La ministra de Transportes de Finlandia, Sanna Marin, fue elegida el domingo por su Partido Socialdemócrata para convertirse en la primera ministra más joven de la historia del país, tras la dimisión de Antti Rinne.

Marin, de 34 años, cuyo partido es el más grande de una coalición de gobierno de cinco miembros, será la primera ministra en ejercicio más joven del mundo cuando asuma el cargo en los próximos días.
Rinne dimitió el martes después de que el Partido de Centro, un partido de la coalición, afirmara que había perdido la confianza en él tras su gestión de una huelga postal.
«Tenemos mucho trabajo por delante para recuperar la confianza», declaró Marin a los periodistas tras imponerse por estrecho margen en la votación de la dirección del partido. Antti Lindtman, jefe del grupo parlamentario del partido, quedó en segundo lugar.
Marin ha tenido un rápido ascenso en la política finlandesa desde que se convirtió en presidenta del concejo municipal de Tampere, su ciudad natal industrial, a la edad de 27 años.

Asumirá el cargo en medio de una ola de huelgas de 3 días, que paralizará la producción en algunas de las mayores empresas de Finlandia a partir del lunes. La Confederación de Industrias Finlandesas calcula que las huelgas costarán a las empresas un total de 500 millones de euros (550 millones de dólares) en ingresos perdidos.
La coalición de centroizquierda, que asumió el cargo hace apenas seis meses, ha acordado continuar con su programa político, que hace hincapié en un cambio hacia la neutralidad de carbono, después de que Rinne anunciara que daba un paso al costado a petición del Partido de Centro.
«Tenemos un programa de gobierno conjunto que mantiene unida a la coalición», afirmó Marin.
El momento del cambio de liderazgo es incómodo para Finlandia, que ostenta la presidencia rotatoria de la Unión Europea hasta finales de año y desempeña un papel central en los esfuerzos por cerrar un nuevo presupuesto para el bloque.


