La ayuda exterior alcanzó un máximo histórico el año pasado. Esto es lo que significa para la recuperación mundial tras la COVID

Workers offload boxes of AstraZeneca/Oxford vaccines as the country receives its first batch of coronavirus disease (COVID-19) vaccines under COVAX scheme, in Abidjan, Ivory Coast February 26, 2021. REUTERS/Luc Gnago - RC2C0M9YAB90
OECD Secretary-General Angel Gurría warned that the global vaccine distribution facility COVAX is underfunded.Image: REUTERS/Luc Gnago
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  • 2020 fue un año récord para la ayuda exterior, que alcanzó los 161.200 millones de dólares.

  • Supuso un aumento del 3,5 % en términos reales respecto a 2019, debido al gasto adicional destinado a ayudar a los países en desarrollo a hacer frente a la pandemia de coronavirus.

  • Pero el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, afirmó que es necesario hacer más para apoyar el despliegue de las vacunas y afrontar las consecuencias económicas y sociales.

2020 fue un año récord para la ayuda exterior, que alcanzó un máximo histórico de 161.200 millones de dólares, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

La cifra supuso un aumento del 3,5 % en términos reales con respecto al año anterior, como resultado del gasto adicional destinado a ayudar a los países en desarrollo a hacer frente a la crisis de la COVID-19, según mostraron los datos preliminares.

El apoyo a corto plazo durante la pandemia se centró en los sistemas sanitarios, la ayuda humanitaria y la seguridad alimentaria, según la OCDE.

A medio plazo, los proveedores de ayuda indicaron que se centrarían en poner a disposición de los países que lo necesitan los diagnósticos y las vacunas, y en ofrecer apoyo para afrontar las repercusiones económicas y sociales de la COVID-19.

Sin embargo, el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, advirtió de que era necesario hacer más para ayudar a los países en desarrollo y de que el mecanismo mundial de distribución de vacunas COVAX carecía de financiación suficiente.

El gasto relacionado con la COVID-19 contribuyó a elevar la ayuda exterior a un máximo histórico en 2020.Image: OCDE

12.000 millones de dólares destinados a actividades relacionadas con la COVID-19

Las estimaciones iniciales indican que los miembros del Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD) de la OCDE destinaron 12.000 millones de dólares a actividades relacionadas con la COVID-19.

Parte de este gasto en Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) fue nuevo, mientras que otra parte se reorientó desde programas de desarrollo existentes, según una encuesta realizada en abril y mayo del año pasado.

La mayoría de los proveedores afirmaron que no pondrían fin a los programas ya en marcha.

Los volúmenes comerciales en los países en desarrollo descendieron un 8,5 %

El aumento de la ayuda exterior se produjo en un año en el que el resto de los principales flujos de ingresos de las naciones en desarrollo, como el comercio, la inversión extranjera directa y las remesas, disminuyeron debido a la pandemia. Los recursos nacionales también se vieron sometidos a una presión creciente.

La OCDE calcula que la financiación privada externa total destinada a los países en desarrollo disminuyó un 13 % en 2020, mientras que los volúmenes comerciales cayeron un 8,5 %.

El aumento de la AOD en 2020 se debió también en parte a un incremento de los préstamos concedidos por algunos donantes. Alrededor del 22 % se otorgó en forma de préstamos e inversiones de capital, frente a cerca del 17 % en años anteriores, mientras que el resto se proporcionó en forma de donaciones.

Algunos países aumentaron sus presupuestos de ayuda durante la COVID-19

Dieciséis países del CAD aumentaron sus presupuestos de ayuda, con los mayores incrementos registrados en Canadá, Finlandia, Francia, Alemania, Hungría, Islandia, Noruega, la República Eslovaca, Suecia y Suiza.

Por su parte, 13 países redujeron sus contribuciones a la ayuda, destacando especialmente Australia, Grecia, Italia, Corea del Sur, Luxemburgo, Portugal y el Reino Unido.

Los donantes del G7 representaron el 76 % de la AOD total, y los países del CAD-UE aportaron el 45 %. La ayuda procedente de las instituciones de la UE aumentó un 25,4 % en términos reales, ya que movilizaron fondos para actividades relacionadas con la COVID-19 e impulsaron los préstamos soberanos, que crecieron un 136 % con respecto a 2019.

La OCDE advierte de que hace falta hacer más para ayudar al mundo en desarrollo

«Los gobiernos de todo el mundo han aportado 16 billones de dólares en medidas de estímulo frente a la COVID, pero solo hemos movilizado el 1 % de esa cantidad para ayudar a los países en desarrollo a afrontar una crisis sin precedentes en nuestra vida», afirmó Gurría.

Los gobiernos donantes debían ayudar a los países en desarrollo con la distribución de vacunas y los servicios hospitalarios, así como con los ingresos y los medios de vida de los más vulnerables, con el fin de construir «una recuperación verdaderamente mundial», señaló.

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