• La reunión más reciente del Foro sobre el Gran Reinicio reunió a Iván Duque, presidente de Colombia, Paul Kagame, presidente de Ruanda, y Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel.
• Los tres destacaron la importancia de la educación para prepararse para la Cuarta Revolución Industrial.
• La infraestructura, el acceso digital y la colaboración internacional también fueron fundamentales.
“Hay tantos problemas para los que la tecnología puede aportar soluciones. Por eso hemos priorizado las inversiones en tecnología e infraestructura.” Estas fueron las palabras del presidente ruandés Paul Kagame en una sesión virtual, El Gran Reinicio: aprovechar la Cuarta Revolución Industrial, en la que se reunieron tres jefes de Estado junto con líderes del ámbito académico, la biotecnología y las finanzas para debatir el papel que desempeñará la tecnología digital en la recuperación tras la COVID.
Los estudios han demostrado que el mundo dio un salto de cinco años en la adopción digital durante los primeros días de la pandemia. Se prevé que la IA incremente el PIB mundial en torno a un 15% solo en esta década, mientras que también se espera que el 5G genere 13 billones de dólares en valor económico mundial y 22 millones de empleos para 2035.
La tecnología es claramente clave para la recuperación y nuestra resiliencia continua, pero también hay retos que afrontar. Muchos sectores, concebidos para una era analógica, todavía están poniéndose al día en lo digital. Mientras tanto, existe un riesgo real de que la pandemia ahonde la brecha digital, ya que cerca de la mitad de la población mundial aún no está conectada a internet.
Para desbloquear un futuro sostenible, necesitamos las políticas adecuadas que impulsen lo digital. Estas son las formas en que los tres líderes están afrontando la Cuarta Revolución Industrial.

Colombia ha experimentado una «doble aceleración»
– Iván Duque
«Colombia trabajará muy duro para alcanzar el objetivo de ser concebida como un Silicon Valley en Latinoamérica y una nación emprendedora», afirma el presidente del país, Iván Duque, citando el Índice de Gobierno Digital de la OCDE, en el que Colombia ocupó el tercer puesto este año.
Sin embargo, el eje central de esta transformación digital es la igualdad, añade Duque, así como un pacto social que pretende cerrar la brecha digital.
«Todo empieza por la conectividad», afirma. «Nuestro objetivo es que el 70% de toda la población colombiana tenga acceso a internet de alta velocidad al final de mi mandato, en agosto de 2022.»
La nación latinoamericana también aspira a formar a 100.000 programadores y a ampliar la penetración digital en la educación, el registro de la propiedad y la recaudación de impuestos, mientras que 10.000 zonas adicionales del país están recibiendo internet de alta velocidad «para ampliar los servicios a los más pobres entre los pobres».
Se ha producido una aceleración de la alfabetización digital en Colombia, desde las fintech hasta el comercio electrónico y la telemedicina. Para los jóvenes del país, esta aceleración se ha producido al ritmo «doble». Duque explica que esto se ha debido a la demanda de nuevas competencias por parte de empresas internacionales.
«Los chicos que se gradúan de la escuela secundaria tendrán, por un lado, su título de bachiller y, por otro, un título de técnico para poder incorporarse al mercado laboral.»
En África, se trata de trabajar juntos
– Paul Kagame
«Ruanda ha seguido priorizando la inversión en tecnología, banda ancha y competencias digitales, pero somos conscientes de que solo tendrá éxito [únicamente] en el contexto más amplio de nuestro continente, que en muchos casos se ha quedado atrás», afirma Paul Kagame, presidente de Ruanda. «Hemos tenido esta visión en la que desarrollamos estas capacidades no solo dentro de nuestro propio país, sino en todo el continente.»
Para que este enfoque «panafricano» funcione, los sistemas deben ser capaces de comunicarse a través de las fronteras. «Somos conscientes de que la innovación tecnológica avanza rápidamente, y esto obliga a los reguladores a encontrar el equilibrio adecuado», explica Kagame. «No queremos que esto ocurra en un país y no en otro. Afecta a cómo trabajamos juntos, especialmente en el contexto de la nueva zona de libre comercio continental, creada en toda África, que por cualquier medida parece ser la más grande del mundo.»
