En 2012, el Gobierno de Estados Unidos se puso el sombrero de futurista y publicó un informe titulado «Global Trends 2030: Alternative Worlds».
Está repleto tanto de sombrías predicciones como de perspectivas esperanzadoras sobre el mundo que habitará la humanidad en las próximas dos décadas.
Una sección describe cuatro megatendencias que están llamadas a tener el mayor impacto en los próximos años en la sociedad, la atención sanitaria, el Gobierno y los recursos.
Esto es lo que podemos esperar.
Empoderamiento individual
Según el informe, durante los próximos 15 a 20 años, las continuas aportaciones de grupos como la Organización Mundial de la Salud y la Fundación Bill y Melinda Gates sacarán de la pobreza a millones de personas, hasta el punto de que la mayoría de la población mundial dejará de ser pobre.
Esta nueva riqueza dará lugar a millones de personas más empoderadas, que tendrán los medios para contribuir a las economías locales y nacionales.
Sin embargo, el informe introdujo una salvedad: las personas más empoderadas también tendrán mayor acceso a armas letales y redes, algo que constituye «una capacidad que antes era monopolio de los Estados».
Difusión del poder
Los países en desarrollo de Asia adquirirán mayor protagonismo como potencias mundiales frente a los países de América del Norte y Europa.
«China probablemente tendrá por sí sola la mayor economía, y superará a la de Estados Unidos unos años antes de 2030», explicó el informe. «En un cambio tectónico, la salud de la economía mundial estará cada vez más vinculada al desempeño del mundo en desarrollo, más que al de Occidente tradicional».
En otras palabras, tener más dinero o habitantes no necesariamente mantendrá a un país en una posición de poder si otros son más hábiles para mantenerse conectados a los datos y los recursos.
Tendencias demográficas
La combinación del envejecimiento generalizado, la caída de la fertilidad y la urbanización dará lugar a un mundo muy distinto en 2030.
Con una población prevista de 8.300 millones de personas, la civilización humana tendrá más edad y estará mucho más centrada en la vida urbana. Es posible que nuestras infraestructuras mejoren, pero la innovación y la producción se ralentizarán sin trabajadores jóvenes.
«Los países envejecidos afrontarán una ardua batalla para mantener sus niveles de vida», señaló el informe.
Sin embargo, es perfectamente posible que, en las próximas décadas, la humanidad genere más construcción urbana que en el resto de su historia.
Aumento de la demanda de alimentos, agua y energía
Según una investigación gubernamental, una clase media cada vez más numerosa y los avances en empoderamiento harán que la demanda de alimentos aumente un 35%, la de agua un 40% y la de energía un 50%.
Las regiones con patrones meteorológicos extremos —como Singapur, empapada por la lluvia, o Bombay, cálida y húmeda— sufrirán fenómenos aún más extremos debido al cambio climático. Las zonas secas, como el norte de África y el suroeste de Estados Unidos, sentirán con especial intensidad los efectos de la disminución de las precipitaciones.
Aún tendremos recursos suficientes para evitar la escasez de energía de aquí a 2030; sin embargo, está por ver si esos recursos incluirán la fracturación hidráulica o fuentes renovables como la solar y la eólica.

