procesamiento. Los investigadores utilizaron datos recopilados de una muestra representativa a nivel nacional de más de 800 niños de entre seis y 23 meses que participaron en la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición de 2011 a 2014. Se pidió a los padres que anotaran todo lo que su hijo comiera o bebiera durante un período de 24 horas, y los investigadores calcularon el consumo medio de azúcar a partir de esos testimonios.

El estudio reveló que los niños de 12 a 18 meses consumían 5,5 cucharaditas al día, y que los de 19 a 23 meses consumían 7,1 cucharaditas. Esta cantidad se acerca a la de azúcar recomendada por la AHA para las mujeres adultas (seis cucharaditas) y los hombres (nueve cucharaditas), o incluso la supera. Los padres de más del 80 % de los niños de seis a 23 meses afirmaron que sus hijos consumían al menos cierta cantidad de azúcar añadido en un día determinado.

Esto concuerda (PDF) con el aumento general del consumo de azúcar en Estados Unidos: en 1970, los estadounidenses consumían 123 libras de azúcar al año y, hoy, el estadounidense promedio consume casi 152 libras al año.

¿Por qué el azúcar es especialmente perjudicial para los menores de dos años?

El azúcar puede afectar nuestra salud en distintas etapas del desarrollo. Un consumo excesivo de azúcar durante el embarazo afecta negativamente al desarrollo cognitivo infantil, mientras que el consumo excesivo de azúcar durante la adolescencia se ha asociado con el aumento de peso y riesgos cardíacos, entre ellos un mayor riesgo de obesidad y presión arterial elevada. Estudios recientes también han demostrado que el exceso de azúcar debilita las defensas del organismo, lo que hace que los niños sean más vulnerables a enfermedades e infecciones.

Image: Escuela de Salud Pública T. H. Chan de Harvard

Cuanto antes comienza el consumo de azúcar, más difícil resulta abandonar el hábito más adelante. Una estrategia prometedora para reducir el consumo de azúcar de los niños es acostumbrarlos a comer de forma saludable antes de que cumplan dos años. Las directrices de la AHA indican que los niños de esta edad «deben evitar consumir cualquier azúcar añadido, ya que necesitan dietas ricas en nutrientes y están desarrollando sus preferencias gustativas». Quizá por eso, a diferencia de las Guías Alimentarias para los Estadounidenses de 2015-2020, la edición de 2020-2025 incluirá recomendaciones alimentarias para bebés y niños pequeños menores de dos años.

¿Qué pueden hacer los padres para reducir el consumo de azúcar de sus hijos?

Las Guías Alimentarias para los Estadounidenses de 2015 a 2020 señalan que las bebidas azucaradas son la principal fuente de azúcares añadidos en las dietas habituales de Estados Unidos; de hecho, representan el 47 % de todos los azúcares añadidos que consumen los estadounidenses. Por eso, los padres podrían considerar eliminar de la dieta de sus hijos pequeños los refrescos, las bebidas de frutas y las aguas saborizadas, además de los aperitivos y los dulces, la segunda fuente principal de azúcares añadidos.

La AHA recomienda leer atentamente las etiquetas nutricionales de los ingredientes, ya que «el azúcar tiene muchos otros nombres». «Además de los que terminan en “osa”, como maltosa o sacarosa», indican las directrices, «otros nombres del azúcar incluyen jarabe de maíz de alta fructosa, melaza, azúcar de caña, edulcorante de maíz, azúcar sin refinar, jarabe, miel o concentrados de zumo de fruta».

En general, los padres que buscan formas de criar hijos sanos deberían considerar los primeros años de vida de sus bebés como un lienzo en blanco en el que pueden desarrollarse hábitos de vida saludables, incluidas dietas sin azúcar, y mantenerse hasta la edad adulta.

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