Al igual que Colombia, Ruanda ha creado un Centro para la Cuarta Revolución Industrial para fomentar la colaboración público-privada. «Seguimos avanzando en eso para lograr asociaciones más profundas con el sector privado», explica Kagame. «El sector privado es fundamental para crear empleo, para asegurarse de que aporte las inversiones necesarias para crear los empleos que requieren nuestros jóvenes.»
Diseñar la educación adecuada para los jóvenes es una inversión clave para el futuro. «La mayoría de los niños que hoy ingresan en la escuela primaria trabajarán en empleos que todavía no existen, por lo que el currículo debe ser flexible y orientado al futuro, con las competencias tecnológicas como prioridad», afirma Kagame.
Afirma que el gobierno debe priorizar las inversiones en infraestructura y competencias, pero también en la forma en que los africanos se comunican en todo el continente. «Invertiremos no solo en innovaciones tecnológicas, sino también en la educación técnica y profesional. Esta debe estar más ampliamente disponible, especialmente por el gran número de jóvenes.»
El mundo ha cambiado. ¿Podemos seguir el ritmo?
– Benjamin Netanyahu
Israel ha estado luchando contra tasas de infección por COVID extremadamente altas y en septiembre tuvo que imponer un confinamiento general justo al inicio del curso escolar.
«¿Qué hacemos con las escuelas?», afirma Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel. «¿Cómo las reabrimos? Y la razón por la que es una cuestión apremiante no es solo el virus, sino la brecha digital. Porque si no queremos reabrirlas y usamos el aprendizaje electrónico, ¿qué pasa con quienes no tienen aprendizaje electrónico?» La falta de acceso digital es habitual en las comunidades judías ortodoxas y árabes de Israel.
Por tanto, el primer foco tuvo que centrarse en la infraestructura. El gobierno asignó recursos para comprar ordenadores para los niños desfavorecidos y creó un fondo para extender la tecnología de fibra óptica a todas las partes de Israel. «Aunque somos un país pequeño, tenemos lugares centrales a los que acudirán las empresas de 5G y otras zonas remotas a las que no irán porque no les resulta rentable», afirma Netanyahu. De este modo, podrían garantizar que «cada niña y cada niño, cada adolescente y cada estudiante universitario pueda tener estas capacidades».
La segunda prioridad se centra en los recursos humanos para dotar de personal el espacio tecnológico del futuro. Gracias a un impulso deliberado, el número de estudiantes de informática en las universidades del país ha crecido un 70%. Lejos de ahondar la brecha digital, afirma Netanyahu, esto está aumentando el número de docentes de informática para el futuro, así como el de trabajadores tecnológicos para el próspero ecosistema de start-ups del país. El gasto en I+D per cápita de Israel ya es el más alto del mundo.
Es importante que el país mantenga su enfoque en la excelencia, afirma Netanyahu. «No intenten eliminar la brecha digital rebajando el nivel superior. Se puede elevar la base, pero si se rebaja la cúspide no se consigue nada.»
Como tercer foco, el país está actualizando la normativa para adaptarla a la nueva normalidad. «Nuestras economías, nuestros sistemas educativos y nuestros sistemas sociales están orientados al ayer. Debemos orientarlos hacia el mañana.» Con este fin, Israel busca específicamente cambiar la normativa sobre coches sin conductor y drones.
La cuarta clave, afirma Netanyahu, es la cooperación internacional, especialmente en el contexto de la vacuna contra la COVID-19. Israel mantiene alianzas en Latinoamérica y África, así como con Australia, Singapur y Reino Unido. «Estas cooperaciones son muy valiosas.»
Una nueva cooperación que está «dando una enorme esperanza a todos los presentes» es la que se establece con el mundo árabe. «Acabamos de firmar acuerdos de paz con los Emiratos Árabes Unidos; ahora estamos firmando acuerdos de paz con Baréin.» Estos acuerdos incluyen el intercambio de tecnología en la lucha contra el coronavirus y más allá.
Por último, Israel busca garantizar que sus sistemas de ciberdefensa sean herméticos. «Cuanto más dependamos de estos sistemas [digitales], más necesitamos protegerlos.»
«Creo que el mundo ya ha cambiado», afirma Netanyahu. «La única pregunta es a qué velocidad cambiamos.»


